lunes, 22 de febrero de 2021

Vas a ver: Procesos creativos en el CMA

 1.

Entre viernes y sábado se llevó a cabo el Tercer Coloquio en Creación Artística del Centro Morelense de las Artes (CMA), organizado por los responsables del área de investigación y posgrados, equipo encabezado por la Dra. Estela Vázquez. Adelanto que el mismo, disponible para consulta en la página web y el Facebook de la institución no tiene desperdicio, si uno quiere tomarle la temperatura al nivel con el que nos presentamos los morelenses ante el mundo académico global.
Subtitulado como “Bitácora de un corredor en encierro”, el encuentro puede entenderse como la memoria de las tensiones generadas por el confinamiento debido a la pandemia SARS-COVID-2, además del proceso natural de investigación a que está obligado cualquier “maestrante” al final de semestre.
Y aquí hay que agradecer que a pesar de la situación que se vive al interior de la institución por el reciente cambio de la titular de la rectoría, se hayan privilegiado el rigor académico y el compromiso profesionales en el encuentro. Larga vida al CMA por la seriedad de su cuerpo académico. Una institución que se precie de ser seria, debe estar preparada para superar las crisis recordando su esencia y la trayectoria de sus egresados.
2.
Entrando en el tema, destaco el concepto de proceso creativo. Como bien sabe usted, querido lector, cualquier proceso creativo es inextricable por completo, quedando a la luz del consciente sólo ciertas ideas que explican cómo se fue dando paso a paso la creación de las obras. De allí que no se deba hablar de metodologías (porque no aplican a todos por igual) y que los asesores sólo puedan acompañar en el proceso a cada participante.
Una vez adquirido el compromiso de una maestría en creación artística, lo que sigue es aventarse el salto al ensayo y el error. Lo importante es el viaje al interior, descubrir qué es lo que quiere decir y con qué recursos contamos. Los procesos creativos son diálogos entre voces internas y externas, o si usted quiere, una combinación entre miradas exteriores e interiores.
La literatura iniciática, esa que trata sobre viajes en los que el protagonista efectúa un largo periplo en soledad, está plagada de metáforas del descubrimiento del propio yo.
3.
Organizado por el Instituto de Investigaciones Estéticas en 2006, el XXVI Coloquio Internacional de Historia del Arte aborda ampliamente el tema de los procesos creativos. Allí una de las autoras habla de las relaciones entre constancia, habilidad e inspiración y compara creación con cre-acción.
Lo que a mí me parece muy valioso de los 10 participantes en el coloquio del CMA es que obedecieron a una férrea y valiente voluntad de ser honestos. Se arriesgaron a la exposición.
4.
Escuchando las ponencias también valoré las nociones de intertextualidad y  transtextualidad (Julia Kristeva), hecho que le permitió a una de las más destacadas ponentes, vincular terminología médica con la danza. De ello puede inferirse que al usar el texto como herramienta, también se convierten en sujetos de intratextualid.
Hubo un momento en el que se habló de Arte Relacional (corriente que vincula al creador con los consumidores de las piezas) y de inmediato pensé en el beneficio terapéutico del arte en tiempos de pandemia. También en que ya no se puede hablar de arte contemporáneo sin tener presente la importancia de la Estética Comparada, esa que vincula literatura con pintura, instalaciones, música y danza. Vivimos un mundo cada vez más interconectado, no sólo en términos conceptuales y filosóficos, sino porque las neurociencias cada vez iluminan más cómo funcionan nuestros cerebros.
Ojalá el propio proceso creativo del CMA siga por ese camino de la autoconstrucción del conocimiento y de su identidad, a pesar de todo y de todos. FIN.

Por María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-procesos-creativos-en-el-cma

lunes, 15 de febrero de 2021

Economía Cultural: 2021 el prometedor año anaranjado (4 DE 4)

 1. Si se dificulta entender las relaciones entre cultura y economía, porque tradicionalmente se han enfatizado los valores simbólicos, estéticos y éticos del patrimonio cultural material e inmaterial por encima de la derrama económica que genera cualquier actividad creativa, se prevé que en tiempos de pospandemia resultará especialmente difícil entender que urge invertir recursos en el ramo.

Decía el economista Carlos MacKinley, Secretario de Turismo de la Ciudad de México, en una de las mesas que hemos venido comentando en esta columna (“Seminario Ciudad, Economía y Cultura”, organizado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México (http:// www.capitalculturalennuestracasa.cdmx.gob.mx/documentos/Seminario_Ciudad_ Economia_y_Cultura.pdf), que existen dos resistencias para pensar en específico turismo vinculado a cultura.

Desde el sector turismo, se piensa que la cultura necesita ser “transgredida”, bajando su nivel, haciéndola más entendible a nivel masivo, mientras que desde el sector cultura se piensa que se “prostituye”, quien piensa en ganar dinero a partir de ésta. En cultura no se habla de dinero, es de mal gusto, piensan muchos creadores.

Yo recuerdo que uno de mis maestros me regañó hace años porque me referí en clase a los “productos culturales”. Le pareció que la palabra “producto” rebajaba la cultura desde una visión capitalista (ojo, con lo que vivimos hoy con respecto al neoliberalismo). Para no ir más lejos, piense usted en tantos creadores que ni siquiera conocen la existencia de páginas web como Art price. com, porque dicen que eso del mercado del arte es para los mal vistos art dealers.

Y sin embargo, como bien mencionó MacKinley, hay productos culturales como el Ballet Folklórico de Amalia Hernández, que a 62 años de distancia y a pesar de que incluye sofisticaciones que lo alejan de la tradición, articula perfectamente turismo con cultura, desde el pensamiento empresarial.

2. Cifras claras establecen que la Ciudad de México vive en gran medida del turismo cultural: al año se hospedan en hoteles 14 millones de personas, 20 millones lo hacen en otros lugares; se general aproximadamente 6000 millones de dólares en derrama económica; y se generan 350 mil empleos directos e indirectos, lo cual da un 15% del PIB, que es mucho, aproximadamente.

La capital ofrece al mundo museos, galerías, sitios arqueológicos, edificios coloniales, el encanto el centro histórico, gastronomía, mercados, artesanías, espectáculos -cuidado con esta palabra que le saca ronchas a la ortodoxia culturaly una identidad que genera el muralismo, único en el mundo, por poner un ejemplo.

Hoy se habla además de un naciente turismo llamado “de barrio” que se está explorando en otros países como Argentina y Colombia, porque genera beneficios como cohesión social y polos de desarrollo alternativo. Ya todo esto está tasado en cuentas satélite de cultura que manejan expertos como Eduardo Cruz Vázquez, Carlos Villaseñor y Ernesto Piedras.

3. En Morelos existen municipios como Cuernavaca, Tlayacapan, Cuautla, Tepoztlán, Yautepec y otros tantos que bien podrían comenzar a tasar sus ofertas culturales en función del nuevo “turismo de lo pequeño” que es el que dicen los expertos será el del futuro inédito e inmediato posterior a la pandemia. He ahí un reto para quienes andan en feroces campañas, peleándose entre sí, sin ver la maravilla de estado que tenemos, cuya rica cultura ven desde fuera muchos de mirada sensible.

4. Con respecto a lo señalado por el periódico Reforma, el martes 9 de febrero, en materia de museos privados en precarios estado, con la urgente necesidad de inversión y apoyo porque la pandemia los dejó sin ingresos por concepto de taquilla y otros rubros, la buena noticia es que sí hubo recaudación para el Papalote de la Ciudad de México. El de aquí desgraciadamente cerró sus puertas.

Además, se están generando estrategias de recaudación para otras instituciones como el Franz Mayer y el MODO (Museo del Objeto). Lo que nos falta en el país, es habituarnos a pensar en donaciones para estas instituciones, porque estamos acostumbrados al esquema de financiamiento público y no existe una ley de mecenazgo, ni filántropos estilo Estados Unidos, que han permitido la operación de museos multimillonarios como los que usted ya conoce.

Por esto ya le he mencionado la importancia de estrategias como Efimuseos y las urgentes leyes de mecenazgo y de museos que harían de la economía cultural mexicana una de mayor musculatura. Una al nivel de nuestra riqueza cultural. FIN

Por MARÍA HELENA GONZÁLEZ / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/econom-cultural-2021-el-prometedor-o-anaranjado-4-de-4

lunes, 8 de febrero de 2021

Vas a ver: Economía Cultural: 2021 el prometedor año anaranjado (3 DE 4)

 1. Veníamos proponiendo en esta serie de colaboraciones, las reflexiones de los expertos invitados a participar en un interesante encuentro llevado a cabo recientemente. Si el tema le interesa, no deje de buscar el “Seminario Ciudad, Economía y Cultura”, organizado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México (http://www.capitalculturalennuestracasa.cdmx.gob.mx/ documentos/Seminario_Ciudad_Economia_y_Cultura. pdf). No tiene desperdicio.

Pero también le ofrezco, querido lector, pensar en otro rubro de la economía cultural, porque hay que integrarlo a nuestra manera de pensar la cultura en el México que queremos.

Me refiero al consumo de la misma. Y es que la UNAM dio a conocer la semana pasada los resultados de la Encuesta Nacional sobre Hábitos y Consumo Cultural 2020, de la cual se colige que la pandemia modificó algunas tendencias que se venían dando. Por ejemplo, aumentó el interés por la oferta en línea de teatro y danza -que se consumían in situ-, y se supone que aumentó el gusto por la lectura, aunque yo lo dudo, porque la gente de la Caniem está desesperada y los libreros ya lloran de la desesperación, porque sus ventas cayeron estrepitosamente.

Según el especialista Eduardo Nivón, el consumo de cine aumentó, lo cual es lógico estando confinados. Y cosa buena, el interés por los cursos y talleres a distancia aumentó de 44 a 54%. Pero también hay que decir que el rubro de los museos bajó del 57.2 al 29%. Dice el especialista que la experiencia sensorial no se sustituye por lo digital y tiene razón, pero habría que sopesar seriamente el hecho de que la oferta mexicana perdió frente a la de los museos de otros países, que digitalizaron sus colecciones y posibilidades de acceso virtual invirtiendo grandes sumas en tecnología de punta.

2. Pasando al tema del foro que hemos venido comentando, rescato que Jordi Pascual (Ciudades y Gobiernos Locales Unidos), enfatiza la importancia de la reciente creación de la Carta de Roma (nov.2020), en la que se establece que sin cultura no hay desarrollo posible, ni capacidad para descubrir o crear un futuro conjuntamente. Además de que ejerce la necesaria autocrítica cuando recuerda que hablar de cultura y desarrollo suena muy institucional frente a discursos como el feminismo y la ecología, que hacen más trabajo de campo.

3. José Manuel Hermosillo (Art. 27. S.C.) propone se piense en el modelo de competencia económica en función de los derechos culturales que se quieren garantizar. Y sobre todo en la urgente modificación del régimen hacendario para abonar en el desarrollo social.

Los artistas, el gobierno -rector de las políticas culturales- y la I.P tienen que concurrir, pero de las 68 propuestas que hicieron los empresarios al presidente AMLO para la reactivación de la economía, ninguna es cultural.

Sí, se subsidia, sí, hay leyes que protegen el patrimonio, sí, se da el mecenazgo que ayuda a algunos creadores que trabajan en la informalidad. Pero un estímulo fiscal, que sería la figura idónea para que el sector empresarial entrara en la sinergia, no se ha dado. Lo grave es que si no se ofrece los marcos legal y fiscal necesarios, no se pueden garantizar los nunca bien ponderados derechos culturales.

Y aquí es cuando recuerdo esa propuesta liderada por el abogado Carlos Villaseñor, especialista en políticas públicas, pues partiendo de Efiartes propuso el año pasado, antes de la pandemia, la creación de Efimuseos, tema del cual le hablamos oportunamente en esta columna, estimado lector.

4. Por su parte, Marina Núñez Bespálova (Subsecretaría de Desarrollo Cultural, de la Secretaría de Cultura) propone empoderar a las contralorías sociales para que su función de evaluación ejerza, desde fuera, un peso mayor y la sociedad civil pueda incidir más efectivamente en las políticas públicas. Y cuestiona muy acertadamente ciertos paradigmas elitistas con los que todavía pensamos la cultura, como los criterios de “excelencia”, “calidad” y ciertos academicismos que terminan siendo excluyentes del derecho a la expresión y el goce de la cultura de algunas personas.

Cuando me dieron ganas de llorar fue cuando la experta propuso que hay que fortalecer las gobernanzas locales y su capacidad de comunicarse entre sí para garantizarle al ciudadano el ejercicio de sus derechos culturales. Y yo pregunto: en el caso particular de Morelos: ¿es posible, en tiempos preelectorales, trabajar cualquier tema, cultural o no, con gobernanzas que no se comunican y compiten entre sí? FIN.

Por MARÍA HELENA GONZÁLEZ / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-econom-cultural-2021-el-prometedor-o-anaranjado-3-de-4

lunes, 25 de enero de 2021

Vas a ver - Economía cultural: 2021 el prometedor año anaranjado

 1. Querido lector, en esta ocasión le quiero compartir algunas reflexiones de connotados expertos en gestión y economía cultural, que han estado participando en el “Seminario Ciudad, Economía y Cultura”, organizado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México (http://www.capitalculturalennuestracasa.cdmx.gob.mx/documentos/Seminario...), porque me parece que suman de manera importante, en este momento, en el que el SARS-COV-2 ha puesto en el centro del interés mundial las políticas púbicas centradas en el bienestar social. No necesito decir, que el individuo es un ser cultural ¿verdad?

2. Frederich Vacheron - Representante de la UNESCO en México - Ninguna industria emplea más jóvenes y mujeres que la cultura. En 250 mmdd al año está tasada la economía cultural mundial. Se cumple este año el 40 aniversario de la primera MundiaCult, en la que por primera vez se analizaron las condiciones del artista, quien patrocina, en gran medida, las obras artísticas que consumimos porque nos  generan placer, identidad y consciencia.

3. Lucina Jiménez - para el año 2050, casi 70% de la población mundial vivirá en las ciudades, por lo tanto urge pensar seriamente el tema sostenibilidad, que está íntimamente relacionado con lo cultural. Más allá de los valores simbólicos de la cultura, lo que interesa ahora son los recursos bio culturales, reconocer el valor de los modos de hacer y reconocer el valor de la infraestructura cultural (patrimonio), con políticas que fomenten la producción. Hay que hablar de la cultura desde fuera de la cultura, para que no se convierta en un discurso endogámico. Que se invoque a la cultura desde los derechos de la mujer, el urbanismo, la salud, etc.

4. Ernesto Piedras - Autor, experto en economía cultural - En México contamos con zonas económicas tan contratantes como la A y la E, en las que el acceso a la cultura se ve limitado por falta de conectividad. Propone una Ley General de Cultura -diferente de la Ley General de Cultura y Derechos Culturales con la que contamos desde 2017-, en la que tendría que entrar a juego el ordenamiento territorial, lo ambiental, lo agrario, etc. Un gran error que ve en la Constitución, es que el Art. 27 no considera la defensa del patrimonio cultural.

5. Lourdes Arizpe - antropóloga CRIM (UNAM) - pone el énfasis en la naturaleza del trabajo, pues como dice Henri Bergson somos hommo faber (hacemos, construimos). El trabajo da identidad, es un logro personal. Debemos fortalecer el papel del trabajo en el marco de las ciudades creativas (la CDMX será el próximo año reconocida como tal). Y centrar el consumo de producto del trabajo en lo no material, para fortalecer el camino a la sostenibilidad.

6. Saskia Sassen - urbanista residente en los Países Bajos - los “sin poder” pueden cambiar algunas cosas en las ciudades, que como espacios abiertos permiten muchas posibilidades de gestión cultural.

7. José Luis Paredes Pacho - Director del Museo Universitario del Chopo, UNAM - Hay que entender desde dónde se piensan la gestión y la promoción de la cultura. No son lo mismo las iniciativas, generalmente verticales de gobierno, que las iniciativas de la periferia y la praxis personal de los creadores. Así las cosas, unos gestionarán desde los circuitos oficiales, otros desde la lógica empresarial de la máxima ganancia, con la que se manejan las industrias culturales y del entretenimiento; y otros más gestionarán desde escena subterránea de la economía informal, la heterodoxia y la contracultura. Quedan finalmente quienes se mueven desde la escena alternativa independiente, con una perspectiva más horizontal, de economías basadas en subsidios y valores simbólicos.

Por todo ello, se requieren diferentes políticas culturales. Se trata de un ecosistema que admite una perspectiva múltiple, un tanto esquizofrénica.

Como la cultura se vive en el cuerpo, la post pandemia va a cambiar el paradigma de la conectividad, por ejemplo con la monetización de los afectos.

8. Argel Gómez Cocheiro - Funcionario de la SC federal (festivales) - la pandemia ha puesto en la agenda pública, hoy más que nunca, lo que comemos. La obesidad, siendo un problema de salud púbica, es también un asunto cultural. ¿Qué tal la posibilidad de traer el campo a la ciudad, consumiendo productos del cercano campo, como Xochimilco y Tláhuac? FIN

Por: María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-econom-cultural-2021-el-prometedor-o-anaranjado

lunes, 18 de enero de 2021

Economía cultural: 2021 el prometedor año anaranjado

1. Estando las cosas como están, con una pandemia galopante SARSCoV-2 que está causando tanto dolor en el mundo, tantas pérdidas humanas y económicas, parecería poco práctico distraer recursos dirigidos a la salud, para la cultura. No obstante, las cosas son al revés. Hoy más que nunca -y esto según varios expertos consultados-, deberán verse las ventajas de una economía mundial reforzada con base en el empoderamiento de los individuos y sus diversas capacidades, entre ellas la creatividad. Partiendo de esa idea del sujeto social innovador y creador, el ente cultural que es capaz de modificar su entorno, es que los teóricos buscan construir un panorama alentador en torno a la economía cultural.

Una rápida consulta a la página de las Naciones Unidas nos recuerda el contexto en el que nace el “2021 Año Internacional de la Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible”. En 2015, la ONU aprobó la Agenda 2030 sobre el desarrollo Sostenible como una oportunidad para que los países emprendan un camino para mejorar la vida de todos, sin dejar a nadie atrás. La Agenda cuenta con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/), que incluyen el cambio climático, la eliminación de la pobreza, la educación, la equidad de género y la defensa del medio ambiente.

2. Como bien sabemos, las industrias y las empresas creativas basan su denominación en el hecho de que alguno de los elementos de su cadena de valor incluye la creatividad, la capacidad de innovación y la imaginación. En este sentido, la cultura y la identidad cultural son factores fundamentales para el desarrollo de productos que se posicionan en el mercado, porque se diferencian de otros que no inciden en los ámbitos del espíritu cuando “se consumen”. Me estoy refiriendo a valores como la belleza, la armonía, las emociones y la identidad, entre otros. Si se quiere, hasta el entretenimiento -tan mal visto por autores como Mario Vargas Llosa-, salvan la vida en tiempos de confinamiento.

Se ha dicho mucho, pero vale la pena repetirlo: ¿qué habríamos hecho confinados sin música, literatura, transmisiones de teatro, danza y títeres, recorridos por museos, conferencias sobre artes visuales, etc., si no existieran las industrias creativas? Y más allá: para poder la dedicarnos a pintar, dibujar, escribir, diseñar, construir, tocar instrumentos, leer, etc., requerimos toda una serie de implementos que forman parte de la industria enfocada en la creatividad, que forma parte de la mensurable Economía Naranja.

3. Las empresas creativas visibilizadas en su estructura, funcionamiento y futuro, quedan englobadas en la llamada Economía Naranja y muy bien pueden ser también las que se echen a andar en casa, con la de moda y creciente entrega a domicilio, conocida hoy por todos gracias al “quédate en casa”.

Visto así, el diseño, las artesanías, la costura y la moda, los proyectos arquitectónicos, los proyectos de turismo sostenible, los proyectos de hospitalidad y muchas otras ofertas creativas tienen la oportunidad de colocarse en el mercado. He escuchado recientemente que se ofrecen puestas en escena musicales y teatrales desde casa.

No es necesario insistir en que las empresas culturales estimulan la inclusión y el empoderamiento personal, el trabajo en equipo (y “el placer de la artefactura”), además de reducir la pobreza. Por eso la idea de recibir con buenos ojos y esperanza el “2021 Año de la Economía Creativa para el desarrollo Sostenible”.

4. El jueves 21 y viernes 22 de enero, a las 19 horas, esta semana para ser más precisos, echémosle un ojo a este tema desde la perspectiva de los participantes en el “Seminario Ciudad, Economía y Cultura”, organizado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México (http://www.capitalculturalennuestracasa.cdmx. gob.mx/documentos/Seminario_Ciudad_Economia_y_Cultura.pdf). Lo proponen como un espacio para la reflexión sobre estos temas, que incluyen el ejercicio de los derechos culturales. Se podrá acceder sin costo a presenciar de manera virtual las mesas por FB y en la plataforma señalada.

Seamos naranjas, cada vez más, cada vez mejor. También en nuestro estado. FIN

Por MARÍA HELENA GONZÁLEZ / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/econom-cultural-2021-el-prometedor-o-anaranjado

 


lunes, 11 de enero de 2021

Vas a ver: Leticia López Orozco, investigadora de la obra de Guillermo Monroy. In memoriam

 1 . El 7 de enero, mientras celebraba su cumpleaños número 97 el pintor Guillermo Monroy, la destacada investigadora Leticia López Orozco dejaba este plano terrenal, presumiblemente afectada por el SARS CoV-2.

Así las cosas de la vida y la muerte, en el brevísimo mundo de una exposición que quiere nacer en Cuernavaca y un libro que verá la luz próximamente, con un texto, hoy póstumo, de una de las personas más informadas en México sobre el muralismo mexicano.

El 31 de octubre, hace escasos tres meses, nos habíamos encontrado en la casa de Monroy, ubicada en esta ciudad para entrevistar a quien ha sido uno de los artistas más prolíficos en el estado. De la Ciudad de México llegó Doña Leticia, quien ya había trabajado el archivo del creador, para algunas publicaciones relacionadas con su obra y con “Los Fridos”, mote que se le dio a los alumnos más asiduos al aula de Frida Kahlo. Monroy es el único sobreviviente de los 4 más conocidos.

Los convidados a la plática -Guillermo Diego Monroy, hijo del maestro; Javier García, encargado del manejo de colecciones en el Jardín Borda, Julián López, diseñador y una servidora- contemplamos gustosos la conversación entre ambos, aderezada por risas, anécdotas e interesantes datos duros.

Comparto, querido lector, un par de párrafos escritos para el libro en ciernes, por la Maestra Leticia López Orozco, como un humildísimo homenaje a su apreciada persona.

2. “Lo interesante de Monroy es que él sin dejar de lado las enseñanzas ni los postulados de quienes lo precedieron en el arte, se sumó a la creación dentro de los parámetros “neovanguardistas” de las décadas de 1950-1970. En la exposición se conocerán diversas obras, muchas inéditas, realizadas con los principios surrealistas, en donde su mundo onírico muy personal lo condujo por narrativas simbólicas donde los sueños y las fantasías ocuparon el centro de su creación, aunque siguió representando íconos de la plástica y la cultura mexicanas, como varios retratos y calaveras –éstas con clara referencia al Taller de Gráfica Popular (1937) en el que participó-, de Kahlo, Rivera, Siqueiros, el Dr. Atl, pero también del poeta norteamericano Walt Withman y autorretratos.

“...la diversidad creativa de Monroy incluye la escritura de textos periodísticos, iniciada cuando Isolda Kahlo, muy amiga de él, durante el trayecto a su trabajo, le contaba ...sobre el líder ruso y su esposa. Monroy le ofreció que algún día escribiría una obra sobre sus recuerdos y lo hizo. Al leerlo, Isolda le propuso llevárselo a “Bambi” (Ana Cecilia Treviño) periodista de Excélsior, quien al leerlo “quedó encantada”. Consiguieron fotos de Trotsky; y “Bambi” mandó a Noemí Atamoros a entrevistarlos a la casona de Isolda; les tomaron fotos y el artículo de Monroy se publicó en dos páginas del diario y le dieron la portada también. “Bambi” muy complacida con los resultados, invitó al “Frido” a continuar escribiendo y publicando en el periódico. De ahí, se sucedieron los artículos en el Excélsior, en el Correo del Sur, y en otros órganos periódicos.

“No podían escapar a su trazo personajes señeros de la historia de México como Emiliano Zapata, el “Caudillo del sur” o “Atila del sur”. Varios grabados, dibujos y calaveras representan a Zapata en su obra. Su hijo Guillermo Diego Monroy afirma que su natural rebeldía condujo a su padre a colaborar en El Zapatista Ilustrado. Revista de Penetración Cultural, de Morelos, a fines de los años 90, ya surgido el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. El “Frido” Monroy compuso el poema Canto de dolor y amor a Emiliano Zapata.

“En el 68 Monroy estaba pintando y montando una gran ofrenda con el escultor Alejo Jacobo, ambos docentes del Instituto Regional de Bellas Artes de Cuernavaca (IRBAC), que abarcó casi todo el Jardín Borda. Monroy y Jacobo tomaron parte en el concurso convocado -por un patronato recién creado y presidido por el hijo de Manuel Suárez- para artistas plásticos, arquitectos y artesanos, con el fin de montar una ofrenda. Obtuvieron el primer lugar y se abocaron a trabajar en el diseño de ésta que nombraron Miquixtli (muerte en náhuatl). Monroy rememora que los estudiantes de la UNAM, del IPN y otras escuelas, ya habían sido masacrados en Tlatelolco. Se encontraban montando la ofrenda en el IRBAC, cuando varios alumnos de la Universidad Autónoma de Morelos que apoyaban activamente el movimiento estudiantil de la capital mexicana, irrumpieron en el recinto perseguidos por el ejército y los profesores y autoridades los escondieron y protegieron.

“Monroy llegó entre 1961- 1962 al IRBAC (creado en 1957), procedente del Instituto Regional de Bellas Artes de Acapulco, donde era profesor y director de Artes Plásticas, mientras que el director del Instituto era Luis Arenal. Por motivos familiares se mudó a Cuernavaca. Monroy ocupó la plaza del profesor Javier Íñiguez, cuando el arquitecto Felipe Jardel era el director del IRBAC.”

3. Descanse en paz, la historiadora del arte, Leticia López Orozco. FIN

Por MARÍA HELENA GONZÁLEZ / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-leticia-l-pez-orozco-investigadora-de-la-obra-de-guillermo-monroy-memoriam

lunes, 4 de enero de 2021

Vas a ver: Carlos Félix, nuestro amigo

 In memoriam

Si te fueras a ir a un largo viaje, querido Carlos, y te tuviera que escribir una carta de despedida, te diría que no te preocupes, porque vives en el corazón de muchísimas personas en Cuernavaca. Basta entrar al Facebook para darnos cuenta de cuán querido eres: tanto tus amigos del Colegio Cristóbal Colón, en donde fuiste alumno destacado, integrante de la escolta y del Estado Mayor del Padre Armando Vargas Caraza, como el gremio de los comunicadores -por poner dos ejemplos-, se refieren a ti como una persona, bondadosa, amable, generosa y leal.
Siempre dispuesto a volver a casa, participaste en todas las reuniones de exalumnos que organizamos, recordando lo más valioso de las enseñanzas del fundador de la institución. Buscabas siempre sumar. Y mediar.
Ya como profesionista y desde tus inicios en la compañía que fundó Don Jaime Morales Guillén, a quien tanto quisiste, sentaste precedentes en varios rubros. Pionero de la TV y el radio en Morelos, el micrófono lo empleaste siempre para hacer el bien en la comunidad. Incluso cuando las cosas a tratar eran espinosas, sabías manejarlas con el don del “bien decir.” Será por eso que muchos años después, ya estando en el Instituto Morelense de Radio y Televisión, cuando Olga Durón decidió crear “El Ojo de la Mosca”, revista radiofónica cultural, te dio toda la confianza para conducirlo y darle el perfil que conserva hasta el día de hoy. Por supuesto, lograste posicionarlo, junto con nuestra Laurita Duarte, como un referente indispensable en materia de difusión cultural. 
Porque eso, sí, uno de tus temas preferidos para platicar era precisamente el del acontecer literario, musical y museístico en la entidad. Como buen “hijo de tigre” y siendo Doña Alicia Félix poeta y escritora, naciste igual de sensible. Por eso también tu amistad con tantos artistas, periodistas, promotores culturales, poetas y músicos. Entre los primeros el Maestro Jorge Cázares; entre los segundos Paco Guerrero Garro, Paco López, Elena de Hoyos, Miguel Izquierdo, Isadora Escobedo y tantos otros destacados integrantes del gremio cultural, ese que siempre trabaja a marchas forzadas y con pocos recursos; ese que sin parar nos alegra la vida, hasta cuando las cosas van mal, como hoy.
Dice la canción que cuando un amigo se va, algo se muere en el alma, y fíjate Carlos, que algo así nos sucede a muchas personas que te queremos. Me queda claro que te vamos a extrañar muchísimo, porque tu caballerosidad y tu bonhomía sembraron en cada uno de nosotros una semilla valiosísima y pura, sin transgénicos diríamos hoy. Esa semilla es la de la amistad. No creo exagerar, cuando digo que repartías favores por doquier, ya fuera como presidente de los locutores, como maestro de ceremonias, o como conductor de los eventos más significativos para los morelenses. Sin dudarlo, y para que todo saliera bien, te buscaban políticos, colegas, artistas, rotarios y deportistas. Y es que siempre mostraste la voluntad de apoyar más allá de lo que te tocaba hacer. Del reconocimiento de tu seriedad y  profesionalismo nacieron también las entrevistas que realizaste a personajes de talla nacional e internacional.
Hace poco escribiste que el tiempo se mide en los abrazos que se dan y en las sonrisas que se intercambian después de la complicidad de las miradas, y eso creo yo, es lo que nos cala en el alma. Por eso tu partida nos ha dejado un poco mudos. Nos van a faltar tus apapachos.
Nos quedan claro está, muchas fotografías de tu rostro siempre sonriente y muchos recuerdos de las reuniones de trabajo y amistad que compartimos. Una de las más recientes, hace unos tres meses, con Jorge López Flores, en su oficina del Diario de Morelos ¿recuerdas que no podías dejar el teléfono, porque el Ayuntamiento te demandaba atención 24 / 7? 
¡Ay, tanto trabajo tenías, querido Carlos, tanto le diste a ese Ayuntamiento, que estando enfermo, seguías enviando whatsapps y revisando cosas! Lamentables, terribles, los momentos de esta enfermedad que nos ha causado tanto dolor y tantas pérdidas en el mundo. Maldita sea, esta pandemia que hoy nos separa, Carlos. 
Me despido de ti, entrañable amigo, pensando en continuar el diálogo contigo y sobre ti con la gente. Seguro hay mucho más que decir. FIN  

Por María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

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