jueves, 10 de julio de 2014

Vas a ver: Luis Arenal, Cuernavaca y el controvertido Polyforum Cultural Siqueiros

Luego de que un grupo de activistas defendiera de su posible demolición o remoción el Polyforum Cultural Siqueiros y como resultado de la presión social representantes de la familia Suárez, propietarios del inmueble, declararan que el edificio y la obra mural de Siqueiros no se verán afectadas, el tema se ha ido desinflando en términos mediáticos. Pero no cantemos victoria, esta obra maestra del arte mural no se ha salvado todavía. El problema de fondo es que los mexicanos no acabamos de entender qué es el patrimonio cultural, ni por qué nos conviene conservarlo. Ya el GDF comenzó las gestiones para que este inmueble sea declarado patrimonio de la humanidad ante la UNESCO. Pero usted, querido lector, lectora, ¿sabe que el Polyforum fue creado aquí en Cuernavaca y es motivo de orgullo para muchos?

1.
La historia del muralismo mexicano está íntimamente vinculada con la de nuestro estado; en el caso de Siqueiros no sólo porque a lo largo de 6 años (1966-1971) reunió aquí a medio centenar de trabajadores (pintores, escultores, químicos, fotógrafos, etc.) para crear en la equipadísima “Tallera”, los páneles exteriores y la esculto-pintura titulada “La Marcha de la Humanidad” que reviste por dentro el Polyforum, sino porque convirtió esa casa construida por su esposa Angélica y su cuñado Luis Arenal en un centro de la intelectualidad local irrepetible. En su libro “Páginas sueltas con Siqueiros”, Angélica Arenal narra cómo trabajaba su marido “febrilmente como un iluminado con un gran equipo de colaboradores no sólo integrado por mexicanos, sino también por artistas de América Latina, de Europa, de los países árabes y hasta del Japón”. 

Como jefe de talleres de Siqueiros, a Luis Arenal a veces se le considera un seguidor o un apéndice del maestro, no obstante habrá que repetir tantas veces sea necesario, que él fue un gran artista por derecho propio porque fundó el Taller de la Gráfica Popular (1937) junto con Leopolodo Méndez y Pablo O´Higgins y supo dirigirse a las masas, mediante elocuentes y distintivos carteles, estampas y hojas volantes.

2.
La semana pasada, como resultado de un fortuito, pero afortunado encuentro en una exposición dedicada precisamente a Luis Arenal platiqué con la Dra. Irene Herner, sobre la vida de aquella Cuernavaca en la que bullían la creatividad y nacía la segunda época del muralismo mexicano. Siendo expertisima en Siqueiros, Herner recordaba las importantísimas aportaciones técnicas y plásticas de Siqueiros y hablaba de una Cuernavaca en la que se reunían artistas e intelectuales convencidos de que un México mejor podía lograrse partiendo de un proyecto de nación que confiara en el poder salvífico y comunicador del arte. José de Jesús Alfaro Siqueiros, mejor conocido como David de los mismos apellidos y Luis Arenal, junto con sus esposas Angélica y Graciela trabajaron por esa y otras causas desde sus casas morelenses y eso vale la pena recordarlo en tiempos en que necesitamos orgullo por lo nuestro.

Luis Arenal fue el jefe de talleres de Siqueiros y vivió en Cuernavaca entre 1976 y 1985, año en el que murió.  Entre sus amistades contaba a la pintora norteamericana Elizabeth Cattlet, Adolfo Mexiac, Estela Ubando, Carlos Kunte, Eduardo del Río “Rius”, Antonio Castellanos, Lavinia Usigli, Óscar Menéndez y otras importantes personalidades del mundo de la cultura morelense. Escuchar las anécdotas de Graciela, su mujer es una delicia, por fortuna ahora también yo me ciento entre sus amistades.

Nacido en Tabasco, Arenal es el creador del monumento conocido como Cabeza de Juárez, hoy museo dedicado a ese gobernante; de su pintura realista con tintes simbolistas no se ha hablado lo suficiente y tampoco se dice que fue él precisamente el creador de la barda exterior del Polyforum, aquella que contiene los retratos de sus colegas Diego Rivera, José Clemente Orozco, José Guadalupe Posada, Leopoldo Méndez y el Dr. Atl.

 3.
Como la vida no es tan injusta, al maestro Arenal se le acaba de montar una muestra en el Centro Nacional de las Artes, en la Ciudad de México que hay que ir a ver para entender las luchas sociales del país y el arte que las retrata. Sería un acierto que la muestra pudiera montarse también en el Jardín Borda.

 Como les digo, estuve allí hace unos días y después de ver la curaduría del Dr. Alberto Híjar Serrano y de oír a las señoras Graciela e Irene me quedó muy claro que Luis Arenal es el creador de un universo plástico muy valioso. No sólo por la intención con que nació: ser el vehículo de comunicación de los “explotados organizados”, o sea los obreros y el pueblo del México postrevolucionario, sino porque su obra de caballete es también muy interesante. Cargada de simbolismos y preocupaciones estéticas únicas, muestra también vínculos con el arte de otras latitudes que hay que explorar.

Arenal Bastar hizo carrera en Estados Unidos, específicamente en California antes que en México; de esto y otros aspectos interesantísimos dan cuenta los estupendos documentales de la Dra. Herner que han estado presentándose aquí en Cuernavaca, en La Tallera y en La Sombra del Sabino en Tepoztlán, por favor no se los pierda, si no puede asistir cómprelos, valen mucho la pena.

Vas a ver: Cultura de la Resistencia, al estilo morelense

1. Con un gusto enorme acudimos el sábado pasado a la casa de la Güera Vadas varios de los amigos que solíamos asistir a los desayunos culturales que organizaba Alberto, su marido, ex director de La Tallera. La idea era recordar al gran amigo ausente, pero también reanimar los lazos de amistad que genera la promoción de la cultura, situación no menor en tiempos de redes sociales (léase puro abrazo virtual, amor de lejitos). María Gabriela Dumay presidía un lado de la mesa, cerca de ella Rafael Cauduro, Carla Hernández, Guadalupe Goenaga, Katheryn Besse y en la largura de la mesa otras agradables personas, todas agradecidas con esa señorona que es Ann y sus queridos hijos y nieto. Ella ya dejó de realizar los grabados en vidrio que la dieran a conocer cono experta en sand-blasting y cada uno de nosotros le hemos dado diversos giros a la faceta de la vida cultural que escogimos. Ojalá la vida nos permita seguir haciéndolo.

Ese mismo día, el gremio periodístico reconoció la trayectoria y la labor de excelencia de varios compañeros, en el marco del Día de la Libertad de Expresión. He de decirle, querido lector, lectora, que desde el emotivo y bien planteado discurso de Andrés Lagunas sobre las condiciones básicas requeridas para la manifestación pública de las ideas, la censura y muerte de algunos periodistas, que lo único que hicieron fue denunciar corrupción o complicidades criminales, todo fueron manifestaciones de solidaridad. Desde donde escribo esta columna envío un abrazo a nuestra amiga Lya Gutiérrez Quintanilla, al Maestro Adolfo Mexiac (autor de un famosísimo grabado dedicado a la Libertad de Expresión) y al querido fotógrafo Pepe Aguilar (¡Arriba Morelos!) por el merecido reconocimiento del que fueron objeto.

Hay que decir que el evento lució por la espléndida organización del Profesor Pablo Rubén Villalobos y del Lic. Teodoro Rentería Villa, responsables de la Asociación de Periodistas del Estado de Morelos (APECOMOR). Luis Fernando García Armendáriz, a quien por cierto hay que felicitar por su nuevo nombramiento como encargado de Comunicación Social de SEDESOL le tocó conducir la importante ceremonia y a la Banda de Guerra y la Escolta del Colegio Cristóbal Colón, comandadas por el siempre dispuesto Subteniente Miguel Giles Rivero efectuar los correspondientes Honores a la Bandera como sólo ellos saben hacerlo. La invitada de honor fue la solemnidad en esa fría mañana de verano.

2.
Flota en el ambiente la idea de que la política cultural del momento favorece poco a los creadores locales, se repite constantemente que son los artistas de fuera los que reciben el beneficio del escenario, del museo, de la publicación. Sobre ese ánimo recae la noticia de la apertura del Museo Juan Soriano, quien fuera artista de talla universal, un valiente creador de pinturas y esculturas relacionadas frecuentemente con el surrealismo. Este proyecto cuenta con un anclaje federal, puesto que fue respaldado por el el presidente de CONACULTA, Lic. Rafael Tovar de Teresa.

Habrá que trabajar mucho en materia de difusión del proyecto integral para que se sepa que será un gran centro cultural, al que incluso cambiarán el nombre (Centro Cultural), de 5000 m2, en el que aspiran integrar exposiciones temporales vinculadas con nuestra entidad. Siendo de calidad, el proyecto se defenderá a sí mismo.  Esperamos que no se alargue tanto la obra.

3.
Todo ello nos lleva a pensar en lo que los antropólogos definen como “cultura de la resistencia”, entendida esta como las manifestaciones materiales e inmateriales que se dan al margen del apoyo oficial. Como es lógico suponer y por razones de la diversidad de opiniones,dicha “contracultura” permite la retroalimentación continua de la cultura mainstream. Lo que aquí queremos destacar es el hecho de que al no encontrar cabida en los espacios patrocinados por el gobierno, muchos artistas están buscando y encontrando vías alternativas para exhibir y vender sus trabajos.

Tal acción incluye a los hoteleros y restauranteros, quienes obedeciendo a las leyes del mercado (esas que dictan “rásquese con sus propias uñas”) han decidido aventurarse en el difícil arte de la promoción cultural.

En este sentido, hay que aplaudir la insistencia de los propietarios de Anticavilla, porque llevan ya dos “Encuentros de expresiones” en su bello jardín de la Colonia Vistahermosa. ¿Se deberá a que son italianos y no morelenses, el hecho de que estén enamorados de lo nuestro?

Ahora lo ideal sería que se pusieran de acuerdo con otros empresarios y artistas para que estos emprendimientos versión cultura de la resistencia generaran una sinergia como la que logran los Gallery Weekends de diversas ciudades del mundo: varios eventos concatenados pensados para que el consumidor de cultura viva una experiencia completa y compleja.

Probablemente trabajarán en un esquema en el que ganarán, sin ganar, es decir, montarán exposiciones con mucho esfuerzo y costo, y probablemente las ganancias económicas serán magras o habrá pérdidas, pero al final ganarán en prestigio y posicionamiento. Eso también vale oro, ¿no cree usted?. 

Vas a ver: Cultura en Morelos: el valor del registro

1. No basta con que las cosas existan para que existan, lo que quiero decir es que para que queden en la memoria colectiva, para que existan en términos históricos hay que nombrarlas y darles permanencia en tinta papel. Varias veces he dicho en este espacio, que mientras la historia del arte morelense no cuente con un registro que pueda trascendernos, no existirá completa. No hay libros de historia del arte morelense y eso es muy grave. La praxis y la historia son dos realidades  humanas diferentes. Y sin embargo, podemos decir que no todo es pesimismo, porque hay intentos que buscan compendiar lo que aquí sucede.

Al referirme a estos intentos no estoy hablando del valiosísimo periodismo cotidiano, ese que recoge, aunque sea en pura imagen, el acontecer de los fines de semana en las galerías, museos, auditorios. El asunto es más trascendente de lo que parece, querido lector y lectora, porque es allí en donde tendrán que comenzar a investigar quienes en el futuro quieran conocer la historia cultural del estado en esta época

2. En este orden de ideas que nos deja en falta a los morelenses, quiero contarles que con un gran poder de convocatoria se presentó el sábado pasado, en el Jardín Borda, un libro que recoge algunas actividades culturales realizadas en el estado.  Bajo el título “Cronizarte” y el sello Ediciones y Punto, ilustrado con fotografías de 20 autores, el mismo presenta en 5 capítulos exposiciones, imágenes de montajes, hechos creativos diversos y retratos de artistas. Hay que aclarar que no es un catálogo y tampoco pretende ser contundente en cuanto a las opiniones que manifiesta, lo cual le da un valor específico en la comunidad: parte de la fotografía disparada en el evento al que acuden NO los fotorreporteros, sino los amigos de la cultura, la gente del medio que acude a experimentar lo de sus colegas por puro gusto.

 El autor, Miguel Ángel Izquierdo, presente en el medio educativo desde la campaña del gobernador Graco Ramírez y actual subsecretario de educación media, ha estado interesado en el trabajo de difusión cultural en municipios de tiempo atrás y ha desarrollado una línea de investigación en cultura y arte en la Universidad Pedagógica Nacional, tal vez por eso el libro responde a un formato de tesis por cuanto respecta a la presentación de la información. Lo malo en este sentido es que le falta rigor académico.

En su texto, Izquierdo se presenta como un asiduo consumidor de productos culturales que quiere compartir con sus congéneres los beneficios del arte: por amor al mismo quiere demostrar el poder de convocatoria de los varios gremios artísticos morelenses y la capacidad del arte de transformarse en activismo social en situaciones críticas.  Él parte del hecho de que en los meses posteriores a marzo del 2012 y como soporte y compañía de acciones que se convirtieron en el Movimiento por La Paz con Justicia y Dignidad, el arte ha buscado recuperar su función catalizadora, es decir, comunicativa de contenidos sociales. El autor acierta asimismo cuando compara --sin mayores explicativos--, nuestra situación con la de Medellín, Colombia, y luego entre las páginas 16 y 22 hace un panegírico sobre los inmensos beneficios del arte.

También dice que el ámbito artístico de Morelos está en espera de un estudio serio a partir de las ciencias sociales, similar al que Medardo Tapia hiciera para el campo científico y tecnológico, refiriéndose a “Morelos: Capital del Conocimiento, CRIM/UNAM, 2010” y en eso tiene razón: asombra que ni la Facultad de Artes de la UAEM con tanta gente seria e inteligente con la que cuenta ni el CMAEM, ni el CIDHEM hayan puesto en circulación un compendio de libros que aborden el tema, excepción hecha de los volúmenes que dedicó, hace más de un año al estudio del patrimonio cultural tangible e intangible, la UAEM.

Lo que a mi juicio hubiera enriquecido el texto es un diagnóstico que tomara en cuenta el sentir de los artistas que no se sienten apoyados y censara la cantidad de acciones y trabajo artístico de calidad que se realiza actualmente. Pero como bien me dice él, hoy martes que le hablo por teléfono: “En la presentación se dio de manera espontánea la voluntad de continuar con este trabajo, Maricela y Grabaluz quieren incluir a más artistas, dar continuidad a este trabajo. Incluir a  las compañías pequeñitas que faltan en el texto, dar cuenta de lo que sucede en este estado de una manera más amplia. Ahora trabajamos en una convocatoria que incluya a otros municipios ausentes”.

3.Otra de las características de este material es que es un retrato de lo que sucede en las redes sociales; sin habérselo propuesto los autores, refleja la atmósfera que se respira con respecto a la cultura en el ámbito virtual porque mucho de lo publicado proviene de la www. Al respecto él aclara: “Nos nutrimos de lo que habíamos hecho los tres y mucho de FaceBook, por ejemplo así descubrimos el trabajo de Daniel Guevara, quisimos darle espacio a la gente nueva que cumple con criterios de calidad.”

Como la praxis, para hacerse memorable, requiere repensarse y echar mano de apoyos consistentes y sistemáticos, yo le pregunto al maestro cuál es la estrategia que piensa seguir para continuar con este trabajo editorial. Su respuesta es la siguiente:

“Quise reconocer a los creadores que no tienen todavía cartel, y también reconocer a los mecenas callados que impulsan a los niños que estudian artes, porque hay que decir que hay gran valor y talento en este estado. Hay muchos que sin ser artistas, ahorita están entregados a esa labor y esas actividades no consagradas, pero sí creativas deben tomarse en cuenta porque forman parte del espíritu cultural de la entidad. Lo que sigue es invitar a los que faltan y darle estructura y forma consecuente”.

 Formado como científico matemático y artista amateur, Izquierdo ha hecho retratos de artistas locales  -los relieves que aparecen en el libro son de su autoría-. Asegura no estar preparado para escribir desde un punto de vista crítico y por eso quiere invitar a la gente a que viva la experiencia artística desde otro puto de vista.

“Ya tenía un cúmulo de eventos artísticos registrados y decidí en marzo con Maricela Figueroa y Grabaluz enriquecer esta publicación. El ánimo es la admiración y el rigor que pudiera tener el libro recae en el recuento de las carteleras y las páginas de la web que dan cuenta del trabajo de difusión de la cultura en Morelos.”

En fin, que el libro del que hoy hablamos nace del amor al arte y sólo por eso hay que comprarlo, leerlo y abrirlo con admiración. 

Vas a ver: Cultura en Morelos: pesos y contrapesos

El Informe de Cattaneo

De acuerdo al Estatuto Universitario, el Director de la Facultad de Artes de la UAEM está obligado a rendir su informe anual en junio y por eso el maestro Enrique Cattaneo, editor de gráfica, grabador y pintor así lo acaba de hacer. De la lectura del detallado y completo informe del también experimentado docente, colijo que el rector Alejandro Vera estará tranquilo porque la facultad es un organismo que además de crecer en matrícula (777 personas, entre alumnos, profesores, personal administrativo y otros colaboradores) está impactando fuera del estado: Cattaneo también da datos sobre la vida profesional de los egresados del plantel, varios de ellos creadores reconocidos.

Pero no todo es miel sobre hojuelas, porque aunque durante esta administración se creó la especialidad de Teoría, Curaduría y Gestión de Arte, también es cierto que los recursos son escasos y los alumnos han tenido que aguantar vara durante años por falta de instalaciones propicias para la enseñanza de las artes (el taller particular de grabado del director ubicado en Lomas de Cuernavaca ha servido muchas veces de aula).

Ahora la FACARTES está estrenando instalaciones. Lo que me apena es que la universidad no cuente con un museo digno, como muchas instituciones educativas de nivel superior del mundo. Ya sabemos que en este estado urgen los lugares para exhibir las obras que aquí se producen.

Las exposiciones del MUCIC: complemento de la SCM

Con poco tiempo como Encargado de Despacho del recién creado Instituto de Cultura del Gobierno Municipal, Edgar Assad Gutiérrez está sanando en algo la demanda que existe de espacios para los artistas morelenses, entendiendo el término en sentido amplio (los que aquí producen sus obras). Él tiene a su cargo el mal llamado Museo de la Ciudad (así le digo siempre porque no tiene acervo) y el hecho de no contar con recursos no lo detiene. La producción museográfica, las invitaciones, el coctel de inauguración, la difusión y demás necesidades de la vida museística, salen porque salen, aunque las tenga que pagar el artista mismo. Desde luego, la experiencia adquirida por haber laborado años en el antiguo ICM  influye en el hecho de que hoy a Edgar le lluevan propuestas que ha tenido el buen juicio de colgar.

La demanda de espacios ha legado a tal grado que ha tenido que apretar la agenda del lugar hasta el grado de tener 5 muestras a la vez que duran un solo mes porque hay fila de espera.

La semana pasada vi 3 de las 5 más recientes: la de Maya Sáenz, la de Eduardo Casillas y la de Itziar Giner, trabajos de primera.

Maya Sáenz es maestra en La Vecindad y presenta de una manera muy original la atmósfera del mundo clásico. Desde su trípitico dedicado al Oráculo de Delfos, paisaje que no deja de ser fantástico aunque se base en una fotografía, hasta sus desnudos de mujeres  construidos a base de zonas de color rojo, Sáenz nos invita a pensar en las relaciones entre el dibujo y la pintura y en la elección del tema como un mero pretexto para abordar los asuntos que a ella le interesan, o sea los estéticos. El manejo de la luz es el asunto que la atrapa, pero más que este es el color como articulador de la imagen.

Eduardo Casillas es un estupendo grabador, es atrevido con las técnicas, las apropiaciones e interpretaciones de la imagen fotográfica y emplea grandes formatos poco frecuentes para las técnicas de estampación. De su obra me llama la atención la fuerza expresiva; a diferencia de lo de Maya Sáenz, su manejo de la figura humana es enérgico y por supuesto el alto contraste que maneja contribuye a tal lectura. Uno de sus grabados ya ganó un premio y estoy segura  que vienen más, es de esos artistas morelenses de cuya vocación hay que enorgullecerse.

El caso de Iztiar Giner es diferente porque pinta y dibuja perros que en su caso dejan de ser género menor para convertirse en mayor. O por lo menos tal selección de obra así la presenta. Ella dice que no es que sólo esté enfocada en ellos, pero que se dio cuenta de que siempre los dibuja para descansar de otros temas ( la calle, los recuerdos, las relaciones entre pintura y fotografía, la intimidad, la cotidianidad ). Agrega: “Vivo con tres perros, me interesa la figura animal, su postura, sus movimientos, hacerlos presentes en el mundo, recuperar su dignidad.”

Yo mientras ella hablaba no pude evitar pensar en que sus perros son proyecciones de sus estados emocionales y le dije: “Tu abordaje es proyectivo”, anota la palabra “Einfuhlùng” entre tus talentos. Algún día explicaré en este espacio esta maravilla de teoría de arte.

La pregunta que surge de estas y otras muestras del Mucic es si la Secretaría de Cultura debe agradecer o preocuparse por este contrapeso que se está generando a una cuadra del Jardín Borda.

Mexiac: Libertad de Expresión

Sobre el maestro Adolfo Mexiac acabo de ver un documental (DVD) dirigido por el cineasta Óscar Menéndez que me gustó mucho; el mismo narra de manera ágil la historia del Taller de la Gráfica Popular, importantísimo capítulo del arte mexicano y presenta un montón de obras plásticas del creador del internacionalmente reconocido grabado titulado “Libertad de Expresión”.

Recientemente comí con el maestro y su esposa, la también creadora Patricia Salas; la reunión fue re-generando al paso de la tarde un amor muy especial en mí por el arte de contenido social: muralismo y grabado propagandístico (carteles, hojas volantes, ilustraciones de libros).

En pocos momentos de la historia del arte ha importado tanto la postura social del artista y entre 1937 y finales de los 50, el TGP y sus integrantes (O´Higgins, Méndez, Yampolsky, Beltrán, Anguiano) le dieron a México uno de esos momentos brillantes.

Siendo el maestro Adolfo Mexiac uno de los últimos sobrevivientes del famoso grupo de arte-activistas que tenemos en Morelos (nació en Michoacán en 1927), es obligatorio conocer su obra. FIN.

martes, 18 de marzo de 2014

Jardines de México: Estética y Economía

El día de hoy el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto inaugura en nuestro estado una empresa que ha causado gran expectativa entre la población --y por supuesto su propia leyenda, como sucede en todo gran proyecto--. Ubicado en un espacio de 51 hectáreas, Jardines de México se propondrá, desde las instancias públicas y la empresa privada que le da origen, como una gran inversión económica que ofrecerá ganancias no sólo en los mismos términos, sino en aquellos que rebasan lo material, e inciden en lo social a través del cultivo ornamental de la naturaleza, para su contemplación. Llevar esto al terreno de la Estética sería muy interesante, toda vez que la apreciación de la belleza y el estímulo de los sentidos han originado discursos interesantísimos, comenzando por el de Baumgarten, padre de esta rama de la filosofía, para quien ésta, la belleza, era el resultado de la perfección de la percepción sensorial, es decir, destacaba la importancia de los sentidos (no sólo de los conceptos, como sus antecesores) como medios para obtener la felicidad. No obstante, no es mi intención en esta columna quedarme en ese terreno, que es mi pasión, porque como decía mi amigo Santiago Genovés --quien a su vez refería a su amigo Luis Rius--, "no se puede vivir como si la belleza no existiera", sino entender que en esa búsqueda constante de placer sensual, el hombre ha dado con empresas culturales tan exitosas como el cine, el teatro, los museos, etc., pensadas para satisfacer la necesaria contemplación y al mismo tiempo satisfacer la necesidad de esparcimiento, convivencia familiar...y por supuesto hacer negocio.   2. Como sabemos, una empresa cultural es aquella que contiene al menos un elemento que pueda ser registrado en derechos de autor por ser resultado de la creatividad. En este sentido, un enorme jardín que provenga del diseño de ambientes, la invención de espacios lúdicos, la adaptación de las teorías de la arquitectura, el color, el diseño, etc., es sin duda el resultado de un complejo proyecto creativo, que para el espectador puede tornarse artístico, en caso de llegarse a niveles de conmoción o generación de alta emotividad a la hora de su recepción. Por otro lado y en terrenos de la economía cultural: En momentos en que los gobiernos están obligados a ajustar presupuestos y las empresas tienen que seleccionar los proyectos de inversión menos riesgosos, sería deseable que se diera sinergia positiva entre la Secretaría de Turismo, la de Economía y la de Cultura para que el apoyo oficial no sólo se diera el día de la inauguración, sino que esta empresa, como otras tantas culturales, pueda contar con los mecanismos de promoción necesarios al interior y al exterior del país. Pensando en esta suma de esfuerzos y en una oferta cultural de amplio espectro se ofrecerán en tales espacios conciertos y proyecciones (Cinema Planeta, Alondra de la Parra, Fernando de la Mora, Viva la Gente, etc.) en próximos días. Ojalá que la calidad de tal oferta no decaiga. El prestigio se construye con tiempo y constancia.  Y habrá asimismo que cuidar que el proyecto no se torne tan elitista que la gente de a pie ($) no pueda gozar de la naturaleza manicurada por los expertos jardineros. A una familia de 4 miembros les costará mínimo $1000.00 pasar el día allí, nada barato, pero es que este concepto incluye los servicios necesarios -restaurantes, tiendas-, para que no suceda lo que en la Ruta de Zapata, que no ha destacado como paseo turístico por no ofrecerse en el camino más "ammenieties" como complemento del paseo cultural.

3.
 Tenemos 5 sentidos y a partir de ellos nos relacionamos con el mundo. Dividimos nuestra experiencia fenomenológica en dos ámbitos principales: la urbe y la casa, pero poco nos ponemos a reflexionar en la vivencia de la naturaleza como una posibilidad cotidiana, a no ser que ésta nos llegue por intereses comerciales, a través de los medios de comunicación: el bosque transformado en limpiador de pisos, las suavidad de las nubes en papel de baño, la brisa en aromatizante, el olor de las frutas en un shampoo, el sonido del mar atrapado en audios, el jardín en estampados, etc. De hecho, uno de los lugares comunes que más se repite actualmente en nuestras sociedades urbanas es el que afirma que los niños de hoy no conocen ni distinguen entre sí a los animales, más que a través de las caricaturas y los medios de comunicación electrónica.  ... En este estado de cosas un lugar dedicado a explorar la naturaleza destacando su belleza, su tratamiento estético, el uso de los sentidos --dejando un poco de lado el discurso ecológico tan de moda-- es una apuesta del gobierno actual que debemos ver con optimismo, porque puede reactivar el rubro turístico, pero sobre todo porque los morelenses tenemos ya un lugar en el que podremos pasear, pensar y darnos gusto (recordemos los 5 sentidos). La idea es sonreírle al mundo de afuera una vez que salgamos de ahí. FIN

María Helena Noval 

Exposición de taller literario y pictórico del CERESO femenil de Atlacholoaya: dignidad y reconocimiento a las mujeres en la sombra.

1. Independientemente de las acciones huecas y de fachada que se organizaron en muchos lugares con motivo del Día de la Mujer, en nuestro estado también existe el trabajo de a de veras, pues varias organizaciones civiles laboran día a día en pro del desarrollo social vinculado con el del espíritu. Afortunadamente creen que el arte es terapéutico y modifica la manera de entender el mundo. De eso está convencida la escritora Elena de Hoyos, quien como tallerista del Centro de Readaptación Social (Cereso) femenino de Atlacholoaya ha luchado vehementemente por una mejor comprensión de la condición de vida de la mujer encarcelada, por su readaptación social a partir del fomento a la cultura.  Elena es capaz de contar anécdotas tan conmovedoras como la sucedida el sábado pasado. Resulta que en un evento político llevado a cabo en el centro de la ciudad leyó un poema de una de las internas que causó una catársis inesperada. El hecho se dio frente al hombre que la metió a la cárcel, su exmarido y la nueva familia de este, sin haber estado previsto el encuentro. Y cuál iba a ser la sorpresa de la también perfomancera, cuando pasado el rato supo que esta mujer, una de sus más brillantes y apasionadas alumnas en la sombra había sido motivo de la admiración no sólo sus hijas, sino también de su expareja: su nueva condición de escritora le dio un estatus respetable frente a la sociedad, incluyendo a quienes antes la despreciaban.  Para Elena de Hoyos, el fomentar la escritura y publicación de las experiencias de vida de las internas es un acto de psicomagia que las libera de la invisibilidad y la vergüenza porque se honran sus trabajos; pero además es un ejercicio que en algo evita la discriminación, porque muchas de ellas terminan siendo admiradas por su trabajo artístico.  Recientemente también se organizó un evento en que las talleristas (Colectiva nombrada Hermanas en la Sombra) recibieron cartas de los alumnos de una escuela como resultado de la lectura de sus trabajos literarios. Las cartas iban dirigidas "a las que resisten", "a las más valientes", "a las que aguantan todo". ¿Qué nos dice esto? Que los jóvenes entienden el arrepentimiento y la expiación de culpas de una manera más amplia, tolerante y fina de lo que uno a veces podría pensar.  Lo que este tipo de talleres fomenta es ir en contra de la indiferencia, lo que se hace tratando de reeducar es fomentar la cultura de la reconciliación porque se sana la herida de la separación de las personas encarceladas con el resto del mundo. ¿Es trabajo social o es cultural? Es las dos cosas y a mí me queda claro que es trabajo urgente cuando Elena, mi tocaya me recuerda: "Amiga, la gente sale de a cárcel y algo hay que hacer con ella". 2. Todo esto lo cuento, porque este jueves 13 inauguramos una muestra de trabajos dibujísticos y pictóricos realizados por estas mujeres en la galería del Colegio Cristóbal Colón. La muestra incluye las imágenes del calendario patrocinado por el Instituto de la Mujer y el Instituto Morelense de Radio y Televisión, organismos comandados por Adriana Mujica y Olga Durón, dos mujeres inteligentes, convencidas de que el arte tiene una función social muy importante.  Las obras logradas a base de técnicas de aguada (acuarela, tinta) son resultado del taller de Pilar Hinojosa efectuado en Atlacholoaya. Son ejercicios, no fueron pensados como obras de arte, aunque no podemos negar que hay varias de alcances estéticos mayores.  Destacan en el concepto curatorial el anonimato y el trabajo colectivo, en ningún lado dice reclusa y no reclusa, al contrario, mostramos al mundo las cosas buenas que hacen ellas sin señalarlas. Apreciamos algo que hemos despreciado: la carne de presidio. Por eso consideramos que hacer estos calendarios rebasa la idea de empresa cultural y sobre todo el hecho de que la exposición es un intento de sanación de la sociedad. La muestra incluye el trabajo de las integrantes de "A la sombra del Guamúchil" (Elena de Hoyos, Aída Hernández y Agnes Alegría), quienes quedan en el mismo nivel que las internas. Aída Hernández, activista social experta en perspectiva de genero, reconocidísima internacionalmente en la materia, ha encuadernado libros y participado en las actividades más sencillas de la "Colectiva Hermanas en la Sombra", la de las encarceladas.  Por lo que respecta al trabajo expuesto, puedo decir que llama la atención la experiencia de Pili Hinojosa en lo que se conoce como Sumi-e, una técnica cuya economía de elementos y su vínculo con la expresión emocional más pura le ha garantizado resultados inmediatos. Como dice Galia Tonella, una de las autoras aprendices: el hecho de enfrentarse a la hoja en blanco la hizo aceptar los errores y aprender a fluir con ellos. "Deja el brazo libre, no tengas miedo al error, es parte de la obra, no juzgues", le dijo Hinojosa un día y como resultado ella le escribió un sentidísimo texto de agradecmiento que se leerá en la muestra. 3. En fin, que esto sí es una nueva visión de la cultura de la dignificación de la mujer encarcelada. Concluyo diciendo que el Instituto de la Radio y Televisión Morelense casi termina el proyecto de los audiolibros surgidos de los relatos de vida de las mujeres caídas en desgracia. Sin salir de la cárcel, ellas estarán presentes en muchos lugares a través de sus voces grabadas. Por supuesto que sueñan con pedirle a sus familiares y amistades que acudan a oír sus historias, historias que por circunstancias de vida nunca oyeron, pero que ahora, tamizadas al calor de la forma artística adquieren otro valor, se resignifican. Desde luego, todo esto resulta de actos de buena voluntad y ánimos de redención. Ojalá el director de los ceresos, Jesus Valencia Valencia, continúe con esto que es una de las mejores prácticas del gobierno actual. Otro logro es que a través del Instituto de la Mujer los libros publicados por ambas colectivas se han enviado a librerías y bibliotecas de toda la república. El Colegio Cristóbal Colón busca participar activamente con las tareas más positivas y participativas de la sociedad: vincular a los alumnos con la condición humana es objetivo didáctico. FIN

María Helena Noval

martes, 4 de marzo de 2014

Identidad dudosa: sobre los retratos del Chapo que vemos con recelo

1.
Nacido en el Renacimiento, de origen más flamenco que italiano, el retrato pintado de fondo neutro, de tres cuartos o de frente, cortado por debajo de los hombros, nos ha venido acostumbrado a mirar a los personajes captados por el ojo de acuerdo a una tradición que equipara fisonomía, rasgos físicos o aspecto con identidad. De esta tradición retratística nació una industria del retrato individual que se ha ido complicando en función de la tecnología. Al inventarse la fotografía, los retratos se tornaron parte de la cultura de la identidad y hoy en día esta complejidad ha tomado visos inesperados por el invento de herramientas como el photoshop y la necesidad de la edición de la imagen que propone la fotografía comercial que idealiza. 
 
Dicho de manera más sencilla, nacido para satisfacer una necesidad burguesa, el retrato individual ha pasado a formar parte de la iconósfera (mundo de imágenes) de una manera un tanto perversa: creemos en la identidad de los cientos de retratados que vemos cotidianamente porque se parecen al de carne y hueso, pero también desconfiamos de tal identidad porque el cuerpo hoy se modifica a voluntad y más se modifica su imagen. 
 
Entre las consideraciones que tomamos en cuenta cuando “leemos rostros”, entra el tipo físico relacionado con la clase social de las personas y el gesto del retratado; además tomamos en cuenta de manera instantánea y casi inconsciente la intención de romper convenciones por parte del retratista que busca cumplir con el medio que difunde la imagen, o precisamente lo contrario: la intención de comparar dos imágenes para dar fe de que se trata de la misma persona. Es decir, detrás de la manera de presentar las imágenes están las intenciones que inciden en nuestro juicio.
2.
Todo esto viene a cuento porque me parece muy interesante el discurso que se ha generado en torno a los retratos de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, a quien se capturó la semana pasada en Mazatlán y de quien no se ha dejado de hablar, no sólo porque en términos políticos fortalece al partido en el que milita el presidente Enrique Peña Nieto, sino porque en términos mediáticos y de proyección internacional, nuestro país recupera cierta credibilidad por cuanto respecta al cumplimiento de la ley.
 
Se dijo en las páginas de DDM el lunes (página 11, primera sección) --como se ha dicho en otros medios--, que el personaje en cuestión se hizo cirugía facial en los ojos  (blefaroplastia), se adelgazó las cejas, modificó el contorno de su rostro por medio de lipoescultura, lipopapada e inyecciones de ácido hialurónico y cambió su corte de pelo. No obstante, no se abunda en aspectos como la mirada, el gesto, o de qué manera los expertos psicólogos llegan a la conclusión de que se trata de un psicópata.
Habría que recordar que Johann Kaspar Lavater, el pastor protestante del siglo XVIII que escribió sobre las relaciones, para él evidentes entre la fisonomía y el carácter de las personas sentó las bases para la famosa frenología de Franz Joseph Gall, aquella rama de la criminalística que midió cráneos buscando el germen de la mente asesina a principios del siglo XIX.  En esas mediciones entraba la forma de la cabeza, las protuberancias óseas, las proporciones de la frente, orejas, ojos, etc. Valga decir que dicha ciencia nunca llegó al grado de posicionarse como una herramienta científica fue desacreditándose, hasta quedar más como una curiosidad también relacionada con la antropología criminalística de César Lombroso.
Lo cierto es que hoy contamos en el mundo con registros más precisos que el retrato para dar cuenta de la filiación de las personas. Las huellas dactilares, el escáner de pupila, el registro de la voz y por supuesto el DNA son algunos de los datos proporcionados por la tecnología de punta en los que más confiamos actualmente.  Resulta que la mirada nos engaña, y continuamente comprobamos que “el león no es como lo pintan”.
3.
De acuerdo con lo señalado, los rasgos de trastornos antisociales de personalidad del Chapo tendrían que ver con su falta de empatía ante los sentimientos y emociones de los demás, su tendencia a decir mentiras y a manipular a la gente, su propensión a matar y a vivir en la periferia de la sociedad.
Siendo realistas, hay que admitir que si nos hubiéramos topado con él en la calle, antes de nos dieran a conocer sus “aficiones” no habríamos podido identificarlo como un maleante peligroso. Por otro lado, estamos tan acostumbrados a ver las caracterizaciones y maquillaje de los actores en la TV, que nos hemos formado un catálogo de lugares comunes de los rostros de los villanos que entorpece la identificación.
Lo cierto y lo que más asusta, es que cotidianamente vemos los rostros de asesinos, secuestradores y maleantes en los medios de comunicación, sin que ningún método visual o estrategia analítica nos hubiera permitido identificarlos en la calle antes de cometer tan espantosos delitos. Tal parece que estamos a merced de una maldad sin rostro y eso nos pone muy nerviosos y muy mal.
La captura de este personaje tan perseguido por el mundo entero constituye ciertamente un golpe que viene a demostrarnos que lo que vemos no necesariamente tiene que ver con la realidad, que nuestra mirada no es tan perceptiva como creemos y sobre todo, que los ojos no son el espejo del alma de la gente. Ω

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