jueves, 26 de septiembre de 2013

Manuel González Serrano, un pintor de monólogos apasionados



 
Emociones o pulsiones, sentimientos o sensaciones y por supuesto ideas de diversa índole,  es lo que a vuelta de espátula y pincel nos devuelven las obras  artísticas, cada una de ellas destacando siempre más un aspecto que el otro. Sin embargo, ¿que pasa cuando un artista vive intensamente y se ve afectado de igual modo por lo sensual, lo religioso y lo erótico ?, ¿Se ve alterado el estado psicológico del artista hiper - hiper sensible? Probablemente sí y de seguro que su obra resultará para el espectador que la sepa apreciar, terriblemente conmovedora.
 
Manuel González Serrano nació en Lagos de Moreno, Jalisco en 1917 y fue un pintor iluminado por la locura y la genialidad. Se crió en una familia de gente adinerada y culta que poco después y por diversas razones perdió las circunstancias de vida que la mantenían en los límites de la estabilidad. Esto dejó terribles huellas en el pintor en ciernes y años después éstas florecieron en cada una de sus obras.
                                                             
                     

Por otro lado, González Serrano demostró siempre facultades para la factura de una pintura  que no encajaba en los parámetros de lo que se aceptaba sin trabas en aquellos días ; su madre lo enseñó a pintar a temprana edad y su obra, de impecable factura se vertió cada vez más por los caminos de la confesión personal. Para ello, se apoyó en el lenguaje del surrealismo y la Pintura Metafísica, y empleó asimismo algunos de los formalismos de la Escuela Mexicana de Pintura. Por ello se entiende que González Serrano fue un hombre culto y muy inteligente.

 
Siendo muy joven se trasladó a la ciudad de México, en donde entró en contacto con la obra y las ideas de otros artistas y definió la vocación que lo guiaría por los caminos del arte a pesar de sí mismo. Empezó a exponer su obra en la década de los cuarenta y gozó por su manufactura y originalidad de relativo éxito, aunque sobre todo recibió la estima de los artistas más avant garde y de la crítica más progresista del momento. No obstante, su personalidad un tanto conflictiva y su estado de salud en constante sube y baja, motivaron que su carrera mostrara ciertos tropezones  - estuvo varias veces internado -, cosa que de todas maneras no impidió que el joven y guapo artista continuara por el camino que según él tenía marcado.

                                             

Dentro de su producción pictórica destacan los múltiples autorretratos que se hizo con el ánimo de demostrar más que nada sus estados de ánimo y que se vierten en dos modos de representación, a saber, los Divinos Rostros  - él decía “yo he sufrido más que Cristo” - y los autorretratos de busto denominados psicológicos. En ambos casos, González Serrano plasmó composiciones fuera de serie : mezcló representaciones temporales, construyó de manera obsesiva o empleó iconografías provenientes de la historia religiosa   -San Sebastián, Adán y Eva- o clásica.

                                                  
 
Otra de las manifestaciones pictóricas que destacan su trabajo por encima de los demás se refiere la antropomorfización que hacía de la naturaleza, al erotismo constante en sus obras y a la composición de sus bodegones y paisajes, pues a diferencia de la mayoría de sus congéneres él pintaba ambos temas dándoles la misma importancia, abriendo ventanas al fondo de los frutos y objetos del primer plano como para dejarnos sentir la diferencia que existe entre el mundo interno y externo. Sus paisajes se caracterizan por la desolación y los celajes intensamente atemporales y azules.
 
Su nana Atanasia, a quien todos llamaban cariñosamente Tata fue quien más cerca estuvo de él a lo largo de su vida y de ella se conservan dos estupendos retratos. Sus dos matrimonios fueron efímeros y no dejó descendencia.
 
González Serrano vivió solamente cuarenta y tres años de edad y podemos decir que su obra es en general el grito desesperado del hombre del siglo XX, atormentado por sus monólogos interiores y sus angustias existenciales.  

                                                             

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes acaba de publicar un libro en su serie Círculo de Arte dedicado a éste notable pintor mexicano y próximamente se abrirá una retrospectiva con su obra en el Palacio de Bellas Artes. Æ

Por : María Helena González de Noval
novalmariahelena@gmail.com

jueves, 19 de septiembre de 2013

Oaxaca peatonal: un ejemplo


Según un artículo firmado por Gustavo Madrid en “El Jolgorio Cultural”, revista dedicada a la difusión de la historia del arte en Oaxaca publicada y distribuida por la Fundación Alfredo Harp Helú (Agosto 2013, Núm. 64), las ciudades modernas están pensadas para las minorías motorizadas, se toma poco en cuenta a los de a pié; sólo en tiempos recientes y en países desarrollados se ha comenzado a estudiar el fenómeno peatonal, mismo que incluye no sólo beneficios para la salud, sino que incide en otros aspectos sustanciales de la vida en sociedad. El urbanista menciona un estudio denominado Good for Business desarrollado por la organización no lucrativa australiana Heart Foundation que reporta los resultados de las investigaciones realizadas en 17 ciudades que decidieron mejorar la infraestructura peatonal de las calles, siendo la actividad comercial otro de los factores estudiados: “los peatones compran hasta tres veces más que los dueños de un auto y visitan las tiendas más del doble”.  Por si fuera poco, añade que en las calles transitadas por personas la seguridad mejora notablemente y el negocio inmobiliario crece:
“Una calle más segura y con actividad comercial repercute en un incremento en el valor  de las propiedades. Según varios estudios, la mejora en las condiciones de caminabilidad   en una calle puede incrementar entre un 17 por ciento y un 70 por ciento el costo de las  propiedades de ese lugar.
“En el D.F., la peatonalización de la Calle Madero significa actualmente 200 mil   transeúntes al día, cero locales vacíos y un aumento de ventas hasta del 25 por ciento.   Este fenómeno obligó a la remodelación de nuevas calles bajo ese modelo, como la 16 de  Septiembre, en proceso de transformación en este momento. El efecto obvio es un   mayor número de empleos directos e indirectos en muchos sectores.”
Traigo a colación este asunto porque me ha tocado escuchar en varias ocasiones que Cuernavaca debería contar con un circuito virtuoso que incluyera la oferta de servicios y bienes culturales para el consumo local y el turístico. Un circuito en el que no existieran los antros y los tugurios, obviamente, y menos la ropa colgada de los balcones como si de un bazar se tratara.
Dado que el clima y las condiciones geográficas propias de nuestro estado posibilitan una afluencia importante de visitantes, la creación de rutas turísticas y el apoyo a la economía cultural -tiendas de artesanías, galerías, teatros, museos- incidirían de manera importante en el desarrollo social del estado. Desgraciadamente y por más que se ha hecho durante años en materia de promoción turística, Cuernavaca no ha dejado de ser la ciudad de las casas de fin de semana.      





 
2.
El caso de Oaxaca en estos momentos es notable: cuadras y cuadras en donde puede uno tomar un café en un lugar modesto, pero bellamente dispuesto, o comer en un lugar sofisticado en donde la comida más que un alimento es una experiencia. Y qué decir de los museos y galerías (MUPO, MACO, Santo Domingo, Museo del Palacio, Jardín Etnobotánico, etc.), suficientes como para visitar dos al día durante un fin de semana largo, además del IAGO (Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca), la biblioteca de arte más importante del sur del país, a cargo del maestro Francisco Toledo, quien ha sido un mecenas y un verdadero padre para la vida cultural del estado.
El proyecto Oaxaca Peatonal lo promueve la organización Casa de la Ciudad y según el Sr. Madrid, la idea es mejorar la infraestructura para los peatones: ampliar las banquetas, eliminar postes y cableados, aumentar árboles, adoquinar para captar agua pluvial, etc. Un verdadero ejemplo si es que se logra el apoyo del gobierno a lo planteado por las organizaciones civiles.
No cabe duda de que las nociones de industrias populares, culturales, arte, artesanía, arte popular, están más que sembradas en la mente de los habitantes de la ciudad, definitivamente la vocación del centro de la ciudad capital es la oferta cultural. Eso no significa que Oaxaca no viva también la pobreza extrema; se trata de una entidad con más de 500 municipios y un gran índice de personas analfabetas, pero lo que hay que destacar es que conocen el valor ($) de lo diferente, lo único, lo bello, lo hecho a mano, lo estético, lo auténtico, todo ello con sus diversos matices, que van de lo artesanal a lo etno-fashion, y de lo producido en un taller de artista que incluye procesos artesanales en su trabajo, hasta lo que se piensa para el coleccionismo de altura.
Contando con un plan sectorial de cultura que toma en cuenta el impacto de la demanda y la oferta de bienes y servicios culturales en la comunidad, Oaxaca es un escenario dispuesto a afrontar los problemas vinculados con las movilizaciones del magisterio inconforme.
¿Usted que opina, querido lector? ¿No estaría bastante bien que el transporte público dejara de circular por el centro de nuestra ciudad, que pudiéramos escuchar conciertos, ver exposiciones, asistir al teatro, degustar ricos platillos, adquirir originales y bellos productos en un centro de población urbana pensada para pasear sin miedo a ser atropellados y sin la preocupación del estacionamiento? FIN.
 Catedral de Oaxaca, Zócalo por la noche


María Helena Noval
helenanoval@yahoo.com.mx blog


viernes, 6 de septiembre de 2013

Vas a ver: Oaxaca: empresas culturales y amor al arte | Diario de Morelos

1.
Pensar la economía cultural implica necesariamente articular dos órdenes de pensamiento que tradicionalmente han estado desvinculados: el mito romántico del artista, ese que hace pensar que éste trabaja por puro amor al oficio, ha generado que se piensen al arte y la cultura como productos aislados de la economía nacional. Pero afortunadamente las cosas están cambiando.
En este sentido, es Eduardo Cruz Vázquez, periodista, escritor y gestor cultural, quien ha venido contribuyendo desde hace unos 8 años a la difusión del tema, no sólo mediante sus artículos especializados, la creación del Diplomado en Empresas Culturales en la UAM Xochimilco y el GRECU (Grupo de Reflexión sobre Economía Cultural), sino porque fue quien desarrolló el Plan Sectorial de Cultura de Oaxaca, mismo que incluye un diagnóstico de la economía cultural que mide el impacto que este rubro puede tener en una entidad en la que sus habitantes están cada día más conscientes de que la creatividad, el arte, las artesanías, las industrias populares y culturales generan turismo y consumos que de verdad le pegan al PIB.
Cuento todo esto porque acabo de estar en ese hermoso estado en el que la sierra verde hace juego con su barro, la comida es un festín de altísimos vuelos hasta en las fondas y las calles se animan de noche por el mero gusto de convivir en torno al goce estético.  Resulta que la Secretaría de las Culturas y las Artes organizó un Diplomado en Empresas Culturales en combinación con Cruz Vázquez y el sábado pasado 21 emprendedores presentaron sus originales proyectos finales convencidos de que la profesionalización de sus ideas además de repercutir en el alma de las personas, puede convertirse en un modus vivendi.  Actualmente los creadores están obligados a darse cuenta que si sus ideas están bien planteadas y sus productos y servicios son de calidad, pueden someterse a las leyes de la oferta y la demanda, como sucede con otros bienes y servicios.
Estamos ávidos, sedientos de originalidad y no podemos vivir como si la belleza no existiera.  Por eso todo apoyo, todo impulso a la creación de una empresa cultural es  bienvenido. De allí que haya que felicitar a Emilio de Leo Blanco, encargado del despacho  de cultura, quien consciente de que el subejercicio del presupuesto se compensa por el sector turístico y de que el desarrollo social va de la mano con la cultura, vio con buenos ojos la idea de seguir de cerca el desarrollo de los emprendimientos de los egresados del diplomado.
Redondeo esta idea diciendo que me gustó escuchar las ideas sobre tendencias de los consumos culturales de Luis Miguel González Márquez, director editorial de El Economista, pues no sólo demostró cómo se han ido metabolizando las ensoñaciones para convertirlas en ofertas del mercado, sino el hecho de que hoy las megatendencias apuntan hacia el mercado de lo intangible (música, libros electrónicos), porque lo que hoy se vende, y cada día se busca más, son experiencias.  
2.
Cuando se habla del enriquecimiento de la vida cultural de Oaxaca se tiene que hablar de Francisco Toledo y del empuje, el brío, el aliento que ha brindado al mundo del arte local, pero también se tiene que hablar de la Fundación Alfredo Harp Helú por su enorme apoyo al sector en tanto ha rescatado y restaurado inmuebles valiosísimos, creado la Licenciatura en Historia del Arte, patrocinado importantes investigaciones y por supuesto abierto museos tan importantes como el dedicado a los textiles, único en Latinoamérica. Leo con detenimiento la revista cultural El Jolgorio, una delicia que ya les iré comentando.

3.
Termino el periplo oaxaqueño transmitiendo otro de mis recuerdos gozosos de este delicioso viaje: me refiero a la exposición, en el Museo del Palacio, del Maestro Jorge Cázares: ¡qué trabajo el suyo, qué reencuentro con sus plantas y árboles compuestos con miles de pinceladas, qué alegría ver esas montañas azulitas que se van alejando a fuerza de veladuras, esos sucesivos planos del paisaje, los infinitos detalles que crean el entorno retratados con pintura. El olor a campo, porque hasta el aire lo sabe pintar este maestro, gran morelense.
No cabe duda de que esta muestra lo engrandece tanto como a nosotros los morelenses su presencia allende nuestras fronteras.
novalmariahelena.blogspot.com     helenanoval@yahoo.com.mx        Twitter: @helenanoval