lunes, 16 de mayo de 2016

María Luisa Rangel, Adir Ascalon, Argentina Casas y la semana de la gráfica en Morelos

1.
Este lunes se llevará a cabo, en el mal llamado Museo de la Ciudad de Cuernavaca, un homenaje dedicado a la soprano María Luisa Rangel, quien además de cantar y grabar para el mundo en varios idiomas fuera, por lazos de amor conyugal la promotora de la obra escultórica de Adir Acalon, un creador de origen israelí avecindado en Morelos, que se distinguió por ser el autor de una obra calificada como surrealista, pero que más bien debe inscribirse en la Generación de la Ruptura.
Perteneciente a una familia de diseñadores y artistas, a Adir se le debía un reconocimiento en Morelos por haber creado una obra abstracta de mucho sabor que engalana colecciones locales. Llegó en los años 60 a Cuernavaca y trabajó en el Monasterio Benedictino de Ahuatepec, en aquella época en que a este lugar se le concibió como un lugar de vanguardia dedicado a la religión mezclada con psicoanálisis y arte. Adir hizo trabajos para sinagogas y artículos religiosos junto con su hermano David y además fue pionero del grabado con ultrasonido. Según me cuenta su amigo y colega, el escultor Xerxez Díaz Loya, nunca recibió el reconocimiento que merecía, pero eso no lo desanimaba porque el autor, quien también vivió en Estados Unidos, solía ser eufórico. Desafortunadamente se consiguieron pocas piezas suyas para la muestra colectiva que va adornada con obras que más bien contrastan “fuerte” con las de Ascalon.
Por suerte, a su mujer María Luisa Rangel, profunda señora de elevado espíritu artístico, a quien hasta hace poco tiempo veíamos vestida de mexicana en los eventos culturales de la ciudad, se le recordará con dos piezas musicales entonadas por Rosita Hernández Meraza, una de las organizadoras del evento, quien fuera su alumna y amiga; incansable promotora cultural Rosita.  Una de las piezas es de la autoría de María Grever y fue grabada única y especialmente por la Maestra Rangel.  En el homenaje también participarán el escultor –y sépase también cantante de ópera- Víctor Contreras.  La cita hoy a las 7 PM y el evento forma parte del encuentro de Francia con México.

2.
El jueves a las 6 PM, en el mismo Museo de la Ciudad se presentará “Mi vida con Rodolfo Usigli”,  libro de la encantadora señora Argentina Casas Olloqui. El mismo es de reducido tiraje y le hizo falta cuidado de la edición, sin embargo, a diferencia del primer volumen publicado en 2001, éste está enriquecido con fotografías de la época en la que ambos protagonistas –la autora y su esposo el gran creador del teatro moderno en México- figuraran como activos miembros de la comunidad cultural, me refiero a los años 40 y 50 del agitado siglo XX.
Como puede esperarse de un libro de memorias, el texto está cargado de ricas anécdotas y datos que dejan traslucir el retrato de una época y el espíritu crítico de la misma en términos de lo que se ajustaba a la moral, el gusto y las aspiraciones colectivas. ¿Qué se censuraba en el teatro? ¿Cómo se presentaron El Gesticulador y Corona de Sombra (parte de una trilogía de obras importantísimas) por primera vez en los teatros mexicanos y extranjeros? ¿Cómo se comportaban Villaurrutia, Rodríguez Lozano, Leonora Carrington, Pita Amor, Guadalupe Rivera y muchos de la farándula escénica de aquellos días, incluida la gran María Félix? De eso y otras cositas hablaremos este jueves la autora, la señora María Gabriela Dumay y yo, por el puro gusto de compartir con la gente el placer de la memoria.  Recordemos que más allá del reconocimiento de la autobiografía como género literario, está el valor estético de la misma, basado en la autenticidad y la intimidad de lo que se cuenta.
A Hugo Juárez, desde su recién estrenado nombramiento como director del Instituto de Cultura de Cuernavaca le debemos la coordinación de ambos eventos. Esperemos que él, gente de teatro, arranque con mucha enjundia su labor porque en esta ciudad hay muchas cosas que poner en escena y mostrarle al mundo. No todo lo que aquí sucede es malo.

3.
Según me cuenta mi amigo Enrique Cattaneo, Director de la Facultad de Artes de la UAEM, esta semana se llevará a cabo el Coloquio de Gráfica Esencial y Digital en el auditorio que le toca coordinar. Habrá conferencias y por supuesto un taller a cargo del maestro Ernesto Alva Franco, por cierto ganador de uno de los premios de la Bienal de los Volcanes, organizada y patrocinada por Fundación Noval para el Fomento para la Cultura y las Artes hace unos meses en esta ciudad.  Esperemos que este ejercicio plástico vinculado con el afán de la reproducción múltiple siga cosechando adeptos.  Habrá que consultar la página de la UAEM para saber más. Ω


Articulo publicado en:



María Helena Noval

martes, 3 de mayo de 2016

Dos exposiciones y una pregunta


Para mi querida amiga Alicia Zendejas única en el mundo literario nacional, fallecida la semana pasada en esta ciudad.
1.
El próximo sábado 7 de mayo se inauguran dos muestras artísticas en el centro cultural más icónico de nuestra ciudad, me refiero al Jardín Borda; el mismo está siendo restaurado desde hace semanas y presenta un aspecto que no acabaremos de entender los morelenses hasta que alguien experto en materia de restauración arquitectónica nos venga a explicar de qué manera las calas efectuadas en los muros han dictado que se coloreen los muros como se está haciendo. Pero en fin, esa es una historia que se irá revelando con el paso del tiempo, lo que nos ocupa ahora es la idea de contraste entre estilos artísticos que se propone desde la Secretaría de Cultura del estado, porque en los meses por venir veremos dos muestras muy opuestas en intenciones.
La primera, dedicada a la obra de un artista reconocido, activo en nuestro país durante la primera mitad del siglo XX, Adolfo (Fito) Best Maugard (1891-1965), la segunda dedicada a la obra de Jaime Colín, joven que reside y trabaja en nuestro estado desde hace más de 15 años.  Colín es muy conocido por quienes estamos interesados en el talento local debido a la poética de sus composiciones tendientes a la obsesión y el dibujo minucioso hecho a partir de recortes de papel.  
2.
En el caso de la muestra de Best Maugard, la idea del curador es dar a conocer por primera vez la obra europea de tono clasicista realizada por el artista: de las 143 piezas exhibidas, gran parte proviene de una sola colección con ese perfil y sin ella no habría podido mostrarse esta faceta de quien también fuera cineasta, escritor, funcionario cultural y escenógrafo.
El autor es importante porque impulsó junto con José Vasconcelos una política cultural desde la Secretaría de Educación que le tocó dirigir a éste en la década de los años veinte. Siendo jefe del Departamento de Educación Artística, Fito Best promovió un manual de dibujo que influyó casi 10 años en las escuelas y normales del país. El creador decía que con base en siete líneas primarias se podía construir cualquier composición figurativa. Estas líneas o “elementos” primarios tenían como parámetros la recta, el círculo, el medio círculo, la línea ondulada, la ¨s”, el zigzag y la espiral (de ahí el subtítulo de la exposición: ¨La espiral del arte¨”). El método lo asimilaron algunos colegas que debían evitar encimar o cruzar los trazos (menos la recta) entre otras instrucciones básicas. Influido por Manuel Gamio, el creador se había acercado a las culturas precolombinas como modelo y aunque este ejercicio fue suprimido de la enseñanza escolar, sigue influyendo ocasionalmente en el diseño gráfico y en alguna curaduría dedicada a obras infantiles, como la que se presentó en la Pinacoteca de Nuevo León en 2010. []
3.
Por su parte Jaime Colín presenta “Horizonte deconstruido” en el área dedicada a la experimentación, es decir, el Jardín de las Rosas del Borda (en lo que fuera la llamada casita del jardinero). Se trata de 31 módulos que nacen de fotografías de paisajes impresas para el mundo editorial; el proceso creativo incluye la deconstrucción de éstas imágenes originales (un panorama idílico) -como sucede en los bosques actualmente- para luego reconstruirlos formando una gran imagen naturalista.  El creador de 36 años imparte la materia de Procesos y Materiales en el CMA y es ampliamente conocido en el mundo cultural por su especial aportación al mundo gráfico.
 3.
¿Y qué ha sucedido con la escultura del General Morelos?
Con asombro, por la explicación inverosímil que se da, leo en el periódico Reforma de este domingo que a varias esculturas de bronce ubicadas en la Ciudad de México les robaron en diferentes fechas las armas que portaban como símbolos de su actuar heroico. Lo sorprendente es que se diga que el valor económico del metal es el motivo del hurto, siendo que el acto tiene más de vil vandalismo que de otra cosa.
Ello nos recuerda el vacío que dejara la destrucción del monumento dedicado al General Morelos, ubicado en el KM 48.600 de la carretera federal México-Cuernavaca hace casi tres años. La explicación aquellos días fue la misma: una manifestación de barbarismo con fines de lucro; no obstante, el sitio sigue desolado, sin proveer la identidad que confiriera la pieza artística a nuestro estado por razones de los hechos históricos que todos conocemos y que se celebran este día, 2 de mayo con el desfile dedicado al Rompimiento del Sitio de Cuautla.
Por cierto, resulta difícil encontrar el nombre del poblano Ernesto Tamariz, autor de la pieza destruida en los artículos periodísticos que dan cuenta de la desaparición de la misma. Como siempre, suele olvidarse el aspecto cultural de la vida urbana en favor de la nota roja.


Articulo publicado en: 


María Helena Noval

viernes, 22 de abril de 2016

Juan Soriano y el centro cultural que llevará su nombre en Cuernavaca


1.
Con declaraciones como la de que a “Juan no le gustaban las consciencias morales de Jalisco y por eso es mejor que el museo que llevará su nombre esté en Cuernavaca” se abrió este sábado el diálogo entre la escritora Elena Poniatowska, autora del libro “Juan Soriano: Niño de Mil Años” --uno de los textos más completos que existen sobre la vida del pintor-- y Marek Keller coleccionista mayoritario de su obra. La charla organizada en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, previa a la inauguración de la exhibición del acervo del Centro Cultural Juan Soriano, previsto para fines de este año en Morelos, logró que quienes asistimos conociéramos no sólo los antecedentes del sitio, sino parte de los intríngulis de la vida bohemia del México de mediados de siglo. La plática, he de decirlo, fue una verdadera delicia porque nos presentó a un Soriano mordaz y ocurrente que no se deja ver siempre frente a la obra. A un Soriano que entre otras cosas se admiraba porque cuando regresaba al país (el autor vivió años en Europa) se encontraba con que los antes amigos, sus colegas, se convertían de pronto en férreos enemigos.
La escritora con su característica gracia y sentido del humor comenzó por preguntarle a Keller por qué le dedicaba su vida a un muerto y él le contestó que a diez años del fallecimiento de quien fuera su pareja, éste seguía tan presente en su vida como antes, que todo el tiempo dialogaba con él, que las respuestas siempre llegaban… lo cual se traduce en una declaración de amor conmovedora. También dijo que al pintor no le gustaban los museos de autor, que ante la idea del conjunto dedicado a una sola mano siempre decía “que la gente haga lo que quiera con sus cuadros” pero que él, terco, había comenzado a juntar el patrimonio que conforma la fundación que hoy lleva el nombre de ambos con el dinero que ganaban con la venta de la obra del pintor, por lo que éste le decía “¡en vez de vender sorianos compras sorianos!”.
Hoy parte de este acervo (archivos, tapices) ya están en nuestro estado y si todo sale según lo planeado, pronto podremos visitar el museo que incluirá jardín escultórico y teatro, un lugar, hay que decirlo, que también ha causado inconformidad y recelos en el medio artístico del estado porque se siente que con esta decisión se privilegia a un autor no local en detrimento del apoyo que necesitan los creadores morelenses. 

2.
La muestra abre con la producción retratística de tono clásico del artista nacido en Jalisco y cierra con la vertiente vanguardista, la de sabor cosmopolita que más se conoce. Emociona ver en conjunto al Juan Soriano que se atrevió a ser moderno en un momento en el que la Escuela Mexicana de Pintura y la influencia del Surrealismo dictaban la tónica a seguir, causa una especie de patada en el bajo vientre ir descubriendo como asimiló a Tamayo, a Miró y a algunos abstractos del momento.
Soriano acudió al retrato y al autorretrato en tantas ocasiones, que podemos decir que la figura humana es su interés primordial. Frente a los retratos de Xavier Villaurrutia (1940), Rafael Solana (1938), Diego de Mesa (1941), Pita Amor (1943) y Elena Garro (1948) –todos óleos sobre tela-, sentimos el diálogo con el modelo que tenía enfrente, al cual trataba de representar más por su aspecto psicológico que por su simple apariencia física; no obstante, frente a uno de los muchos retratos que le hizo a Lupe Marín –el más reciente personaje de la Poniatowska en su estupendo libro “Dos veces única”- sentimos a un Soriano que despega hacia una modernidad propuesta a partir de la valoración del color encendido que vibra por obra y gracia del alto contraste, la utilización de texturas (olvidándose de la pintura tallada) y la desarticulación de la figura humana.

3.
Juan Soriano forma parte de esos artistas del México moderno que coadyuvaron a derribar las imposturas del academicismo; según el escritor Alberto Ruy Sánchez, la melancolía de Soriano es inteligente e irónica a la vez, hasta en los cuadros dedicados a “la muerte niña” y según la crítica de arte Teresa del Conde, Soriano logra una pintura siempre legible al mismo tiempo que extrañamente problemática porque no deja de acercarnos a un erotismo cercano a la muerte, o por lo menos al pesimismo.
Vaya pues con Juan Soriano y su fantástica obra coincidente en algunos momentos con la de María Izquierdo, Manuel González Serrano, Agustín Lazo, Julio Castellanos y Federico Cantú. Hay que ir a verla a México antes de que llegue a Cuernavaca, vale la pena. Ω
María Helena Noval
 

lunes, 14 de marzo de 2016

Algoritmos, individuos y arte

1.
Hace poco escuché que actualmente los algoritmos son algo más que un concepto lógico-matemático; oí que las preferencias sobre la diversidad de entretenimientos que existen para nosotros, los seres humanos, tienden a estar determinadas por estadísticas cibernéticas, por robots.  Es decir, hay quienes se están dejando influir por opiniones procedentes de la inteligencia artificial. 
En términos simplistas, esto significa que la red (www) está influyendo en  los patrones de conducta de la gente a partir de bases de datos, de modo opuesto a la antigua recomendación de boca en boca. Y Tal conciencia me lleva a recordar en primera instancia que el “de boca en boca” tiene que ver con “ser cuerpo” y esto a su vez con el gusto, resultado de la percepción de los sentidos, por lo que quedaríamos amputados si éste se rigiera de hoy en adelante sólo por los bits de un ordenador.

2.
Vivimos en la llamada sociedad de masas, misma que ha estado regida durante los últimos 100 años por una cultura que permite que los medios de comunicación dicten las tendencias de lo que consumimos; somos una sociedad en la que se generan opiniones masivas procedentes de unas cuantas voces idolatradas. Pero si estas voces comparten hoy el liderazgo con los números y la electrónica, acabaremos fritos, terminaremos más alejados de la humanidad, que es la cualidad que nos hace personas bio-psico-sociales y trascendentes. Nos convertiremos en sucedáneos de la publicidad y para colmo en sumisos seguidores de los ordenadores.
Por si fuera poco y para problematizar aún más el asunto del individuo que se vuelve objeto, según los franceses Guy Debord y Jean Beaudrillard, a quienes les preocupa la preponderancia de la imagen, estas relaciones de interacción entre los individuos se dan en la llamada sociedad del espectáculo. Según Debord, nos relacionamos entre mercancías que se ven en el espejo. Entre imágenes. No como sujetos.


3.
De acuerdo con tal orden de ideas, diríamos que consumir tendenciosamente va más allá de ser una simple costumbre de moda, porque nos aleja de la subjetividad propia del pensamiento crítico. ¿Qué preferimos? ¿Qué deseamos? son preguntas que no respondemos nosotros, sino una instancia que está allá afuera.
En tiempos pasados “ser únicos” olía a rebeldía; el Romanticismo idealizó al sujeto que se oponía al gusto mayoritario y daba relevancia a su imaginación y sentimientos. Así, llegamos a un siglo XX en el que la facultad del gusto se basaba en captar lo que en cada momento era “moderno”, entendido esto como novedoso. Esta tendencia por lo menos incluía un juicio de discernimiento entre pasado y presente, entre lo acomodaticio y lo diferente, ahora lo malo es que ni siquiera sabemos qué es lo moderno, o donde está la ruptura para adoptarla, porque esto ya pasó de moda y peor aún, ni siquiera podemos elegir nuestros pasatiempos en términos de gusto porque carecemos de él.

4.
No obstante y paradójicamente, en esta sociedad en la que lo masivo es lo que opera, sigue existiendo una cultura de la resistencia a tales tendencias. Tal sistema de ideas, aunque sea minoritario, favorece la creación de una serie de objetos cuya naturaleza es la de ser únicos, éstos forman parte del llamado ARTE.
Los objetos artísticos se oponen a la masificación del entretenimiento o del diseño por medio de un trabajo manual cuya esencia es reinventarse y captarse por medio del gusto estético. Se trata en ellos de la vuelta a los sentidos.
Y si bien en el mundo del arte existen también la moda y la proliferación de  imágenes apropiadas, nos es dado decir que el artístico es el ámbito en el que hay más seres que se  oponen al aborregamiento.

5.
La Educación Artística es para desarrollar en los individuos la capacidad de expresar, percibir y comprender los ideales y sentimientos de los individuos.
El crítico de arte Juan Acha consideraba inaplazable emprender una labor educativa cuya misión fuera ayudar al alumno a desarrollar su sensorialidad, mente y fantasía. De este modo, al fomentar en los aprendices el pensamiento crítico, éstos adquirirían la costumbre de razonar lo temático, lo creativo, el estilo, lo emotivo y lo técnico. Se trata de que el gusto, que es innato deje de estar herido y sane por medio de la educación. 
¿No es esto lo que debemos tomar en cuenta frente al mundo antes de dejarnos influir por lo que dicen los medios? ¿Podrán los robots alguna vez educar el gusto del individuo? 

Articulo publicado en la revista El Búho

María Helena Noval