jueves, 22 de agosto de 2013

Museo Morelense de Arte Popular


1.
Vestido con la colección que conformara hace años el especialista Guillermo Helbling, también autor del libro Morelos hecho a mano, se inauguró el sábado pasado el Museo Morelense de Arte Popular (MMAPO), ocupando el lugar del exiguo CRIDA, el centro regional dedicado a promover el trabajo de los artesanos morelenses. Como el mismo no tuvo la resonancia esperada porque no se promovió lo suficiente, ni dentro ni fuera de la entidad, la administración actual pensó que sería mejor convertirlo en un museo. Es decir, transformaron un modelo de empresa cultural con fines de desarrollo social, en un espacio de exhibiciones ideado para complementar la oferta cultural de la localidad. Es necesario agregar que la mayoría de estas piezas estuvieron expuestas en Chinameca, en una muestra temporal montada para recibir a ilustres personajes hace meses. El tema que invita es el arte popular, sin embargo, la muestra incluye artesanías, ampliaciones de artesanías -como los Cuexcomates elaborados en Chalcatzingo-, apoyos museográficos como la madera de bugambilia-, y muestras de los cinco barros que se elaboran en el estado, destacándose el de Cuentepec por ser el más refinado y conocido.

                                               
2
Surgidos en el siglo XIX,  los museos modernos cuentan con una historia que oscila entre proponer al espectador una serie de objetos admirables por su belleza o por su  rareza. No obstante, el valor simbólico de algunos objetos ha llevado a la creación de museos especializados, entre estos destacan los enfoques nacionalistas. A este tipo de exposiciones pertenecen los museos dedicados al arte popular, creados en nuestro país después de la Revolución, cuando la búsqueda de identidad se convirtió en un imperativo. Iniciativas como el FONART (fomento a las artesanías) creado por iniciativa de López Portillo, dirigido 9 años por nuestro amigo Rodolfo Becerril, fueron hermanas gemelas de esta idea de que el color, la fantasía, los materiales mexicanos son altísimos valores que deben ser fomentados mediante la investigación, la intermediación, la asistencia técnica, la capacitación y la promoción del trabajo artesanal.
 
En el caso de nuestro estado, hay que decirlo, no hemos conseguido destacar a nivel nacional en la materia, no sólo porque estados como Michoacán, Jalisco y Oaxaca cuentan con una tradición que impone preferencias en el mundo, sino porque nunca se ha puesto especialénfasis en promover esta área de oportunidad. Por otro lado, habría que diferenciar el arte popular, del arte realizado con técnicas artesanales y ambas categorías saberlas separar de las llamadas artesanías, productos mercantiles. El asunto no sólo es de matices: las artesanías se hacen en serie, sus modelos se repiten por años y en el proceso suelen intervenir varias personas, mientras que el arte popular responde a intereses distintos: empleando procesos artesanales se manufacturan objetos únicos que buscan la innovación en el modelo, el tamaño, el acabado y la función de las piezas. Además de eso, hay concursos en los que se premian piezas todavía más originales, realizadas muchas veces exprofeso para los museos. Aquí la pregunta, sin ánimo de confundir es: ¿son los cuexcomates -reproducción en gran formato de los graneros que se ven en el campo morelense- artesanías o arte popular?
 
3
Una de las cosas que más llama la atención del nuevo museo es la museografía, pues responde a criterios de exhibición internacionales. Grandes fotografías en blanco y negro y ciertos explicativos dan cuenta de la importancia que tiene el diseño gráfico como apoyo para destacar los detalles y los procesos creativos de lo que se exhibe.  Acaso el área de deambulación pudiera ampliarse más para que no se sientan ahogadas las piezas.
 
Como conclusión diremos que estando ubicado en plena zona turística, el MMAPO podría formar parte de un circuito virtuoso, si se lograran alianzas estratégicas en pro del desarrollo turístico, social y económico del estado. Desgraciadamente el centro cultural Jardín Borda, la Casona Spencer, el CMAEM, el Museo Brady, el Centro Cultural Universitario y el mal llamado Museo de la Ciudad no destacan a nivel nacional como sitios de exhibición por falta de fondos (acervo y dineros). ¿Cómo hacer para perfilar un escenario en el que se considere al peatón que decide pasear, aprender, comer, gastar y divertirse en el centro, como un consumidor de cultura merecedor de lo mejor? La respuesta es compleja porque implica mucho trabajo y voluntad política y ciudadana. Ω
                 
                 

María Helena Noval
helenanoval@yahoo.com.mx

jueves, 15 de agosto de 2013

Reunión Nacional de Cultura: ¿Hay agenda morelense?

Andan corre y corre en las oficinas de las secretarías y de los institutos de cultura de las 32 entidades federativas, porque se aproxima la Reunión Nacional de Cultura 2013, programada para los días 22 y 23 de agosto en Querétaro y todos quieren verse bonitos con sus proyectos bajo el brazo.

Si bien Querétaro es un lugar al que no costará trabajo que acudan gustosos los convocados porque es de los estados menos afectados por la inseguridad y la ciudad ofrece a los visitantes un montón de rutas turísticas y sitios memorables, también es cierto que tratándose del regreso de Rafael Tovar de Teresa al CONACULTA se han generado expectativas interesantes con respecto al manejo que le dará a su política cultural: ¿De qué manera se adecuará el titular del consejo a las necesidades actuales?¿De qué manera el consejo que encabeza dará salida a las necesidades de las diversas urbes globalizadas, los pueblos, las comunidades indígenas?

             

En la actualidad, los ejes discursivos que se plantean para el desarrollo social y económico del planeta incluyen un cambio fundamental: la idea del Otro como un ser con personalidad única al que hay que respetar, prestarle atención y no sólo eso, sino responsabilzarnos de él.  (Leo a Kapuscinki sobre Lévinas y de pronto esta reunión de cultura se presenta ante mi cabecita loca como la conclusión de la filosofía de los dialoguistas,  pero ese es otro cantar). A lo que voy, es que hace unos veinte años las políticas culturales se centraban en la promoción de las bellas artes, la conservación del patrimonio cultural y el fomento de la lectura, mientras que hoy se ha aceptado, desde la voluntad política, que la cultura debe ser uno de los ejes de desarrollo del planeta. Por fin la cultura alcanzó un status digno entre quienes gobiernan, haciendo uso de la palabra y  el capital, gran parte del mundo.

Abundo: hace doce años no se hablaba de temas como sustentabilidad de las urbes, la economía basada en los emprendimientos de las PYMES dedicadas a la cultura, los derechos sociales de los artistas y la recuperación del tejido social con base en la apropiación del espacio más que en ciertos círculos académicos.  Hoy tales asuntos desplegarán los ejes discursivos que se abordarán en Querétaro.


Como también acudirán diputados, representantes de la Comisión Nacional de Gobernadores (CONAGO) y titulares de CONACULTA de los estados, cabe esperar que además de los ejes planteados por el gobierno federal, se escuchen las particularidades de casa estado. Y aquí es precisamente en donde nos preguntamos si temas como la ley de cultura de nuestro estado --iniciativa ciudadana totalmente-- se propondrá como parte importante de la agenda del gobierno graquista, ya que hasta el momento no ha habido pronunciamiento oficial sobre el tema, a pesar de que se sabe se buscan las condiciones para que sea una ley consensuada, un documento único en el país que podría tornarse buen capital político.

Otros de los temas que deberá incluir la Secretaría de Cultura local serán los pertinentes a desarrollo municipal, la atención a públicos específicos la atención a los jóvenes y la coinversión con la iniciativa privada.

Por lo que respecta a los patrimonios material e inmaterial, se analizarán las convenciones de la UNESCO con respecto a la conservación de los mismos, lo cual está muy bien por lo que se refiere a monumentos y sitios arqueológicos, pero en el caso de nuestra entidad deberá añadirse a la agenda el asunto de la mina Esperanza Silver, de la cual se ha dejado de hablar; esperamos que no sea porque ya se pactó con los empresarios que quieren destruir nuestro entorno para su beneficio, sino porque se está escuchando a los morelenses y se piensa en el desarrollo sustentable del estado.

Finalmente, lo que esperamos sinceramente quienes estamos interesados en estos asuntos de la cultura, es que la titular de la dependencia que acudirá a Querétaro se presente con una agenda que incluya el tema del apoyo a las bellas artes, y otras áreas que han sido desatendidas en lo que llevamos del gobierno perredista.   Esperamos que la numeralia, entendida como el recuento de espectáculos, fiestas y públicos atendidos no empañe asuntos como el destino del presupuesto (gasto operativo, gasto sustantivo) ejercido y más aún, anhelamos que florezcan las áreas de oportunidad que se presentan cuando se da la buena voluntad y la colaboración entre los llamados consumidores de cultura y los facilitadores de la misma. FIN

María Helena Noval
helenanoval@yahoo.com.mx
twitter: @helenanoval


jueves, 8 de agosto de 2013

Vas a ver: Dos mujeres inolvidables

      El universo cultural morelense se vistió de un luto muy especial la semana pasada: la sensible desaparición física de dos mujeres que elevaron la responsabilidad que les fue encomendada, a altísimos niveles de desempeño, provocó que se comenzara a hacer un recuento en redes sociales -virtuales y no virtuales-  de lo que se vivió con ellas como funcionarias públicas. Martha Ketchum (1960-2013) y Luciana Cabarga (1929-2013) forman parte inolvidable de la historia del arte del estado por haberse aventurado en sus difíciles chambas -promover cultura sin dinero-, antes que nada por puritito amor al arte.
La cultura en México siempre ha sido un tema ambivalente, pocos políticos, en realidad pocos ciudadanos, creen en la capacidad formativa de las bellas artes, en su  potencialidad modeladora de valores éticos, estéticos y materiales. A la cultura se le recorta el presupuesto fácilmente, se considera que es el sector productivo menos relevante, salvo cuando va a servir de capital político o pretexto turístico. Por eso, a quienes les toca administrar recursos destinados a hacer películas, montar exposiciones, espectáculos teatrales, promover el arte y las artesanías de una entidad, les toca asimismo convertirse en elaboradores de proyectos para las cámaras de diputados y otras instituciones públicas y privadas, se convierten en tocadores de puertas, en publirrelacionistas. Entiéndase así: si el presupuesto gubernamental alcanza escasamente para la nómina, entonces el trabajo hay que hacerlo con recursos procedentes de otros lados.
El caso de Martha Ketchum incluye gestiones que hoy son anécdotas memorables entre la gente que trabajó con ella: “Me tocó verla conseguir el dinero para remodelar la Sala M. Ponce en un pasillo, en cinco minutos”, “Altos funcionarios le contestaban el teléfono porque había sido la esposa de un político eminente”, “Su estilo entusiasta para tratar los asuntos culturales se contagiaba”, “Fue convenciendo a los altos jerarcas de que la cultura los hacía quedar bien y al final terminaron por respetarla y darle su lugar “.
Lo cierto es que Martha aprendió mucho a lo largo del tiempo que dirigió desde el Jardín Borda la política cultural morelense; su gran apuesta fue creer en los artistas y artesanos locales, vio las bondades del entorno como puntales de desarrollo. Además fomentó que el público se relacionara con el arte de varias maneras, incluyendo la convivencia posterior a cada evento. Aprovechó las relaciones humanas que se generan cuando la emoción estética se comparte. A su memoria dedico estas palabras porque llegué a quererla y admirarla después de verla trabajar muchas, muchas horas en pro de nuestro estado.
                                   Martha Ketchum MejIa
2.
Por su parte, Luciana Cabarga no sólo deja el recuerdo de haber sido pionera en materia de proyección internacional del entorno morelense, sino un montón de recuerdos amables entre las amistades que la vieron trabajar honestamente durante años. El cineasta Francesco Taboada actualmente trabajaba un guión basado en la vida de esta mujer, una vida que, dicho sea de paso, fue “de película”.
                     
A Lucy se le consideraba la autoridad en materia de cine en el estado; cuando algún funcionario público tenía la brillante idea de “revivir la gloria del cine mexicano” ella escuchaba atentamente cómo es que iba a realizarse tal proeza. Siempre discreta y elegante, solía pensar detenidamente antes de dar sus muy sabias opiniones, siempre basadas en la experiencia.
Hoy que platico con Adalberto R. Szalay sobre ella, me recuerda que ambos pensaron siempre que un banco de imágenes del estado sería un capital valiosísimo con el tiempo por su capacidad de nutrir la memoria colectiva.  Me recuerda que Jorge Morales Barud la reincorporó a lo del cine siendo gobernador interino, porque se había quedado sin trabajo. Para esas fechas ella ya tenía prestigio en el extranjero, en Hollywood y en Europa.
“Siendo niña Lucy se había quedado sola en una villa romana, sus padres andaban de viaje cuando Mussolini decretó que no podían regresar a su país por ser judíos. Ella le escribió al mandatario para pedirle permiso de salir, y esta puntada le pareció simpática, por lo que la mandaron en tren a Suiza, en donde se encontró con su familia. Ya en Cuba el tropicalismo la marcó para siempre. Más tarde hizo de Cuernavaca su hogar definitivo. La apreciaban John Houston, B. Bardott, Alain Delon, etc. Su don de gentes y su dominio de los idiomas los puso al servicio del estado. Logró que el Cine Morelos fuera subsede la Cineteca Nacional para programaciones de orden internacional. Muchas personas la quisieron mucho y eso no es fácil”, concluye Ríos Szalay. FIN                            
María Helena Noval
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domingo, 7 de julio de 2013

Con lupa y palo: Unidos como hermanos...

Unidos como hermanos 
los hijos de Morelos,
amemos nuestro estado
con todo el corazón.

Hagamos que sea grande
y siempre respetada, 
la parte más hermosa
de nuestra gran Nación.

Borremos de nuestra alma
la lucha fratricida, 
que en tiempos no lejanos
tu suelo ensangrentó.

Ejemplo de grandeza, 
de paz y de Progreso, 
dejemos como herencia 
viviendo con honor.
Apenas unas estrofas bastan a muchos morelenses para actuar en concordancia con la idea de nacionalismo y la fraternidad que deben imperar durante el día a día en comunidad, claro que esta concordancia sólo se da durante el canto del célebre himno que escribiera el músico don Manuel León, para inflamar el corazón de los hijos de Morelos. Fuera de los actos cívicos, en la práctica habitual, lo que menos se da son la cordialidad y el respeto; al índice de criminalidad propia de las sociedades posindustriales en las que priva el desempleo, se han sumado el consabido problema del narcotráfico y la corrupción. México está pero que nunca y a los morelenses en esta historia nos ha ido pero que a otros estados por cuanto respecta a  mala fama y sufrimiento dolorosísimo, en carne propia, de una violencia desatada por múltiples razones.

Lo cierto es que con lo que sucede en este estado podríamos escribir la antimarcha morelense, cada párrafo, cada estrofa editada para darle una connotación negativa sirve como retrato, como crónica, como denuncia.

La marcha de ayer domingo, originó desde el mismo momento en que se comenzaba a juntar la gente, una serie de opiniones encontradas que causaron desilusión porque el anhelo y el principio de realidad no concordaron.


Claro quedó el mensaje de la inconformidad social y muy preocupante sería que los agentes del mal entendieran la tibia movilización social como sinónimo de pasividad, o que los que se sintieron acompañados y acogidos vieran en la participación multitudinaria el alivio o la solución a sus dolores.

He hablado con mucha gente el día de hoy y llegué a la conclusión de que las dos cosas se dieron según las ópticas y la subjetividad de cada quien: para muchos fue una experiencia que dejó mucho que desear porque su brillo ético no alcanzó el fulgor esperado dada la imprudente irrupción de Antorcha Campesina, el movimiento se desinfló. Para otros la marcha por La Paz fue una manifestación que obedece a la libertad de expresión ganada a base de sangre derramada por miles de inocentes. Una marcha sanadora en la medida en que nos permitió llorar a nuestros muertos. Mostrarnos amor. El amor siendo, al final del día la respuesta necesaria a todo mal. 


María Helena Noval
helenanoval@yahoo.com.mx
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martes, 11 de junio de 2013

Vas a ver: ¿Qué aporta un poeta al PIB?: ¡Bien Rector Vera, por su discurso!

Incluyendo términos procedentes de la teoría crítica y el análisis de la llamada posmodernidad,  el informe del rector Alejandro Vera, a un año de haber asumido el cargo como rector de la UAEM -de marzo a marzo, como dijo él-, brilló ayer, no sólo por la claridad de las ideas que puso a nuestra disposición, sino por la emotividad que fue generando en quienes lo escuchábamos pasar de un registro a otro, de lo conceptual a lo político y de allí a lo emocional.  La verdad es que el rector Vera convirtió un acto protocolario en un ejercicio colectivo de reflexión sobre el mundo y todos se lo agradecimos con nutridos aplausos.
Es indudable que urge la renovación del posicionamiento ético de la institución que encabeza, es verdad que la necesidad de hacerle frente a la crisis civilizatoria que nos aqueja con elementos como la poesía se impone, pero también es verdad que en la manera de decir las cosas reside el efecto positivo que pueda tener el discurso de un líder. Y Alejandro Vera demostró serlo, al tocar fibras sensibles y transmitir la noción de esperanza entre el público.
¿Y en qué consiste la esperanza? Siendo un líder natural, puesto que encabeza una institución educativa, podríamos pensar que hablar de un futuro promisorio en términos económicos para un estudiante universitario sería la respuesta, pero no es así, resulta que a los jóvenes ya no los convence la promesa del trabajo bien remunerado, ya no los ilusiona la esperanza del ascenso meritorio, ya no los tienta ni siquiera la posibilidad de encontrar chamba, porque no hay, ni pagan bien y además la competencia es tan feroz que enloquece. Acaso nos convenza, a los jóvenes y a quienes gustamos del ámbito académico,  la ilusión del milagro. Paradójicamente y en un mundo saturado de racionalismos extremos, la confrontación de la gente hastiada de la propia gente, tiene que darse desde las nociones del amor y el imaginario. El “espejazo” se impone, sólo la imagen del mundo frente a sí mismo ha podido mover consciencias a lo largo de la historia.
Uno de los recursos retóricos que empleó Vera fue la sustitución de conceptos, propuso entender el mundo a través de la noción de ficción. Para ello partió, sin decirlo, de eso que mueve al hombre, eso que se llama DESEO, un constructo mental y emotivo siempre insatisfecho, pero que nos nutre y nos pone en acción durante la vida diurna y nocturna. Hubo un momento en el que el Dr. Vera nos leyó una historia en la que se invirtieron los términos y el bien se apoderó del ser humano, un mundo en el que todo funcionaba bien. En ese mundo la gente estaba feliz, fluía todo suavemente.
Poco a poco, la poesía pasó a formar parte de su texto; no desestimó la consciencia crítica y vigilante, pero propuso una epistemología basada en lo ético y lo estético.
Por supuesto que su texto hizo eco con algunos discursos de avanzada, sobre todo cuando habló de políticas públicas alternativas. Términos como “autonomía universitaria”, “entidad socialmente responsable”, “apoyo de actores políticos”, aumento de presupuesto -“autonomía financiera” le llamó- y “articulación con el mundo”, fueron sometidos a la fácil digestión por la voluntad de trastocamiento de los valores y la dimensión estética que propuso al mencionar a Nezahualcóyotl, Calderón de la Barca y Juan Ruiz de Alarcón. Sí, habló sobre nanotecnología, genética, agotamiento de la democracia y del Estado-Nación, pero fue más allá, al hablar de la destrucción del individuo, la de la naturaleza y lo peor: la de los pueblos.
Hablar de un analfabetismo emocional no es novedad en el ámbito académico, pero criticar la noción de competencia, en un ámbito en donde tradicionalmente se fomenta la supervivencia de los más aptos sí lo es. Proponer que hay que dotar de sentido humano al humano se torna una apuesta valiente toda vez que las humanidades tienden a desaparecer de las universidades porque no forman profesionistas ricos.
“Lo que no se compra y vende ya no tiene cabida entre los anhelos juveniles, dijo, nos estamos quedando sin proyecto humano” y propuso la creación de un nuevo proyecto de país que incluya las dimensiones ética y estética en su oferta epistemológica, la base de su conocimiento y autoconocimiento.  Yo le creí y hoy eso me hace feliz. Ω

María Helena Noval
helena noval@yahoo.com.mx
twitter: @helenanoval

Hacia la Ley de Cultura: ¿Con qué se trabaja? 6

1.
El derecho a la información es importantísimo si lo entendemos como generador de cultura. Vinculado con otros derechos, éste se vuelve parte sustantiva de cualquier ley que se precie de nacer de un ejercicio democrático. Como en México el monopolio de los medios produce y distribuye gran parte de lo simbólico (música, imágenes, valores, aspiraciones), resulta que la cultura de masas debe ser analizada a la luz de la posibilidad de mejorar la ley de telecomunicaciones que nos ha venido normando el pensamiento desde hace más de 50 años.
 Le debemos al lúcido historiador Michel Foucault la idea de que existen sólidas relaciones entre poder y pensamiento. Decía este analista de la cultura, que nuestra concepción del mundo nace de los discursos generador por quienes lo gobiernan, en sus facetas política, económica y social. Para este francés, debajo de las hipernarrativas, existen otras que son pasadas por alto; una contracultura habitada por los rechazados sociales que se encarga de evidenciar los poderes fácticos.
Desde esta perspectiva surge la pregunta ¿cómo podemos inyectarle aire, libertad, juicio crítico, a la cultura mediática que generan los medios?
Para Aleida Calleja y Olga Durón, expertas en medios de comunicación, la solución a muchos de los problemas que nos aquejan socialmente tiene que ver con el fortalecimiento de los medios de comunicación alternativos, los que no forman parte de los monopolios. Para Calleja, no se trata de un problema de democratización de los mismos, porque su naturaleza es autoritaria, pero sí de diversificar los contenidos que consume la gente.
Para ella, la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones implica avances sustanciales, porque se logró que se determinara que la información debe ser un servicio público, no sólo “de interés general”, lo cual obliga a los medios oficiales y no oficiales a proveer contenidos de mejor calidad y a garantizar que la gente esté de verdad informada. Vistos así, los medios permisionados deben ofrecer contenidos variados, generados desde la noción de independencia editorial, a partir de una autonomía de gestión financiera y la obtención de recursos y participación ciudadana. Estos servicios de información hoy reconocen la importancia de las comunidades indígenas y otros grupos antes hechos a un lado socialmente. Al lúcido promotor y músico Marco Antonio Tafolla, incansable promotor cultural de Xoxocotla, le oí decir en este contexto y una vez más que hay que ciudadanizar las instancias culturales, que faltan contenidos generados desde la población en los medios, especialmente la población indígena. A él le tocó ya probar la dificultad del intento de generar cultura en su comunidad desde la radio, un intento que tuvo que ver con el simple hecho de divulgar la vida sencilla del campo.  
2.
A la señora Olga Durón, encargada del nuevo Instituto Morelense de Radio y Televisión (organismo descentralizado con estructura y recursos propios), lo que le preocupa es lo que consumen los morelenses a través de la radio y la televisión públicas; audazmente se ha propuesto programar música y televisión apoyada en un comité de expertos, con la idea de satisfacer las necesidades de los radioescuchas y televidentes morelenses, tratando de evitar la cultura de masas que no sea de calidad. Durón se queja de la inercia de pasividad en Morelos y cree que los medios públicos no tienen porqué asumir esas ventanas por las cuales millones de personas ven el mundo, se refiere a la TV comercial. En Morelos se escucha más la radio que la TV, y por ello pretende que los habitantes se vean y se escuchen a sí mismos en estos medios, como una alternativa refrescante. Según ella lo visible debe ser lo cotidiano. 
Además, plantea la idea del Ombudsman, una figura que nace en Suecia en 1916, presente hoy en medios como Milenio y El Financiero, un defensor de las audiencias ante las autoridades que vigile que se siga un código de ética. La idea es empoderar a las audiencias.
3.
Lo que a mí me pareció más importante, a la hora de escuchar a estas especialistas, el sábado pasado, dentro del seminario pensado para promotores culturales del que he venido hablando en las últimas semanas, es que la ley de cultura que se piensa para el estado puede elaborarse en espejo con esta nueva ley de medios, que nacerá de la reforma del Art. 6o. Constitucional.
Si bien las reformas no son lo ideal que pretendían algunos, sí por ejemplo incluyen la prohibición de las prácticas monopólicas (serán consideradas un delito penal), lo cual habla de diversificación de contenidos, de la forzosa inclusión de más puntos de vista y voces en los medios. Además está el tema técnico de la  digitalización, pues al abrirse más canales de distribución de señales con esta modificación electrónica, se atenderán derechos humanos no atendidos por los medios comerciales.

El canal 3 y la radio oficial morelense tendrán que trabajar apoyándose en las secretarías de educación, cultura, salud, turismo y desarrollo sustentable, entre otras, para atender políticas públicas con la idea de generar contenidos de calidad para los diversos grupos a los que están obligadas a atender. Deberán pensar muy especialmente en los niños, no sólo porque tradicionalmente han estado mal atendidos en el país, sino porque de ellos depende el futuro del planeta. Ω


lunes, 10 de junio de 2013

Hacia la Ley de Cultura: ¿Con qué se trabaja? 5

1.
Articulo2.- En el Estado de Morelos se reconoce que todo ser humano tiene derecho a la protección jurídica de su vida, desde el momento mismo de la concepción y asegura a todos sus habitantes, el goce de las garantías individuales y sociales contenidas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la presente Constitución y, acorde con su tradición libertaria, declara de interés público la aplicación de los artículos 27 y 123 de la Constitución Fundamental de la República y su legislación derivada. 

 De haber voluntad política, podría modificarse la iniciativa que crearía la ley de fomento a la cultura, sometida a consideración del pleno del congreso local, el 17 de octubre de 2012 por la diputada Érika Hernández Gordillo del Partido Nueva Alianza. Esta iniciativa de ley no avanzó en la legislatura pasada.

Tomar acuerdos, asignar tareas, delegar responsabilidades, establecer metas sería lo ideal en un taller integrado por personas interesadas en un beneficio común sin embargo coincidir no es tan fácil cuando desde las formaciones ideológicas de cada quien, lo que se entiende por cultura resulta a veces hasta opuesto. Las cosas se complican – o se enriquecen-, porque además, existe ya otra propuesta de ley relacionada con el tema, me refiero a la que hizo el diputado Humberto Segura Guerrero, del PRI, para la protección del patrimonio cultural material e inmaterial del Estado de Morelos.
Por otro lado, hay que tomar en cuenta que la cultura ya debe ser difundida y patrocinada de manera obligatoria para los ciudadanos, toda vez que con base en el Art. 40 Constitucional, se modificó el Art. 20 de la constitución estatal. Esto se publicó en el Periódico Oficial Tierra y Libertad el 10 de abril en la p. 53: “En el Estado de Morelos se reconoce el derecho al acceso a la cultura y al disfrute de los bienes y servicios culturales. Será obligación del Estado promover los medios para la difusión y desarrollo de la cultura, atendiendo a la diversidad cultural en todas sus manifestaciones y expresiones, con pleno respeto a la libertad creativa. La Ley establecerá los mecanismos para el acceso, fomento y participación de cualquier manifestación cultural. “ 

2.                                                                               
Tenemos terreno fértil para la reflexión; están los documentos generados a partir de las sesiones de trabajo de  C33, más la Declaración de Tepoztlán, más lo que dicen los promotores independientes y quienes como expertos se vayan sumando, eso sí, con la notable AUSENCIA de los creadores, los artistas, quienes como todos sabemos son poco afectos a interesarse en trámites legales, porque prefieren dedicar su tiempo a la creación.
En todo caso, la ley es sólo parte del complejo problema del engranaje de la cultura. Avanzar en el articulado de ambas leyes ayudaría a construir proyectos, lo que no sabemos a estas alturas es ¿quién le va a poner el cascabel al gato? El problema no son los tiempos legislativos.
El sábado pasado y después de su notable ausencia, se presentó la diputada Hernández Gordillo a la mesa de trabajo, también lo hizo Azucena Rebollo como representante de la Secretaria de Cultura. Ambas mostraron interés en el asunto, pero no resolvieron agenda por cuanto respecta a la manera de poner de acuerdo a los 33 municipios sobre lo que se requiere legislar.
Hay que tomar en cuenta que el tiempo de preparación requiere inversión de recursos, por concepto de traslado de la gente, socialización del proyecto, sistematización de la información, pago de asesorías, etc.
El peor escenario es que se acepte la iniciativa y luego hacerle reformas. El mejor es que para dentro de unos meses contemos con una ley consensuada. Ya hubo reuniones regionales impulsadas por  C33, luego otros promovidos por la Secretaría de Cultura, luego este seminario y la cuarte etapa implica ya la ruta crítica: ¿cómo hacer una propuesta de ley que tome en cuenta tantas inquietudes? La quinta etapa sería la presentación de la iniciativa con un perfil comunitario.
Hay que recordar que la Diputada Hernández Gordillo ha metido a la cámara 16 iniciativas de ley, de la cuales le han aprobado 10.
Si se le pasó a ella compartirla con la sociedad antes de meterla por la potestad que le confiere su cargo, en el camino ha ido aprendiendo. Yo la oí decir que no hay urgencia de que salga la iniciativa en el sentido de tiempos, que prefiere que las leyes aporten.
Lo que me pareció más valioso al final del día, fue que alguien dijo: “quienes estamos aquí somos conocedores, nos hemos dedicado año a la promoción cultural, conocemos el estado. La invito a sumarse a la reelaboración de la propuesta de ley”. ¡Los patos tirándole a las escopetas qué bien!.
El 15 de Julio termina el segundo período legislativo. Ya casi acaba la segunda prórroga, si no se dictamina esta iniciativa, se descartará hasta el siguiente periodo de sesiones.

María Helena Noval
helena noval@yahoo.com.mx
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