viernes, 20 de julio de 2012

Cuernavaca y los amigos de la cultura


Este fin de semana el centro de Cuernavaca se lució con varios eventos culturales de primera.  Frecuentemente sucede que se disponemos el viernes y el sábado para asistir a las inauguraciones de las exposiciones, a algún concierto o presentación de libro, pero en esta ocasión quiero destacar la importancia de la amistad en la creación de un ambiente cultural, en la conformación de una comunidad que se distinga en el mapa de los negocios culturales por su lealtad, por ser espectador frecuente.  Estamos hablando aquí no de la creación de públicos, sino del sostenimiento de los mismos, un tópico en el que no se suele pensar, porque se cree que la gente asiste sólo por la oferta.

Empezó el maratón cultural con la presentación que hizo el viernes por la tarde la señora Cecil Camil de Abe, del proyecto del Museo de Arte Sacro, un sitio de exhibiciones próximo a inaugurarse, cuya obra civil inició atrás de la capilla abierta de la Catedral por iniciativa suya y del comité de Adopte una Obra de Arte, asociación que preside en Morelos.  No dejo de señalar que nos sorprendió a los asistentes, la velocidad con la que va avanzando la obra y la restauración de las pinturas. Hubiera sido deseable que se hablara más de eso, que se mencionaran los títulos de las piezas, que se hablara del criterio museológico que se seguirá, pero estoy segura de que en su momento se darán a conocer los pormenores de espacio, que estará "habitado" por las obras que restaura el italiano Marco Certo, también destacado maestro de pintura de esta ciudad.

El sábado, asistí a La Maga, un restaurante con más de diez años de antigüedad en el centro de Cuernavaca que se ha distinguido por prestarle sus muros a los jóvenes artistas de la localidad para exponer sus obras. Allí vi la muestra de Alison Lee Shroeder, de quien ya les platicaré en otro "Vas a ver" y luego corrí al Callejón del libro, con mi amigo Miguel Palma, quien organizó una presentación del libro "Axochiapan", de su sobrino Óscar Cortés Palma, bisnieto del general zapatista Joaquín Palma. Allí estuvieron Edgar Castro Zapata, de la Fundación Herederos de Zapata y varios amigos, entre ellos Carlos Lavín, Valentín López y Lya Gutiérrez, todos colaboradores de este periódico. El acto estuvo amenizado por la música de un pitero axochiapense y la lluvia, que en lugar de espantarnos, logró que apretaditos nos comiéramos los bocadillos invitados por dos escuelas cercanas.

Luego vino la presentación del libro de cocina de Carmen Mendoza Cámara a cargo del historiador, mi querido amigo Pepe Iturriaga y el arquitecto Siller en la sala Manuel M. Ponce del Jardín Borda. Una delicia este libro porque incluye reflexiones sobre el cocinar, la comida, los sabores, los olores y el erotismo, éste asunto creativo-corporal involucrado desde que la misma boca se usa para comer y para amar.

Hoy domingo, la presentación del libro "Escritos Mexicanos" de Carlota de Bélgica en el mismo sitio, a cargo de los escritores Raúl Moncada, Gloria Ceijka, Ángel Cuevas (a cargo del Fondo Editorial del ICM, quien ha realizado un estupendo trabajo durante todo el período de la maestra Martha Ketchum) y el propio Pepe Iturriaga, autor de la investigación sobre la Carlota escritora, una faceta que ha venido siendo opacada por su locura y su mala suerte; recordemos Corona de Sombras, de Usigli y Noticias del Imperio de del Paso, entre otras obras que hablan de sus desdichas.

Carlota escribió ....

Más de libros

La feria del libro del Borda, atascada de gente estuvo animada por música de variada, exhibiciones, charlas y la venta de objetos diversos. Cómo me dio gusto ver al público entrar y salir de las salas del lugar que fuera la casa de Maximiliano y Carlota llevando libros, comentando lo que se ofreció, pensando en términos estéticos.

Acercándose las seis de la tarde, la hora de la ópera en el Ocampo, me di cuenta de que decidí pasar casi tres días seguidos en el centro de la ciudad, gran medida, por la segura asistencia de mis amigos dedicados a la cultura como modus vivendi.

La reflexión final de esta columna aterriza en el hecho de la disposición de la gente para salir a la calle, buscar estacionamiento y pagar su entrada a los diversos espectáculos  que ofrecerá la secretaría de cultura próxima a nacer, va a tener mucho que ver con los lazos interpersonales de la gente ya involucrada como público frecuente con el centro de la ciudd y sus lugares dedicados a la difusión de la cultura.


Mis amigos - fin de semana en el Borda
Hace un mes asisitimos a la presentación del libro de Gloria por Pepe, ahora asisitimos a la inversa: Gloria presentando el libro de Pepe


Poesía - Gloria
Paradoja - Raúl Moncada
mejor como escritora que como emperatriz
las cartas sadomasoquistas

 
María Helena Noval

helenanoval@yahoo.com.mx


lunes, 16 de julio de 2012

Hacia la Secretaría de Cultura: ¿un proyecto sansimoniano?


Se gesta ya la Secretaría de Cultura del Estado de Morelos por iniciativa del gobernador electo, Graco Ramírez, quien se ha venido percibiendo desde su campaña como un pensador vanguardista, en términos de fomento al desarrollo social y la inclusión del pensamiento y los productos culturales de todas las capas de población que conforman nuestro perfil demográfico.
 
Si bien la creación de una secretaría de cultura no es novedad en el país, sí lo es el hecho de que él haya insistido tanto en la generación de la "cultura de la cultura" como vía de salvación de lo que nos está tocando vivir a los morelenses. La apuesta se siente valiente porque no se habla de violencia contra la violencia, sino de generar pensamiento contra la pesadumbre y la pobreza de espíritu.
 
Dicha conformación secretarial necesitará justificarse ante el congreso, y para ello deberá presentarse una propuesta de integración que incluya las nuevas funciones que ésta desarrollaría, además de las que ha venido implementando el Instituto de Cultura de Morelos, que sería absorbido por la nueva institución.
 
El esfuerzo que conllevará esta reorganización es titánico, no obstante, el aumento de presupuesto para espectáculos, exposiciones y publicaciones, se reflejará de manera casi inmediata en el ánimo de la gente urgida de alimento interior. Esto, en términos de apreciación de la gente humaniza el trabajo político que ha venido desempeñando, al lado de su esposa, la señora Elena Cepeda.
 
Las personas que conformamos el llamado gobierno de transición deberemos organizar el presupuesto--los diputados son en su mayoría perredistas, así que no se prevén broncas mayores a la hora de pedir para un área que conforma vocación-- y habremos de aprovechar el tiempo que queda para bajar los recursos que no se han ejercido en el gobierno actual. Estos deberán invertirse de octubre a diciembre.
 
 
La cultura ha dejado de ser elitista, erudita y excluyente
El empeño de la señora Elena Cepeda en la creación de una secretaría, la ampliación de las funciones de una oficina de gobierno dedicada a la investigación, la conservación y la difusión de nuestro patrimonio cultural le viene de su gestión como directora de cultura del gobierno capitalino con Marcelo Ebrard. Su papel como conductora de las diferentes áreas de la oficina que tuvo a su cargo, ha sido destacado en más de una ocasión, no sólo por la prudencia que la caracterizó, sino por la originalidad de los proyectos que echó a andar.
 
Una consulta a la memoria de su gestión basta para dar cuenta de que su visión de la cultura proviene de la investigación de casos como el de Medellín, Colombia. La publicación abunda en datos y en cifras sobre lo que sucedía en la Ciudad de México y no deja de tomar en cuenta casos tan significativos como la existencia de las culturas indígenas en la urbe.
 
Por otro lado, su insistencia en que la educación escolar se extienda hasta las 4 de la tarde ha hecho eco en la voluntad de su esposo y ya comienza a sentirse el efecto positivo entre las madres de familia que laboran fuera del hogar, pues esto viene a resolverles, en buena medida, el hecho de no estar presentes en casa a la hora de la llegada de los hijos. Con más horas la educación será más completa y los profesores y el personal escolar se verán mayormente beneficiados.
 
Visión alternativa: de la mano de Saint-Simon
Los que hemos escuchado a Graco cuando habla de educación y cultura, nos hemos venido haciendo a la idea de que él tiene una mirada sobre la educación formal y no formal de avanzada.  Ha pedido a las comisiones que la colaboración entre las secretarías de educación y cultura se ejerza de tal modo que temas tan básicos como el trabajo en laboratorios escolares (le encantan los microscopios) y las clases en museos se hagan realidad, más allá de una vez al año, como sucede en la actualidad en muchas escuelas.
 
Su estilo de gobierno será “en red”, ha prometido que la equidad de género, la sustentabilidad, el apoyo a la ciencia, la tecnología, la educación y la cultura se cultivarán desde varios frentes.
"Ganamos por la esperanza de la gente", dijo en días pasados frente a las diferentes comisiones encargadas de recibir del gobierno panista, la información de lo que se ha venido realizando en la entidad en estos seis años, "a la gente la ofende la corrupción, no venimos a cambiar nuestra situación patrimonial sino a trabajar", concluyó, por lo que podemos decir que se trata de un gobierno progresista, acaso inspirado en la filosofía sansimoniana.
 
Bueno, esa es mi percepción porque me gusta pensar que el mundo está transformándose y que si se toma más en cuenta a los artistas y a los científicos, como proponía Claude-Henri de Rouvroy, Conde de Saint-Simón estaremos mucho mejor. 
 
Este positivista francés del siglo XIX vio la facultad de la imaginación, más desarrollada entre artistas y científicos, como conveniente a la hora de la toma de decisiones importantes. ¿Era un romántico? Tal vez sí, porque revaloró una capacidad que en esos momentos no se tomaba muy en cuenta.  Esperemos que Graco y Elena no abandonen la línea de pensamiento sansimoniano que los ha distinguido hasta ahorita.

María Helena Noval
helenanoval@yahoo.com.mx

 

miércoles, 4 de julio de 2012

Amanecer sin miedo, despertar con esperanza

Somos fieles sin fe, decía T. S. Elliot el poeta de la desesperanza moderna sobre nosotros. Y yo desde el domingo no hago más que pensar en el efecto poético de esta paradoja, porque me recuerda el proceso democrático que nos ha tocado vivir esta semana: El deseo de creer en algo, en alguien, a pesar de la pesadumbre que nos habita nos llevó a las casillas. Nunca una ciudad tan politizada, nunca un voto más anhelado.

Se avecina, según se nos anunció hace poco, el gobierno de la cultura. Éste comenzaría a aterrizarse de inmediato, aprovechando la sinergia que nos llevó antier a amanecer en un Morelos diferente. Pero ¿de dónde partirá? ¿Con qué cuentan para arrancar?

Lo bueno de los malos tiempos es que hay cosas por hacer

Independientemente del diagnóstico que se tendrá que elaborar antes de perfilarse la vocación para el plan cultural del estado, hay que decir que en Morelos, afortunadamente no todo está por construirse. Contamos con una amplia gama de productos culturales de primerísimo orden listos para ser aprovechados en nuestro favor. Y la gente lo sabe. Existe además un instituto de cultura que a través de los años ha trabajado en la difusión y conservación del patrimonio histórico y cultural con el que contamos. La gente no es tonta y sabe que nuestras tradiciones y costumbres nos hermanan y que los monumentos y las ruinas arqueológicas generan noción de belleza y pertenencia. Lo que no existe masivamente, es la creencia, la fe en que con ello se puede lograr un verdadero cambio en materia de transformación del espíritu.
Entre los interesados en estos temas se habla mucho del caso Medellín, una ciudad colombiana en la que se logró un cambio notable a partir de la inversión de recursos en la cultura y la mirada puesta en el deseo de la gente.

El autor de tan importante cambio fue Sergio Fajardo, un profesor de matemáticas que ha insistido en ciertas nociones poco conocidas en el mundo de la política -----honestidad, conocimiento, pasión y alta sensibilidad social—como puntales del cambio de paradigma.

Ganador de premios como el de Personaje del año y el de Mejor alcalde del país (lo fue entre 2004 y 2007), el proyecto impulsado por Fajardo hoy es ejemplo mundial de gestión pública. La cultura de la droga, el crimen y las guerrillas comenzó a revertirse como resultado de su estrategia. Conectó el centro urbano a través de un teleférico con los barrios de montaña antes sin ley. Invirtióen educación, políticas sociales y urbanismo. Quiso que su ciudad resucitara de entre los muertos. La embelleció porque sabe que no se debe vivir como si la belleza no existiera.

Una entrevista que se puede consultar en youtube (CNN), muestra al exalcalde hablando de un caso que parecía imposible: la transformación de la cultura del miedo en la cultura de la esperanza, en una ciudad con dos millones de habitantes. En Medellín –como en nuestro estado--, se asociaba la existencia cotidiana con el dolor y la muerte, hasta que de la mano de este hombre, se comenzó a recorrer un camino, para muchos imposible. Las desigualdades sociales y las grandes deudas disminuyeron. Su estrategia incluyó un mapa en el que trazóíndices de desarrollo. Elaboró un diagnóstico. Así de fácil.

Del debería ser al será

En Morelos, si nos centramos en construir a partir de lo que hay, estaremos acertando. Tocar lo que hay es básico. ¿Qué hay bueno? Trataré de irlo analizando en este este espacio.
 
Comienzo por señalar que no me parece descabellado hablar a estas alturas de una escuela morelense de las artes. He venido siguiendo la carrera de varios jóvenes egresados del CEMA y la Facultad de Artes de la UAEM y he comprobado que hay un estilo identificable con lo morelense, a pesar de la globalización y su impacto inmediato en técnicas y estrategias de producción.

Existe además una historia de la vida cultural por rescatar. No olvido lo que me ha contado la gente sobre lo sucedido entre los muros de las viejas casonas de Cuernavaca:


 
"Era cosa del lugar, en Cuernavaca se sabía a qué hora llovía, a qué hora se comía, a qué hora salía el sol. Los amaneceres y las idas al mercado preveían el menú y la tertulia. Como se dormía a pierna suelta, abrir los ojos a la mañana siguiente del tronadero, de los rayos y centellas del aguacero nocturno era un verdadero deleite. La tertulia se hizo alrededor de las flores de Cuernavaca, Basia Batorska trajo el árbol del pan y lo pintó muchas veces y cuántas veces se armaba una gresca de órdago y -vámonos para Cuernavaca, con parada a hacer pipí y comer pambazos en Tres Marías", dice mi querida amiga Alicia Zendejas, secretaria de la Sociedad Alfonsina y el Premio Xavier Villaurrutia.

De esa Cuernavaca es de la que podemos echar mano a la hora de construir y reconstruir, propongo generar imaginarios nobles.

Hay que llegar con toda la fuerza de un mejor presupuesto y el rescate de la dignidad de la gente . Educar de nuevo en la belleza. 


                                    Maria Helena Noval

                            helenanoval@yahoo.com.mx

lunes, 2 de julio de 2012

Con la espátula bien cargada


Con un par de exposiciones dedicadas a mostrar algunos de los mejores ejemplos del expresionismo pictórico, la Ciudad de México se volverá, durante este verano, el escaparate de uno de los estilos artísticos más interesantes de la historia del arte moderno y contemporáneo. Recordemos que el expresionismo nace en Alemania, a principios del siglo XX, con la intención de exteriorizar el mundo emocional del artista, más que la copia o la impresión de la realidad (naturalismo, impresionismo).
En realidad, lo que buscaron expresar estos artistas por diversos medios --pues no sólo se trató de pintura sino de literatura, música, teatro--, era una manera alternativa de entender el arte: aquella que nace de las ganas de decir con él, lo que se siente individualmente, de gritarle al mundo lo que duele, aunque ello implique lo irracional, la distorsión, la deformación. No interesa reportar lo que se ve, sino cómo se recibe la vida.
En el Palacio de Bellas Artes se verán, a partir del 5 de julio algunos ejemplos del expresionismo alemán y una muestra dedicada al noruego Edward Munch (30 obras), como resultado de un intercambio de exposiciones entre el MoMA de Nueva York y el CONACULTA. De ello próximamente.

Johan Falkman: la alteridad en el espejo


En el Antiguo Colegio de San Ildefonso (Justo Sierra 16, Centro Histórico), se presenta la muestra del trabajo más reciente de un pintor sueco, Johan Falkman, a quien se puede describir, a secas, como uno de los más grandes retratistas del siglo XX.
Pintados con la espátula cargada de pintura y muchos de ellos dedicados a retratar médicos, las pinturas de Johan Falkman se perciben como la resolución plástica de un problema: cómo lograr que se entienda un rostro de lejos a partir de un tratamiento excesivamente libre de la pincelada. A pesar del interés en el reconocimiento de las diversas identidades de los retratados (el  tema), y del empleo de la intuición del artista para reportar eso que nos diferencia de los demás (personalidad, fisiognomía, estilo), se entiende que Falkman está más interesado en lo artístico, en lo plástico.
El empleo de los colores es violento y se percibe directo del tubo; la manera de sombrear viene de la teoría del color que empleaban los impresionistas: no se da idea de volumen oscureciendo con un tono más umbroso que el color base, sino con su opuesto o complementario. Y las piezas, a pesar de que no se soban, parecen terminadas. Esto es un prodigio logrado por los expresionistas, al cual nos hemos acostumbrado, un estilo llamativo para la retina, al cual debieron acostumbrarse poco a poco aquellos primeros espectadores de los expresionistas, llamados “Fieras” (Fauves) en Francia.
México en Suecia

Lo inolvidable de Falkman para nosotros los mexicanos, reside en el hecho de que él conoce la obra de los muralistas y está ávido de aprender a pintar a la manera de Orozco y Siqueiros. Pudiera parecer increíble, pero a estas alturas, nuestros muralistas siguen haciendo escuela y causando admiraciones al grado de motivar el viaje, imitar la pincelada, recibir la inspiración. De este impulso nació el mural que Falkman pintó en Trelleborg, sobre la historia de su país.

Cuando Johan Falkman vino a nuestro país, en 2008, “encontró lo que siempre ha querido representar, lo que ya hacían los pintores mexicanos y que aún hoy muchos hacen. Entonces, confirmó que su cercanía artística estaba más fuertemente ligada a los pintores mexicanos como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Pablo O´Higgins y Federico Cantú.

“Por ello, la muestra integra un apartado con seis obras de los artistas José Chávez Morado, Federico Cantú y Arturo Estrada, en el que se muestran las confluencias artísticas que Falkman encontró en creadores mexicanos, principalmente de la primera mitad del siglo XX. Se presentan tres obras del artista regiomontano Federico Cantú (Autorretrato, Nicki Morris y Elisa Saldívar de Gutiérrez Roldán), donde se confirma que la pincelada, el uso del color y el espacio compositivo de Falkman se acerca en mucho a los recursos pictóricos de este pintor. También se exhibe la obra de José Chávez Morado Diego Rivera va a firmar, que muestra las empatías estilísticas con Falkman, quien en muy pocas ocasiones dota a sus representados de atributos, lo que contrasta con este retrato de Chávez Morado. Y dos piezas del “Frido” Arturo Estrada que presentan a sus mentores Frida Kahlo y Diego Rivera en su lecho de muerte y que aluden a la misma emoción que Falkman sintió frente al ataúd de su hermana mayor en la soledad de su sala, señala la investigadora Leticia López Orozco, curadora de la exposición y miembro del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.” 

La muestra estará colgada hasta el 15 de julio.


María Helena Noval