jueves, 26 de septiembre de 2013

Manuel González Serrano, un pintor de monólogos apasionados



 
Emociones o pulsiones, sentimientos o sensaciones y por supuesto ideas de diversa índole,  es lo que a vuelta de espátula y pincel nos devuelven las obras  artísticas, cada una de ellas destacando siempre más un aspecto que el otro. Sin embargo, ¿que pasa cuando un artista vive intensamente y se ve afectado de igual modo por lo sensual, lo religioso y lo erótico ?, ¿Se ve alterado el estado psicológico del artista hiper - hiper sensible? Probablemente sí y de seguro que su obra resultará para el espectador que la sepa apreciar, terriblemente conmovedora.
 
Manuel González Serrano nació en Lagos de Moreno, Jalisco en 1917 y fue un pintor iluminado por la locura y la genialidad. Se crió en una familia de gente adinerada y culta que poco después y por diversas razones perdió las circunstancias de vida que la mantenían en los límites de la estabilidad. Esto dejó terribles huellas en el pintor en ciernes y años después éstas florecieron en cada una de sus obras.
                                                             
                     

Por otro lado, González Serrano demostró siempre facultades para la factura de una pintura  que no encajaba en los parámetros de lo que se aceptaba sin trabas en aquellos días ; su madre lo enseñó a pintar a temprana edad y su obra, de impecable factura se vertió cada vez más por los caminos de la confesión personal. Para ello, se apoyó en el lenguaje del surrealismo y la Pintura Metafísica, y empleó asimismo algunos de los formalismos de la Escuela Mexicana de Pintura. Por ello se entiende que González Serrano fue un hombre culto y muy inteligente.

 
Siendo muy joven se trasladó a la ciudad de México, en donde entró en contacto con la obra y las ideas de otros artistas y definió la vocación que lo guiaría por los caminos del arte a pesar de sí mismo. Empezó a exponer su obra en la década de los cuarenta y gozó por su manufactura y originalidad de relativo éxito, aunque sobre todo recibió la estima de los artistas más avant garde y de la crítica más progresista del momento. No obstante, su personalidad un tanto conflictiva y su estado de salud en constante sube y baja, motivaron que su carrera mostrara ciertos tropezones  - estuvo varias veces internado -, cosa que de todas maneras no impidió que el joven y guapo artista continuara por el camino que según él tenía marcado.

                                             

Dentro de su producción pictórica destacan los múltiples autorretratos que se hizo con el ánimo de demostrar más que nada sus estados de ánimo y que se vierten en dos modos de representación, a saber, los Divinos Rostros  - él decía “yo he sufrido más que Cristo” - y los autorretratos de busto denominados psicológicos. En ambos casos, González Serrano plasmó composiciones fuera de serie : mezcló representaciones temporales, construyó de manera obsesiva o empleó iconografías provenientes de la historia religiosa   -San Sebastián, Adán y Eva- o clásica.

                                                  
 
Otra de las manifestaciones pictóricas que destacan su trabajo por encima de los demás se refiere la antropomorfización que hacía de la naturaleza, al erotismo constante en sus obras y a la composición de sus bodegones y paisajes, pues a diferencia de la mayoría de sus congéneres él pintaba ambos temas dándoles la misma importancia, abriendo ventanas al fondo de los frutos y objetos del primer plano como para dejarnos sentir la diferencia que existe entre el mundo interno y externo. Sus paisajes se caracterizan por la desolación y los celajes intensamente atemporales y azules.
 
Su nana Atanasia, a quien todos llamaban cariñosamente Tata fue quien más cerca estuvo de él a lo largo de su vida y de ella se conservan dos estupendos retratos. Sus dos matrimonios fueron efímeros y no dejó descendencia.
 
González Serrano vivió solamente cuarenta y tres años de edad y podemos decir que su obra es en general el grito desesperado del hombre del siglo XX, atormentado por sus monólogos interiores y sus angustias existenciales.  

                                                             

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes acaba de publicar un libro en su serie Círculo de Arte dedicado a éste notable pintor mexicano y próximamente se abrirá una retrospectiva con su obra en el Palacio de Bellas Artes. Æ

Por : María Helena González de Noval
novalmariahelena@gmail.com

jueves, 19 de septiembre de 2013

Oaxaca peatonal: un ejemplo


Según un artículo firmado por Gustavo Madrid en “El Jolgorio Cultural”, revista dedicada a la difusión de la historia del arte en Oaxaca publicada y distribuida por la Fundación Alfredo Harp Helú (Agosto 2013, Núm. 64), las ciudades modernas están pensadas para las minorías motorizadas, se toma poco en cuenta a los de a pié; sólo en tiempos recientes y en países desarrollados se ha comenzado a estudiar el fenómeno peatonal, mismo que incluye no sólo beneficios para la salud, sino que incide en otros aspectos sustanciales de la vida en sociedad. El urbanista menciona un estudio denominado Good for Business desarrollado por la organización no lucrativa australiana Heart Foundation que reporta los resultados de las investigaciones realizadas en 17 ciudades que decidieron mejorar la infraestructura peatonal de las calles, siendo la actividad comercial otro de los factores estudiados: “los peatones compran hasta tres veces más que los dueños de un auto y visitan las tiendas más del doble”.  Por si fuera poco, añade que en las calles transitadas por personas la seguridad mejora notablemente y el negocio inmobiliario crece:
“Una calle más segura y con actividad comercial repercute en un incremento en el valor  de las propiedades. Según varios estudios, la mejora en las condiciones de caminabilidad   en una calle puede incrementar entre un 17 por ciento y un 70 por ciento el costo de las  propiedades de ese lugar.
“En el D.F., la peatonalización de la Calle Madero significa actualmente 200 mil   transeúntes al día, cero locales vacíos y un aumento de ventas hasta del 25 por ciento.   Este fenómeno obligó a la remodelación de nuevas calles bajo ese modelo, como la 16 de  Septiembre, en proceso de transformación en este momento. El efecto obvio es un   mayor número de empleos directos e indirectos en muchos sectores.”
Traigo a colación este asunto porque me ha tocado escuchar en varias ocasiones que Cuernavaca debería contar con un circuito virtuoso que incluyera la oferta de servicios y bienes culturales para el consumo local y el turístico. Un circuito en el que no existieran los antros y los tugurios, obviamente, y menos la ropa colgada de los balcones como si de un bazar se tratara.
Dado que el clima y las condiciones geográficas propias de nuestro estado posibilitan una afluencia importante de visitantes, la creación de rutas turísticas y el apoyo a la economía cultural -tiendas de artesanías, galerías, teatros, museos- incidirían de manera importante en el desarrollo social del estado. Desgraciadamente y por más que se ha hecho durante años en materia de promoción turística, Cuernavaca no ha dejado de ser la ciudad de las casas de fin de semana.      





 
2.
El caso de Oaxaca en estos momentos es notable: cuadras y cuadras en donde puede uno tomar un café en un lugar modesto, pero bellamente dispuesto, o comer en un lugar sofisticado en donde la comida más que un alimento es una experiencia. Y qué decir de los museos y galerías (MUPO, MACO, Santo Domingo, Museo del Palacio, Jardín Etnobotánico, etc.), suficientes como para visitar dos al día durante un fin de semana largo, además del IAGO (Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca), la biblioteca de arte más importante del sur del país, a cargo del maestro Francisco Toledo, quien ha sido un mecenas y un verdadero padre para la vida cultural del estado.
El proyecto Oaxaca Peatonal lo promueve la organización Casa de la Ciudad y según el Sr. Madrid, la idea es mejorar la infraestructura para los peatones: ampliar las banquetas, eliminar postes y cableados, aumentar árboles, adoquinar para captar agua pluvial, etc. Un verdadero ejemplo si es que se logra el apoyo del gobierno a lo planteado por las organizaciones civiles.
No cabe duda de que las nociones de industrias populares, culturales, arte, artesanía, arte popular, están más que sembradas en la mente de los habitantes de la ciudad, definitivamente la vocación del centro de la ciudad capital es la oferta cultural. Eso no significa que Oaxaca no viva también la pobreza extrema; se trata de una entidad con más de 500 municipios y un gran índice de personas analfabetas, pero lo que hay que destacar es que conocen el valor ($) de lo diferente, lo único, lo bello, lo hecho a mano, lo estético, lo auténtico, todo ello con sus diversos matices, que van de lo artesanal a lo etno-fashion, y de lo producido en un taller de artista que incluye procesos artesanales en su trabajo, hasta lo que se piensa para el coleccionismo de altura.
Contando con un plan sectorial de cultura que toma en cuenta el impacto de la demanda y la oferta de bienes y servicios culturales en la comunidad, Oaxaca es un escenario dispuesto a afrontar los problemas vinculados con las movilizaciones del magisterio inconforme.
¿Usted que opina, querido lector? ¿No estaría bastante bien que el transporte público dejara de circular por el centro de nuestra ciudad, que pudiéramos escuchar conciertos, ver exposiciones, asistir al teatro, degustar ricos platillos, adquirir originales y bellos productos en un centro de población urbana pensada para pasear sin miedo a ser atropellados y sin la preocupación del estacionamiento? FIN.
 Catedral de Oaxaca, Zócalo por la noche


María Helena Noval
helenanoval@yahoo.com.mx blog


viernes, 6 de septiembre de 2013

Vas a ver: Oaxaca: empresas culturales y amor al arte | Diario de Morelos

1.
Pensar la economía cultural implica necesariamente articular dos órdenes de pensamiento que tradicionalmente han estado desvinculados: el mito romántico del artista, ese que hace pensar que éste trabaja por puro amor al oficio, ha generado que se piensen al arte y la cultura como productos aislados de la economía nacional. Pero afortunadamente las cosas están cambiando.
En este sentido, es Eduardo Cruz Vázquez, periodista, escritor y gestor cultural, quien ha venido contribuyendo desde hace unos 8 años a la difusión del tema, no sólo mediante sus artículos especializados, la creación del Diplomado en Empresas Culturales en la UAM Xochimilco y el GRECU (Grupo de Reflexión sobre Economía Cultural), sino porque fue quien desarrolló el Plan Sectorial de Cultura de Oaxaca, mismo que incluye un diagnóstico de la economía cultural que mide el impacto que este rubro puede tener en una entidad en la que sus habitantes están cada día más conscientes de que la creatividad, el arte, las artesanías, las industrias populares y culturales generan turismo y consumos que de verdad le pegan al PIB.
Cuento todo esto porque acabo de estar en ese hermoso estado en el que la sierra verde hace juego con su barro, la comida es un festín de altísimos vuelos hasta en las fondas y las calles se animan de noche por el mero gusto de convivir en torno al goce estético.  Resulta que la Secretaría de las Culturas y las Artes organizó un Diplomado en Empresas Culturales en combinación con Cruz Vázquez y el sábado pasado 21 emprendedores presentaron sus originales proyectos finales convencidos de que la profesionalización de sus ideas además de repercutir en el alma de las personas, puede convertirse en un modus vivendi.  Actualmente los creadores están obligados a darse cuenta que si sus ideas están bien planteadas y sus productos y servicios son de calidad, pueden someterse a las leyes de la oferta y la demanda, como sucede con otros bienes y servicios.
Estamos ávidos, sedientos de originalidad y no podemos vivir como si la belleza no existiera.  Por eso todo apoyo, todo impulso a la creación de una empresa cultural es  bienvenido. De allí que haya que felicitar a Emilio de Leo Blanco, encargado del despacho  de cultura, quien consciente de que el subejercicio del presupuesto se compensa por el sector turístico y de que el desarrollo social va de la mano con la cultura, vio con buenos ojos la idea de seguir de cerca el desarrollo de los emprendimientos de los egresados del diplomado.
Redondeo esta idea diciendo que me gustó escuchar las ideas sobre tendencias de los consumos culturales de Luis Miguel González Márquez, director editorial de El Economista, pues no sólo demostró cómo se han ido metabolizando las ensoñaciones para convertirlas en ofertas del mercado, sino el hecho de que hoy las megatendencias apuntan hacia el mercado de lo intangible (música, libros electrónicos), porque lo que hoy se vende, y cada día se busca más, son experiencias.  
2.
Cuando se habla del enriquecimiento de la vida cultural de Oaxaca se tiene que hablar de Francisco Toledo y del empuje, el brío, el aliento que ha brindado al mundo del arte local, pero también se tiene que hablar de la Fundación Alfredo Harp Helú por su enorme apoyo al sector en tanto ha rescatado y restaurado inmuebles valiosísimos, creado la Licenciatura en Historia del Arte, patrocinado importantes investigaciones y por supuesto abierto museos tan importantes como el dedicado a los textiles, único en Latinoamérica. Leo con detenimiento la revista cultural El Jolgorio, una delicia que ya les iré comentando.

3.
Termino el periplo oaxaqueño transmitiendo otro de mis recuerdos gozosos de este delicioso viaje: me refiero a la exposición, en el Museo del Palacio, del Maestro Jorge Cázares: ¡qué trabajo el suyo, qué reencuentro con sus plantas y árboles compuestos con miles de pinceladas, qué alegría ver esas montañas azulitas que se van alejando a fuerza de veladuras, esos sucesivos planos del paisaje, los infinitos detalles que crean el entorno retratados con pintura. El olor a campo, porque hasta el aire lo sabe pintar este maestro, gran morelense.
No cabe duda de que esta muestra lo engrandece tanto como a nosotros los morelenses su presencia allende nuestras fronteras.
novalmariahelena.blogspot.com     helenanoval@yahoo.com.mx        Twitter: @helenanoval

jueves, 22 de agosto de 2013

Museo Morelense de Arte Popular


1.
Vestido con la colección que conformara hace años el especialista Guillermo Helbling, también autor del libro Morelos hecho a mano, se inauguró el sábado pasado el Museo Morelense de Arte Popular (MMAPO), ocupando el lugar del exiguo CRIDA, el centro regional dedicado a promover el trabajo de los artesanos morelenses. Como el mismo no tuvo la resonancia esperada porque no se promovió lo suficiente, ni dentro ni fuera de la entidad, la administración actual pensó que sería mejor convertirlo en un museo. Es decir, transformaron un modelo de empresa cultural con fines de desarrollo social, en un espacio de exhibiciones ideado para complementar la oferta cultural de la localidad. Es necesario agregar que la mayoría de estas piezas estuvieron expuestas en Chinameca, en una muestra temporal montada para recibir a ilustres personajes hace meses. El tema que invita es el arte popular, sin embargo, la muestra incluye artesanías, ampliaciones de artesanías -como los Cuexcomates elaborados en Chalcatzingo-, apoyos museográficos como la madera de bugambilia-, y muestras de los cinco barros que se elaboran en el estado, destacándose el de Cuentepec por ser el más refinado y conocido.

                                               
2
Surgidos en el siglo XIX,  los museos modernos cuentan con una historia que oscila entre proponer al espectador una serie de objetos admirables por su belleza o por su  rareza. No obstante, el valor simbólico de algunos objetos ha llevado a la creación de museos especializados, entre estos destacan los enfoques nacionalistas. A este tipo de exposiciones pertenecen los museos dedicados al arte popular, creados en nuestro país después de la Revolución, cuando la búsqueda de identidad se convirtió en un imperativo. Iniciativas como el FONART (fomento a las artesanías) creado por iniciativa de López Portillo, dirigido 9 años por nuestro amigo Rodolfo Becerril, fueron hermanas gemelas de esta idea de que el color, la fantasía, los materiales mexicanos son altísimos valores que deben ser fomentados mediante la investigación, la intermediación, la asistencia técnica, la capacitación y la promoción del trabajo artesanal.
 
En el caso de nuestro estado, hay que decirlo, no hemos conseguido destacar a nivel nacional en la materia, no sólo porque estados como Michoacán, Jalisco y Oaxaca cuentan con una tradición que impone preferencias en el mundo, sino porque nunca se ha puesto especialénfasis en promover esta área de oportunidad. Por otro lado, habría que diferenciar el arte popular, del arte realizado con técnicas artesanales y ambas categorías saberlas separar de las llamadas artesanías, productos mercantiles. El asunto no sólo es de matices: las artesanías se hacen en serie, sus modelos se repiten por años y en el proceso suelen intervenir varias personas, mientras que el arte popular responde a intereses distintos: empleando procesos artesanales se manufacturan objetos únicos que buscan la innovación en el modelo, el tamaño, el acabado y la función de las piezas. Además de eso, hay concursos en los que se premian piezas todavía más originales, realizadas muchas veces exprofeso para los museos. Aquí la pregunta, sin ánimo de confundir es: ¿son los cuexcomates -reproducción en gran formato de los graneros que se ven en el campo morelense- artesanías o arte popular?
 
3
Una de las cosas que más llama la atención del nuevo museo es la museografía, pues responde a criterios de exhibición internacionales. Grandes fotografías en blanco y negro y ciertos explicativos dan cuenta de la importancia que tiene el diseño gráfico como apoyo para destacar los detalles y los procesos creativos de lo que se exhibe.  Acaso el área de deambulación pudiera ampliarse más para que no se sientan ahogadas las piezas.
 
Como conclusión diremos que estando ubicado en plena zona turística, el MMAPO podría formar parte de un circuito virtuoso, si se lograran alianzas estratégicas en pro del desarrollo turístico, social y económico del estado. Desgraciadamente el centro cultural Jardín Borda, la Casona Spencer, el CMAEM, el Museo Brady, el Centro Cultural Universitario y el mal llamado Museo de la Ciudad no destacan a nivel nacional como sitios de exhibición por falta de fondos (acervo y dineros). ¿Cómo hacer para perfilar un escenario en el que se considere al peatón que decide pasear, aprender, comer, gastar y divertirse en el centro, como un consumidor de cultura merecedor de lo mejor? La respuesta es compleja porque implica mucho trabajo y voluntad política y ciudadana. Ω
                 
                 

María Helena Noval
helenanoval@yahoo.com.mx

jueves, 15 de agosto de 2013

Reunión Nacional de Cultura: ¿Hay agenda morelense?

Andan corre y corre en las oficinas de las secretarías y de los institutos de cultura de las 32 entidades federativas, porque se aproxima la Reunión Nacional de Cultura 2013, programada para los días 22 y 23 de agosto en Querétaro y todos quieren verse bonitos con sus proyectos bajo el brazo.

Si bien Querétaro es un lugar al que no costará trabajo que acudan gustosos los convocados porque es de los estados menos afectados por la inseguridad y la ciudad ofrece a los visitantes un montón de rutas turísticas y sitios memorables, también es cierto que tratándose del regreso de Rafael Tovar de Teresa al CONACULTA se han generado expectativas interesantes con respecto al manejo que le dará a su política cultural: ¿De qué manera se adecuará el titular del consejo a las necesidades actuales?¿De qué manera el consejo que encabeza dará salida a las necesidades de las diversas urbes globalizadas, los pueblos, las comunidades indígenas?

             

En la actualidad, los ejes discursivos que se plantean para el desarrollo social y económico del planeta incluyen un cambio fundamental: la idea del Otro como un ser con personalidad única al que hay que respetar, prestarle atención y no sólo eso, sino responsabilzarnos de él.  (Leo a Kapuscinki sobre Lévinas y de pronto esta reunión de cultura se presenta ante mi cabecita loca como la conclusión de la filosofía de los dialoguistas,  pero ese es otro cantar). A lo que voy, es que hace unos veinte años las políticas culturales se centraban en la promoción de las bellas artes, la conservación del patrimonio cultural y el fomento de la lectura, mientras que hoy se ha aceptado, desde la voluntad política, que la cultura debe ser uno de los ejes de desarrollo del planeta. Por fin la cultura alcanzó un status digno entre quienes gobiernan, haciendo uso de la palabra y  el capital, gran parte del mundo.

Abundo: hace doce años no se hablaba de temas como sustentabilidad de las urbes, la economía basada en los emprendimientos de las PYMES dedicadas a la cultura, los derechos sociales de los artistas y la recuperación del tejido social con base en la apropiación del espacio más que en ciertos círculos académicos.  Hoy tales asuntos desplegarán los ejes discursivos que se abordarán en Querétaro.


Como también acudirán diputados, representantes de la Comisión Nacional de Gobernadores (CONAGO) y titulares de CONACULTA de los estados, cabe esperar que además de los ejes planteados por el gobierno federal, se escuchen las particularidades de casa estado. Y aquí es precisamente en donde nos preguntamos si temas como la ley de cultura de nuestro estado --iniciativa ciudadana totalmente-- se propondrá como parte importante de la agenda del gobierno graquista, ya que hasta el momento no ha habido pronunciamiento oficial sobre el tema, a pesar de que se sabe se buscan las condiciones para que sea una ley consensuada, un documento único en el país que podría tornarse buen capital político.

Otros de los temas que deberá incluir la Secretaría de Cultura local serán los pertinentes a desarrollo municipal, la atención a públicos específicos la atención a los jóvenes y la coinversión con la iniciativa privada.

Por lo que respecta a los patrimonios material e inmaterial, se analizarán las convenciones de la UNESCO con respecto a la conservación de los mismos, lo cual está muy bien por lo que se refiere a monumentos y sitios arqueológicos, pero en el caso de nuestra entidad deberá añadirse a la agenda el asunto de la mina Esperanza Silver, de la cual se ha dejado de hablar; esperamos que no sea porque ya se pactó con los empresarios que quieren destruir nuestro entorno para su beneficio, sino porque se está escuchando a los morelenses y se piensa en el desarrollo sustentable del estado.

Finalmente, lo que esperamos sinceramente quienes estamos interesados en estos asuntos de la cultura, es que la titular de la dependencia que acudirá a Querétaro se presente con una agenda que incluya el tema del apoyo a las bellas artes, y otras áreas que han sido desatendidas en lo que llevamos del gobierno perredista.   Esperamos que la numeralia, entendida como el recuento de espectáculos, fiestas y públicos atendidos no empañe asuntos como el destino del presupuesto (gasto operativo, gasto sustantivo) ejercido y más aún, anhelamos que florezcan las áreas de oportunidad que se presentan cuando se da la buena voluntad y la colaboración entre los llamados consumidores de cultura y los facilitadores de la misma. FIN

María Helena Noval
helenanoval@yahoo.com.mx
twitter: @helenanoval


jueves, 8 de agosto de 2013

Vas a ver: Dos mujeres inolvidables

      El universo cultural morelense se vistió de un luto muy especial la semana pasada: la sensible desaparición física de dos mujeres que elevaron la responsabilidad que les fue encomendada, a altísimos niveles de desempeño, provocó que se comenzara a hacer un recuento en redes sociales -virtuales y no virtuales-  de lo que se vivió con ellas como funcionarias públicas. Martha Ketchum (1960-2013) y Luciana Cabarga (1929-2013) forman parte inolvidable de la historia del arte del estado por haberse aventurado en sus difíciles chambas -promover cultura sin dinero-, antes que nada por puritito amor al arte.
La cultura en México siempre ha sido un tema ambivalente, pocos políticos, en realidad pocos ciudadanos, creen en la capacidad formativa de las bellas artes, en su  potencialidad modeladora de valores éticos, estéticos y materiales. A la cultura se le recorta el presupuesto fácilmente, se considera que es el sector productivo menos relevante, salvo cuando va a servir de capital político o pretexto turístico. Por eso, a quienes les toca administrar recursos destinados a hacer películas, montar exposiciones, espectáculos teatrales, promover el arte y las artesanías de una entidad, les toca asimismo convertirse en elaboradores de proyectos para las cámaras de diputados y otras instituciones públicas y privadas, se convierten en tocadores de puertas, en publirrelacionistas. Entiéndase así: si el presupuesto gubernamental alcanza escasamente para la nómina, entonces el trabajo hay que hacerlo con recursos procedentes de otros lados.
El caso de Martha Ketchum incluye gestiones que hoy son anécdotas memorables entre la gente que trabajó con ella: “Me tocó verla conseguir el dinero para remodelar la Sala M. Ponce en un pasillo, en cinco minutos”, “Altos funcionarios le contestaban el teléfono porque había sido la esposa de un político eminente”, “Su estilo entusiasta para tratar los asuntos culturales se contagiaba”, “Fue convenciendo a los altos jerarcas de que la cultura los hacía quedar bien y al final terminaron por respetarla y darle su lugar “.
Lo cierto es que Martha aprendió mucho a lo largo del tiempo que dirigió desde el Jardín Borda la política cultural morelense; su gran apuesta fue creer en los artistas y artesanos locales, vio las bondades del entorno como puntales de desarrollo. Además fomentó que el público se relacionara con el arte de varias maneras, incluyendo la convivencia posterior a cada evento. Aprovechó las relaciones humanas que se generan cuando la emoción estética se comparte. A su memoria dedico estas palabras porque llegué a quererla y admirarla después de verla trabajar muchas, muchas horas en pro de nuestro estado.
                                   Martha Ketchum MejIa
2.
Por su parte, Luciana Cabarga no sólo deja el recuerdo de haber sido pionera en materia de proyección internacional del entorno morelense, sino un montón de recuerdos amables entre las amistades que la vieron trabajar honestamente durante años. El cineasta Francesco Taboada actualmente trabajaba un guión basado en la vida de esta mujer, una vida que, dicho sea de paso, fue “de película”.
                     
A Lucy se le consideraba la autoridad en materia de cine en el estado; cuando algún funcionario público tenía la brillante idea de “revivir la gloria del cine mexicano” ella escuchaba atentamente cómo es que iba a realizarse tal proeza. Siempre discreta y elegante, solía pensar detenidamente antes de dar sus muy sabias opiniones, siempre basadas en la experiencia.
Hoy que platico con Adalberto R. Szalay sobre ella, me recuerda que ambos pensaron siempre que un banco de imágenes del estado sería un capital valiosísimo con el tiempo por su capacidad de nutrir la memoria colectiva.  Me recuerda que Jorge Morales Barud la reincorporó a lo del cine siendo gobernador interino, porque se había quedado sin trabajo. Para esas fechas ella ya tenía prestigio en el extranjero, en Hollywood y en Europa.
“Siendo niña Lucy se había quedado sola en una villa romana, sus padres andaban de viaje cuando Mussolini decretó que no podían regresar a su país por ser judíos. Ella le escribió al mandatario para pedirle permiso de salir, y esta puntada le pareció simpática, por lo que la mandaron en tren a Suiza, en donde se encontró con su familia. Ya en Cuba el tropicalismo la marcó para siempre. Más tarde hizo de Cuernavaca su hogar definitivo. La apreciaban John Houston, B. Bardott, Alain Delon, etc. Su don de gentes y su dominio de los idiomas los puso al servicio del estado. Logró que el Cine Morelos fuera subsede la Cineteca Nacional para programaciones de orden internacional. Muchas personas la quisieron mucho y eso no es fácil”, concluye Ríos Szalay. FIN                            
María Helena Noval
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domingo, 7 de julio de 2013

Con lupa y palo: Unidos como hermanos...

Unidos como hermanos 
los hijos de Morelos,
amemos nuestro estado
con todo el corazón.

Hagamos que sea grande
y siempre respetada, 
la parte más hermosa
de nuestra gran Nación.

Borremos de nuestra alma
la lucha fratricida, 
que en tiempos no lejanos
tu suelo ensangrentó.

Ejemplo de grandeza, 
de paz y de Progreso, 
dejemos como herencia 
viviendo con honor.
Apenas unas estrofas bastan a muchos morelenses para actuar en concordancia con la idea de nacionalismo y la fraternidad que deben imperar durante el día a día en comunidad, claro que esta concordancia sólo se da durante el canto del célebre himno que escribiera el músico don Manuel León, para inflamar el corazón de los hijos de Morelos. Fuera de los actos cívicos, en la práctica habitual, lo que menos se da son la cordialidad y el respeto; al índice de criminalidad propia de las sociedades posindustriales en las que priva el desempleo, se han sumado el consabido problema del narcotráfico y la corrupción. México está pero que nunca y a los morelenses en esta historia nos ha ido pero que a otros estados por cuanto respecta a  mala fama y sufrimiento dolorosísimo, en carne propia, de una violencia desatada por múltiples razones.

Lo cierto es que con lo que sucede en este estado podríamos escribir la antimarcha morelense, cada párrafo, cada estrofa editada para darle una connotación negativa sirve como retrato, como crónica, como denuncia.

La marcha de ayer domingo, originó desde el mismo momento en que se comenzaba a juntar la gente, una serie de opiniones encontradas que causaron desilusión porque el anhelo y el principio de realidad no concordaron.


Claro quedó el mensaje de la inconformidad social y muy preocupante sería que los agentes del mal entendieran la tibia movilización social como sinónimo de pasividad, o que los que se sintieron acompañados y acogidos vieran en la participación multitudinaria el alivio o la solución a sus dolores.

He hablado con mucha gente el día de hoy y llegué a la conclusión de que las dos cosas se dieron según las ópticas y la subjetividad de cada quien: para muchos fue una experiencia que dejó mucho que desear porque su brillo ético no alcanzó el fulgor esperado dada la imprudente irrupción de Antorcha Campesina, el movimiento se desinfló. Para otros la marcha por La Paz fue una manifestación que obedece a la libertad de expresión ganada a base de sangre derramada por miles de inocentes. Una marcha sanadora en la medida en que nos permitió llorar a nuestros muertos. Mostrarnos amor. El amor siendo, al final del día la respuesta necesaria a todo mal. 


María Helena Noval
helenanoval@yahoo.com.mx
twitter: @helenanoval