lunes, 31 de agosto de 2020

Vas a ver: Distinguido morelense, sea mecenas

 

1.

Mecenas fue un romano importante y rico, al que le gustaba vivir bien, siendo además compartido. Ha de haber sido guapo. Me lo imagino vestido de blanco, usando toga bien planchadita de lino, oliendo a jabón de lavanda, a punto de sentarse a comer con el emperador Augusto, para presumirle que acaba de apoyar con jugosa mesada a los poetas Horacio y Virgilio. O sea, dando buen ejemplo de cómo usar su dinero para beneficio de los demás.

No hay mucha información sobre su historial como coleccionista, pero tan buena onda fue, que hoy su nombre es sustantivo común: se usa para referirnos a quienes generosamente apoyan a los creadores con subvenciones económicas o en especie, dándose cuenta de que del arte es muy difícil vivir decorosamente. Cosa que es una paradoja, puesto que nosotros sí nos nutrimos espiritualmente de lo que producen los creadores (y más en tiempos de confinamiento).

Un mecenas favorece que las políticas públicas se hagan realidad, un mecenas sienta las bases para que los museos particulares y públicos existan y por lo tanto amplía el menú de nuestras alegrías.

2.

De acuerdo con la Maestra Rita Eder (Patrocinio, colección y circulación de las artes. XX Coloquio Internacional de Historia del Arte. IIE. México, 1997), el mecenazgo y el coleccionismo han sido someramente analizados en nuestro país, quedando registrados en gran medida en anecdotarios. Las guerras, las relaciones diplomáticas, las colonizaciones, los despojos y las herencias no suelen formar parte de la explicación profesional de cómo se generan y mueven los acervos públicos y privados en México.

Así las cosas, es más común que conozcamos las exigencias de ciertos coleccionistas que no prestan piezas para exposiciones temporales si no salen reproducidas a página completa en los catálogos, que el hecho de que haya harto patrimonio nacional exhibido “ilegalmente” fuera del país, resultado de saqueos arqueológicos.

3.

Preparo un texto sobre el tema para una revista especializada y las ideas me hierven. Quiero narrar cómo los museos municipales se engalanan con piezas donadas por la propia comunidad para el disfrute de todos. Motivo de sumo orgullo para nosotros los morelenses es poder montar la historia de la gente para la gente y cuando están vivos, agradecerle sus donaciones a los creadores exhibiendo sus obras.

Platico con el mediador cultural Mario Poggio sobre Luis XIV, quien por cierto era todo lo contrario a como me imagino al señor Mecenas, o sea feo. “Tenía un perfil Bourbon”, me dice antes de añadir que a este monarca se le debe haber abierto Versalles para que la gente pudiera pasear entre las artesanías y obras de arte que podía adquirir: ¡pensaba en Economía Cultural el monarca!

Luis XIV además promovió la lengua francesa en toda Europa y logró que fuera parte del status quo de la diplomacia. “Le debemos Le Rayonnement de la France”, finaliza Poggio, queriéndome convencer de que el resplandor francés, su halo cultural comenzó con una simple decisión hoy titulada “política cultural”.

4.

Si históricamente el patrocinio y el mecenazgo de las artes se lo debemos a la familia de los creadores, las monarquías y la Iglesia, en esta época son los gobiernos del mundo y el llamado tercer sector, muchas veces a través de fundaciones, los encargados de permitirnos gozar el fruto del talento artístico.

En las democracias modernas, caracterizadas por un agresivo mercado libre, quienes invierten más en arte son los coleccionistas privados, porque el valor especulativo del arte está garantizado, pero la situación difiere radicalmente entre América Latina y los Estados Unidos. A los mexicanos no nos llega lo que a los vecinos del norte, porque en México no contamos con incentivos que favorezcan las donaciones.

En nuestro estado, bien podríamos comenzar por hablar bien de nuestros museos estatales que son más de 30. Promover nuestro patrimonio cultural material e inmaterial es impulsar una política pública. Adquirir obra de nuestros creadores -o sea invertir en arte- sería el segundo paso a seguir si queremos reactivar la economía local. Por favor, distinguido morelense, sea usted un moderno mecenas, le conviene. Además de verse bien en tiempos de crisis, estará haciendo lucir su dinero en más de un sentido. FIN.

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-distinguido-morelense-sea-mecenas

lunes, 24 de agosto de 2020

Vas a ver: “Falso Madero” en el Borda

 1.

Retomo un tema que se ha venido comentando desde hace unas tres semanas, en redes sociales, a propósito de la fotografía que aparece publicada en el libro sobre iconografía zapatista, recientemente publicado de manera digital, por el Instituto Nacional de Estudios de las Revoluciones de México (INEHRM) y la fundación que tiene a su cargo Edgar Castro Zapata, acucioso estudioso de su notable antepasado.
En dicha imagen -que circula en Facebook-, supuestamente aparecen Francisco Ignacio Madero González y Emiliano Zapata Salazar en la entrada del Jardín Borda, el 12 de junio de 1911.  La interpretación es lógica, puesto que tal encuentro ha sido comentado en el ámbito académico muchas veces. Pero como veremos, expectativa e interpretación no son lo mismo y quien camina junto a Zapata no es Madero, sino alguien que se le parece.
Ya lo han aclarado los cronistas Jesús Zabaleta Castro y Valentín López González, sobre todo éste último: Madero vestía diferente ese día. Su sombrero tampoco corresponde al del personaje de rostro ensombrecido en cuestión. Pero ¿por qué se confunden y aparece la imagen consignada como tal, en el archivo del Fondo de la Universidad Metodista?

2.
Identificar a los personajes de las fotografías es aparentemente sencillo. El ojo identifica rasgos primarios, rasgos mayores y acto seguido, la mente nombra y encasilla. De acuerdo con teorías de la percepción, identificamos variables, pero en mayor medida constantes fisiognómicas.
La Ley de Topffer establece que podemos asimilar como rostro un círculo con dos puntos, cosa que nos lleva a la idea de individualidad. Por su parte, Brunswick mostró con sus experimentos a base de esquemas, que además podemos hablar de emociones cuando le añadimos líneas sencillas que corresponderían a una sonrisa al simple esquema, como sucede con los emoticones.
Existe además la lectura del “tipo”, del que hablan Pierre Francastel y Ariel Arnal, cada uno en épocas muy diferentes. Esto del “tipo” explica por qué identificamos al charro, la campesina, el flamenco, el aguador, el cómico Cantinflas, etc., Depende de cómo se visten y los accesorios que usen algunas personas entran en la categoría de “tipo”. El ojo lleva a cabo continuos ejercicios de fusión y reconocimiento con base en la memoria.

3.
Cuando vemos fotografías, creemos considerar idénticas dos cosas, o a dos personajes. Pero esto de “idéntico” es una exageración. Más bien lo que debemos entender es el concepto asimilar. Los rasgos distintivos como el bigote, el bastón, el sombrero, la estatura y el lenguaje corporal, la mano en el pecho de Napoleón, el manchón de pelo blanco de Tongolele, el copete de Peña Nieto, no hacen que dos  personas sean la misma. Se parecen, pero no son.
Mirando a detalle, porque la fotografía se pixelea ampliándola en los dispositivos inteligentes, vemos que no es el rostro de Madero y si comparamos con fotografías existentes del mismo día de la comida en el Jardín Borda (legendario encuentro con hacendados), veremos que Madero vestía un traje gris, no negro.
Estás fotografías me las envió el cronista Valentín López González. En una de ellas, Madero aparece afuera del Banco de Morelos, recargado en un balcón.

4.
Finalmente, habríamos de considerar el logoentrismo del que habla Fernando Zamora Águila en “Filosofía de a Imagen”. Se refiere a nuestra fe en la literalidad de las fotografías - el fotorreportaje nace de ahí-. Tendemos a creer a pie juntitas en la fotografía que supuestamente retrata la realidad, a diferencia de las imágenes que no son copia, sino imaginarias.
Conclusión - la Historia del Arte es la historia de la re-presentación, pero existen trampas con las que hay que lidiar para historiar con cautela y veracidad.  Además existe el Síndrome de Capgras (la imposibilidad de distinguir entre dos rostros muy similares, como los de los gemelos casi idénticos). Pero esa es otra historia. FIN

Por María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-falso-madero-en-el-borda?fbclid=IwAR3icfCLbuoXUZke41ypAAWYTPc8kghHD5U-Y_wrNG7cW1jZcjf2fJBKQYA

lunes, 17 de agosto de 2020

Vas a ver: Diversidad Somos: Derechos Humanos y Cultura

 1.

Más allá de ser asuntos políticamente correctos, la Diversidad Sexual y la Diversidad Cultural deben verse como Derechos Humanos íntimamente relacionados. Pensarnos diferentes es un constructo social propio de nuestro tiempo, que nace del ejercicio de la libertad de expresión de significados, emociones e ideas en situaciones cotidianas y en el ámbito de la cultura. Una ética moderna, progresista, debe incluir el entendimiento de que las prácticas y culturas antes consideradas periféricas, hoy son parte de la humanidad en su conjunto.

De esto platico con el activista social César Guerra, fundador de Diversidad Somos, porque del 14 al 29 de agosto, en colaboración con la Secretaría de Turismo y Cultura, el Instituto Morelense de Radio y Televisión, el Sistema Público de Radiodifusión, la RED Divercilac, las Comisiones Estatal y Nacional de Derechos Humanos, se llevará a cabo el festival #VirtualmenteReales, cuyo objetivo es generar consciencia sobre estos temas, promoviendo además el disfrute de las artes.

Ya en su novena edición, los 25 eventos (talleres, foro de medios, charlas interculturales, exposiciones, cine, literatura, danza, teatro y concierto) promueven el respecto a la diversidad, pero en esta ocasión y como es lógico, no podía faltar la experiencia del confinamiento debido a la pandemia que nos aqueja, además de la tan necesaria perspectiva terapéutica, me refiero al trabajo de Emmanuel Camacho de Corazón de Semilla, quien abordará la reparación del daño que provocan la discriminación y el machismo. 

2.

“En el taller de masculinidades trabajaremos dinámicas alternativas para conectar con nuestra parte interior -dice el organizador y promotor César Guerra-, habitualmente a los hombres por el mandato patriarcal con el que se nos ha educado, nos enseñan a vivir de manera aislada, a no tocar nuestra emocionalidad, esto nos afecta porque nos incapacita para hablar de nuestra vida afectiva. El machismo está tan interiorizado, que no nos permite el contacto con los demás. Ese día cuestionaremos estructuras de poder. El ser celosos, controladores, híper sexuales, híper dominantes, porque eso nos hace daño.”

En el abordaje de la sexualidad deben tomarse en cuenta una serie de variables identitarias, culturales, biológicas, sociales y simbólicas que generan no sólo comportamientos eróticos sino culturales: “Yo creo que nos construimos desde diferentes áreas, lo biológico no es todo, lo binario no es la respuesta, dice Guerra. Existe un pensamiento reduccionista al respecto. Lo cerebral, los cromosómico, lo biológico y lo físico constituyen en conjunto las diferentes composiciones que van más allá del sistema binario de pensamiento en torno a lo anatómico. En la posibilidad de encontrarnos, amarnos y relacionarnos con el mundo también entra la diversidad cultural. Los hombres en Brasil son diferentes en sus dinámicas a los hombres de Líbano, Arabia e Indonesia. La progesterona influye en la capacidad multitask de las mujeres, pero hay varones con menos testosterona, que son asimismo capaces de realizar actividades simultáneas. “Los hombres no lloran” no es una cuestión de origen, sino de mandato. Se nos enseña a anestesiar nuestras emociones, como la ternura. Si la mostramos, se nos estigmatiza”.

3.

En la era moderna se dio un nuevo orden fincado en el respecto a los derechos del ciudadano, cuya formulación constitucional exige no sólo el estímulo de la educación sexual de los niños y la juventud, sino que se requiere hacerlo de una manera creativa, estimulante.

En este contexto, destaco el trabajo de Damián Siqueiros, quien charlará con Daphne Heredia en el Jardín Borda. Él es un fotógrafo que hace creación para impacto, “Artivismo”. El objetivo es crear pensamiento crítico sobre el establishment. Las 12 fotografías de mediano formato se podrán ver en el Jardín Borda para la clausura del festival, el 29 de agosto.

En el campo de la literatura destaca el trabajo de Silvia Susana Jacome, quien charlará con Pilar Guzmán maestra de danza, sobre su propia experiencia de vida.

Al parecer podemos sentirnos en paz con la apertura de mentalidades que nos toca vivir hoy. El resultado, como dije al principio, no se debe al trabajo político sino, a las luchas históricas, encabezadas por gente como nosotros.

Para mayores informes consulte la página www.diversidadsomos.org y su página de Facebook. FIN

Por: María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-diversidad-somos-derechos-humanos-y-cultura?fbclid=IwAR0mHOwL4fpRZa4sjlmtwhdePxMG7dHS9Ph-dda7vXpGy8X9reoNP2d_LH4

domingo, 9 de agosto de 2020

Vas a ver: ¡Zapata Vive! Y es de bronce

 1.

Emilio Kuri, en “La Historia al revés” (Revista Nexos 496, abril, 2019) recuerda que en 1923 Antonio Díaz Soto y Gama enlaza a Obregón con Emiliano Zapata: “Obregón es el brazo fatal de la providencia que está realizando maravillosamente los ideales consentidos por... el genio de Zapata” y en “La invención de Zapata”, el profesor de la Universidad de Texas, Samuel Brunck, demuestra que desde 1950, quienes se han encargado de las políticas públicas de nuestra nación, han empleado imágenes y frases zapatistas para darle brillo a sus discursos, muchas veces encontrados.
Desde Miguel Alemán hasta el año pasado, nombrado “2019 Año del Caudillo del Sur Emiliano Zapata” por el presidente Andrés Manuel López Obrador, a Zapata se le sube a los pedestales y pódiums, con singular alegría.
Por si fuera poco, casi todos los pueblos y ciudades del país cuentan con su calle, plaza, parque, ejido o avenida “Emiliano Zapata”.
La razón es sencilla: la conceptualización que hacía el llamado Caudillo del Sur, de términos como justicia, equidad, valor de las culturas originarias, historia local, propiedad de los recursos naturales y libertad es no sólo lógica, sino ética y sobre todo emocionalmente intensa. Zapata es un héroe muy puro.
2.
En concordancia con la proyección de extraordinarias proporciones que tiene el General en el país y de manera particularmente emotiva en nuestro estado, este sábado se develó una escultura de cuerpo completo, en la glorieta de la zona de hospitales, en el Municipio Emiliano Zapata, cuyo autor es el maestro Agustín Aguilar.
Con este Zapata de pie, vestido de charro, cuyo rostro tapado por el enorme sombrero asumimos mirando hacia arriba, serían 5 las piezas de estatuaria cívica de formato monumental que se convierten en referentes espaciales morelenses. Todas ellas tomadas, como muchas pinturas, dibujos y grabados del General, de las icónicas 8 fotografías para las que posó en estudios de profesionales de la lente.
La primera, de la autoría de los maestros Roberto V. Quiroz y Moisés Quiroz Valdovinos ubicada en Cuautla, hoy en medio del arroyo vehicular, en la Avenida Reforma, estuvo mucho tiempo en el parque que lleva su nombre y fue punto de reunión en innumerables homenajes, debido a que bajo sus pies reposaron los restos del General, antes de ser colocados bajo la pieza de bronce que hoy la gente llama “El ensarapado”, de la autoría del escultor Ernesto Tamaríz.
Por cierto, en el libro digital (esperemos pronto se imprima), sobre iconografía zapatista, publicado por iniciativa de Felipe Ávila, titular del INEHRM y de Edgar Castro Zapata, que se presentó el viernes pasado mediante Youtube del INAH, esta pieza comisionada por el gobernador Carlos Lavín en 1930, aparece varias veces, lo que nos muestra cómo la escultura pública va generando imaginario y culto nacionalista.
3.
Del taller de los maestros Estela Ubando y Carlos Kunte salió la pieza ecuestre, que estuvo muchos años en la entrada de Cuernavaca, en Buenavista, viniendo de la CDMX. Hoy desgraciadamente perdió visibilidad porque la movieron a un lugar en el cual la velocidad del tránsito impide su distinción. Esta pieza es de extraordinaria factura, a pesar de que el cuello del personaje aparece anatómicamente mal representado.
La tercera pieza es la que representa el momento de la entrada a Chinameca, del Maestro Xerxes Díaz Loya, ubicada en el arco de la entrada de la hacienda, hoy Museo del Agrarismo, en Chinameca. Ésta, rodeada por los impactos de bala en la piedra, que dieran muerte al nacido en Anenecuilco, es de extraordinaria factura y por seguir la línea de representación heroica nacida entre los griegos, enaltece las ideas del dinamismo y el dramatismo para el abordaje figurativo. 
La cuarta pieza es el llamado “Zapatita” que movieron hace unos 4 años a una glorieta frente al Seguro Social de Plan de Ayala (bien ubicada porque por ahí entró Zapata a Cuernavaca y el Plan de Ayala fue su ideario). Cuando estuvo en la Plaza de Armas se veía fuera de escala, en un pedestal que le quedaba como el saco a muchos: grande.
4.
Me comenta el cronista Ulises Nájera, que los recursos para esta nueva pieza escultórica los aportó el propio ayuntamiento Emiliano Zapata, pues habiéndose erigido el 19 de diciembre de 1932, no contaba con efigie heroica y que el autor, residente en la colonia Tres de Mayo, ha trabajado otros encargos figurativos para la Sedena. FIN

Por María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-zapata-vive-y-es-de-bronce?fbclid=IwAR2wUAr7uSqKwiKRdlbYyC-m8LVaY0nJUVmvM0jPmLmZkPE_kM6i1TLa2B0

lunes, 3 de agosto de 2020

Vas a ver: Iconografía de Emiliano Zapata: presentación de libro

1.

Querido lector, este viernes 7 de agosto, a las 11 de la mañana, los historiadores Salvador Rueda, Felipe Ávila, Miguel Ángel Sámano Rentería, Edgar Castro Zapata,, Uriel Hernández y una servidora, comentaremos la versión digital del libro “A cien años. Iconografía de Emiliano Zapata” en las plataformas virtuales Facebook y Youtube del INAH, el INEHRM y la Dirección de Museos de la STyC del estado. 

Publicado por el propio Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) y la Secretaría de Cultura federal, el volumen corre paralelo en la intención de la revisión del imaginario zapatista, a las curadurías dedicadas el año pasado (centenario luctuoso) al tema, una de ellas -sin catálogo-, montada actualmente en el Jardín Borda. La otra se vio en el Palacio de Bellas artes capitalino, dando  como resultado un muy buen grupo de ensayos enfocados en aproximaciones plásticas. 

2.

Cerca de medio centenar de textos especializados en fotografía, publicados en revistas y libros, enlista el Dr. Rafael Hernández Ángeles en el libro que comentaremos. En su análisis NO aparece el libro titulado “Zapata en Morelos”, publicado en 2010 por Planeta-Lunwerg con fotografías de Adalberto Rios Szalay. A cien años de distancia de la muerte del caudillo, llama la atención que no abunde el material al respecto: ¿se debe esto a la idea de que es tarea titánica? 

Ha dicho el estudioso Ariel Arnal que existen aproximadamente 300 mil fotografías de la Revolución Mexicana, tomadas por unos 300 fotógrafos, incluyendo a zapatistas, villistas y ejército nacional en el Archivo Casasola (SINAFO), la mayoría flotando en nuestra cultura Intertextual llamada internet. Pero en el mundo académico parece darse más el comentario sobre la pintura zapatista que sobre fotografía. Ha de ser porque lo sensible, que es más inmediato, propicia la imaginación de muchos creadores e historiadores del arte. 

3.

En el capítulo titulado “Emiliano” aparecen varias de las fotografías icónicas del hoy héroe nacional. He dicho ya en este diario que son cerca de veinte fotografías de Zapata, algunas de ellas de autores identificados, las que han servido como modelo a cientos de creadores, siendo menos de 10 las más reconocidas, porque aparece de frente, perfil o tres cuartos, con fondo neutro y eso facilita la copia. 

Otro mérito es que aparecen algunos zapatistas que se levantaron con él en armas, pues sus compañeros de gesta suelen formar parte de una masa anónima de gente vestida de manta, que lo acompaña en segundo plano. Por cierto, a Otilio Montaño y el Profesor Pablo Torres Burgos sólo los pintó Diego Rivera con la enjundia que se merecen. 

3.

Como emblema colectivo de justicia social, la figura de Emiliano Zapata adquiere preferidas formas de representación a partir dos conocidas imágenes: la del antiguo Hotel Moctezuma y la escultura ecuestre comisionado por el gobernador Carlos Lavín, en 1930. 

La primera ha servido de base a decenas de interpretaciones artísticas pues está cargada de símbolos. Entre ellas el “Paisaje Zapatista” de Diego Rivera, pintado en 1913, detrás de “La Niña del Pozo”, pieza que perteneciera a Marte R. Gómez. 

La fotografía de la escultura ecuestre aparece muchas veces en el libro como centro de los homenajes luctuosos realizados al de Anenecuilco desde que Obregón comenzó el uso político de la imagen zapatista, cosa que Cárdenas propulsaría aún más. Por cierto, dicha escultura de Roberto V, Quiroz y Moisés Quiroz Valdovinos, basada en una fotografía que ya ha publicado el investigador Carlos Lavín en este diario, en la que Zapata toca el hombro de un campesino, hoy se encuentra sobre un elevado pedestal alrededor del cual es imposible detenerse a admirarla, por el peligro de ser arrollados. 

4.

Si me pregunta qué imagen me emociona del libro, le contestaría, querido lector, que la de la página 97: “Francisco I. Madero y Emiliano Zapata en el Jardín de la Borda”, de 1911 (Fondo DeGolyer Library de la Universidad Metodista del Sur, E.U.A), porque llevaba buen rato persiguiendo a Édgar Castro Zapata, biznieto del General, para que me la volviera a mostrar en su teléfono. La otra es la de la ropa que llevaba puesta el día que lo asesinaron, tomada pensando las piezas ya como reliquias, el 29 de abril de 1919. ¿Por qué? Porque expuestas actualmente en el Jardín Borda, esas prendas han perdido la intensidad de la sangre. Y lo digo con todo lo que ello pueda implicar metafóricamente. FIN

Por María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-iconograf-de-emiliano-zapata-presentaci-n-de-libro?fbclid=IwAR1RI7dP62ddKCnJ4UsNXVBXZWXSrO28Io5dq_ZFKeMPSYbi48PhsvN9mLY