Reflexionar el monumento implica verse viendo. No existe manera de hacerse opinión frente la fotografía de una escultura pública. Por eso se ha hablado más en los medios de comunicación sobre los costos de la Estela de Luz, una pieza que se quería eficaz en términos de comunicación de ideales (léase patriotismo, nacionalismo), que en términos de recepción estética. miércoles, 18 de enero de 2012
Estela de luz: La cultura en la que ya no hay nada que decir
Reflexionar el monumento implica verse viendo. No existe manera de hacerse opinión frente la fotografía de una escultura pública. Por eso se ha hablado más en los medios de comunicación sobre los costos de la Estela de Luz, una pieza que se quería eficaz en términos de comunicación de ideales (léase patriotismo, nacionalismo), que en términos de recepción estética. miércoles, 11 de enero de 2012
Vas a ver...¿De qué se ríen?

miércoles, 4 de enero de 2012
VAS A VER... VIDA NO-VELADA
He pasado los últimos días leyendo las cartas dirigidas por el pintor José Clemente Orozco a Refugio Castillo, publicadas recientemente por Editorial Lumen y eso me ha llevado a pensar en la importancia para el arte, de las vidas no-veladas. Reveladas.martes, 3 de enero de 2012
VAS A VER... UNO POR OTRO

miércoles, 14 de diciembre de 2011
La cultura de la simulación: el político inculto como hazmerreír
VAS A VERMaría Helena Noval
novalmariahelene.blogspot.com
helenanoval@yahoo.com.mx
Los gobernantes no le ven el beneficio a la educación del ciudadano –y suya-- porque sus ganancias no se traducen en dinero rápido y líquido, porque sus frutos pertenecen al ámbito del espíritu, y el espíritu es menos importante que la materia. Ellos hacen negocios y punto. No obstante, como tienen que dar discursos y el material de los discursos son las palabras, las frases, las expresiones, en pocas palabras el lenguaje, tienen que verse obligados a la clase de retórica, aunque sea “express”, para oírse y VERSE bien. Y ahí es donde está el problema, en la imagen acartonada que terminan exhibiendo, porque se saben un solo papel, porque no saben improvisar, porque caen en lugares comunes y citas gastadas.
El político como parte de la hiperrealidad ficcional
Ver el entierro político de MMG en el programa televisivo de Denisse Maerker ha sido tan sorprendente como doloroso para los morelenses: ¿por qué dejamos una ciudad como esta, con tantas posibilidades de brillo en manos de quien se aprende con dificultad un solo discurso? El diccionario de quien aceptó la entrevista para sacarse la espinita y aprovechar el foro fue vergonzosamente simple: “transparencia… democracia… alternancia...ahí están las obras”, como de campaña para lograr el voto. Su lenguaje corporal previsible: mano izquierda, mano derecha, las dos manos hacia adelante, como moviendo el ambiente que lo incendiaba, como bateando las palabras-bala de la periodista. Su vestimenta codificada. Todo pre-diseñado al estilo pri-dinosaurio. Nunca contestó lo que ella, dueña de un pensamiento claro le preguntaba, él llevaba un discurso preparado, un número ya puesto y de ahí no se salió nunca. Se equivocó de acto. Salió en otra obra. Confundió un momento de elevada trascendencia en su carrera política, un momento que lo pudo haber ayudado si fuera de a deveras, con un acto de proselitismo. Las cejas se le fueron agachando, le costó mucho sostener la sonrisa hasta el final.
Cuentan que a Hitler le daba clases de oratoria un maestro de ópera; que impedido por naturaleza para moverse con libertad y frescura a la hora de hablar ante el público, decidió proveerse de movimientos teatrales preestablecidos. Con el mismo estilo actuaron los integrantes del Tercer Reich, las tablas gimnásticas, la coreografía y lo esquemático fueron su inspiración. Ahí se apuntaló fuertemente la cultura de la simulación política. Sólo que han pasado más de 50 años y eso que hoy se mira a la luz de la seducción de las imágenes hiperreales, viene a ser ridículo. Hoy los espectáculos piden del actor un mejor desempeño.
Como Moreira, convertido desde hace unos días en objeto de museo –se muestran hasta sus tarjetas personales como si fueran documentos históricos en el Museo del Palacio, en Satillo, Coahuila--, MMG, muestra que la ambición de parecer lo que no se es, viene a convertirse a la larga, en un lastre, en una tumba.
Decía el sociólogo francés Jean Baudrillard que vivimos en un mundo de simulacros, que nos dejamos seducir por signos sin referentes, por signos vacíos, sin sentido, absurdos, por una hiperrealidad ficcional. No obstante, hace hincapié en el hecho de que la realidad supera a la ficción y nos pide dejar de ser espectadores pasivos, consumidores de apariencias.
Para eso precisamente sirve la literatura: nos lleva a fijarnos en contenidos, en ideas, no sólo en manos que se mueven y distraen, no sólo en los efectos del photoshop, sino en el pensamiento manifiesto o la carencia del mismo. Por eso hay que leer. Ω
viernes, 9 de diciembre de 2011
Vas a ver Ruta 2012: mapa y territorio morelense

Puestas las miras en las elecciones del 2012, quienes ejercen el poder --mucho o poco-- en nuestro estado, han dejado de ver el territorio morelense como un espacio beneficiado por la pródiga Naturaleza y lo han convertirlo en un campo de batalla mediático, en un mapa modificable a según sus intereses particulares.
Como sabemos, un mapa es una representación gráfica de una porción del territorio, una traducción dibujística o pictórica de un espacio, en el que señalamos por medio de signos lo que nos interesa que se sepa. Un mapa es una convención social, es una traslación de lo real a lo simbólico. Así las cosas, en un mapa cabe todo tipo de señales. Contamos con mapas carreteros y turísticos, con mapas orográficos, etnológicos, estadísticos y por supuesto con mapas en donde se anuncian establecimientos y objetos comerciales.
¿Por qué llego a tal lectura de la imagen urbana? Porque el libramiento México- Cuernavaca-Acapulco que nos toca recorrer a diario, está abarrotado de espectaculares, porque los políticos nos indican rutas a seguir en nuestro tránsito por la vida: porque como cartógrafos, se dividen el estado para anunciarnos sus productos.
Lo peor es que nos quieren convencer con simplismos o lugares comunes y en sus precampañas mediáticas abusan de la estrategia de la representación teatral. El guión lo escriben los más altos funcionarios, las campañas se arreglan como si de un casting se tratara: todavía no son oficiales las candidaturas, pero a estas alturas, ya se sabe quiénes van de extras y quienes van a formar parte del reparto principal.
Para anunciarse, ya se deshacen en risitas, ya los vemos por todas partes enseñando diente blanqueado, ya se cortaron el pelo, andan engominados y bien planchaditos. Eso sí, piden que la foto no se vea como de photoshop, aunque lo sea.
Ninguno de ellos llora por la situación actual, a nadie se le ocurre que son tiempos de pésame para algunas familias, de mesura en la promesa, de respeto al semejante que ya no se cree nada. El paisaje se ha convertido en un escaparate y por ello nuestros trayectos urbanos los vivimos como rutas groseramente discursivas.
El espectacular como reducto de retrato burgués
Nacido durante el Renacimiento, el retrato burgués de medio cuerpo, de tres cuartos con fondo neutro, nos invita a pensar en el posante o comitente (el retratado) como el que puede darse el lujo de posar para la posteridad porque es importante en su medio social y puede pagar por el servicio. Como se trata de un trabajo por encargo, el retrato incluye lo que el posante pide para satisfacer al ego (el suyo y el de los suyos). Si antiguamente el paisaje del fondo identificaba al terrateniente y ciertos objetos identificaban al cazador, al hombre de letras o al de ciencias, hoy en cambio, el posante pide se incluyan textos –las ideas que vende—y demanda nuestra mirada con la suya, tan complaciente como anhelante.
En fin, que nosotros, los habitantes de las ciudades ya sabemos lo que sigue. Ya lo hemos vivido. Sabemos que ahorita se trata de “jugar al mapa”. Más adelante jugarán al Turista Mundial o Monopoly, pero ese juego de mesa lo jugarán pocos. Unos comprarán hoteles, otros cafés, otros… gasolineras. Eso sí, poco a poco, todos dejarán de sonreír en los traseros de los camiones y los postes. Saldrán más serios en los retratos de fondo neutro. Llegarán a la meta, sus metas, más o menos felices. Irán abandonando el paisaje.
Ojalá 2012 pase rápido y nos devuelvan el verdor morelense. Ω
Publicado en Diario de Morelos Miércoles 7 de diciembre de 2011 http://www.diariodemorelos.com/index.php?option=com_content&task=view&id=100775&Itemid=68
jueves, 1 de diciembre de 2011
Vas a ver... El MUVA de Chinameca: Zapata re-loaded

La idea no es original, en Matamoros, Tamaulipas, ya existe un museo dedicado a lo mismo. La diferencia estriba en que el acervo morelense es virtual, lo cual nos lleva a pensar en un público gustoso de los botones y las pantallas. EL MUVA fue construido a lo largo de un año. Dispone de 9 salas digitales y cuenta con 53 cédulas interactivas, 8 cédulas informativas, 8 cédulas sonorizadas y 4 videos. El MIDE --Museo de Economía, también virtual--, ubicado en la Ciudad de México está vacío siempre, esperamos que en este caso no suceda lo mismo. ¿Por qué?
Porque el sitio viene a cerrar el circuito que comienza con el Museo Sitio casa de Zapata en Anenecuilco, mismo que incluye el cuartel de Zapata, en Tlaltizapán, y los tres aprovechan la figura icónica de Emiliano Zapata, una figura que por carismática puede atraer al turismo cultural pero también al no especializado. Y en los tiempos que vivimos, eso es precisamente lo que nos hace falta: gente que se lleve una buena impresión de nuestro estado.
…
Tales museos, como muchos otros, funcionan a partir de la estrategia de la representación, pretenden re-presentar al héroe ante los ojos del espectador. Pero ¿cómo revivir, hacer eternamente presente a quien desapareció físicamente hace años? ¿Por qué necesitamos ver, re-ver, mirar y admirar a los personajes de la historia? ¿Por qué a los personajes ejemplares no basta recordarlos mediante la palabra escrita? ¿Por qué necesitamos casi tocar sus objetos como si fueran reliquias? Por estos amores al objeto, anda la cama zapatista presentándose desde hace casi dos años en los museos. Por la misma razón, la ropa del caudillo y una de sus sillas de montar se exhiben en vitrinas, como si fueran obras de arte.
Decía yo aquí mismo, la semana pasada, que nuestra cultura actual es visual, que existe un gusto característico de nuestra época por la imagen hiperreal, que como Santo Tomás, nosotros “hasta no ver, no creer”, esa es la respuesta más fácil y rápida a la pregunta de por qué necesitamos tantas imágenes del héroe; no obstante, la imagen de Zapata ha venido a convertirse en una especia de “marca registrada” morelense y de esto vale la pena hablar un poco más. La idea es que podamos incorporar al hombre para entender más al héroe de las mil caras.
Por un lado, está el hecho de que Zapata pertenece a una genealogía de héroes modernos en el sentido de que es tan idealizado como humano. Es tan inmortal como Superman y tan pecador como cualquiera que haya ordenado la muerte de otro; basta consultar los diarios de la época para comprobar la existencia de su leyenda negra y caricaturesca junto a la mitología que lo hizo volar por los aires o morir en Arabia…
Zapata frente a la cámara
Las miles de imágenes que se han pintado, esculpido o fotografiado mediante diversas técnicas desde su muerte, nos hablan de un Zapata carismático, un personaje de mirada profunda y melancólica que se presenta mirando de frente, como un luchador social digno, consciente de su papel en la historia, un militar no de carrera, pero sí por derecho propio.
En el MUVA se incluye el retrato que se le adjudica al fotógrafo alemán Hugo Brehme, una imagen de cuerpo completo tomada en el Hotel Moctezuma, en el centro de Cuernavaca que ha recorrido el mundo porque fue copiada por José Guadalupe Posada, Diego Rivera y Arnold Belkin, entre otros. De la autoría de éste último pintor, se presenta la reproducción de una pintura que no se pidió a tiempo y que en cambio podrá verse próximamente en el Museo de la Revolución.
Concluyo con una pregunta picante: Ahora que comienzan las pre-campañas ¿quién de los aspirantes a gobernador le dará mayor uso político a la imagen de Zapata? Ω