lunes, 25 de julio de 2016

Morelos, las mandrágoras y Ethel Krauze

1.
Se entiende que como narradora y poeta, Ethel Krauze esté capacitada para traducir en palabras lo que siente, sin embargo, a partir de la lectura de su más reciente publicación -"El país de las mandrágoras” (Alfaguara)-, se percibe este entrenamiento como un proceso más complejo de lo que pudiera parecer. Y es que como llegamos a comprender a lo largo de la lectura, hay veces que los sentimientos son tan abrumadores, de tan pesarosa calidad, que tienen que salir de viva voz del  padece, no de la voz de un narrador omnisciente: dicha estrategia literaria llama la atención –y agarra el alma desde el principio- porque el que habla es Adrián Galindo, un descuartizado que relata su propia tortura y muerte.

La novela comienza con la descripción de su agonía, pero poco a poco vamos conociendo su vida, la preocupación de Gilda, su novia y el contexto social que permite esta atrocidad. Además –y es lo que trae dedicatoria para los morelenses- está el hecho de que nuestro estado es el probable escenario de una violencia que rebasa lo intolerable.

En el andar por las páginas nos enteramos asimismo de que el joven narrador-víctima (ficcional) es compañero de destino de Juan Francisco Sicilia Ortega, el hijo del poeta Javier Sicilia, quien ha llegado a afirmar que aquí los muertos son los que hablan, mientras los vivos callamos.

2.
Como producto cultural, un libro tan trabajado por la Doctora en Literatura Ethel Krauze debe poder ofrecernos además otras lecturas formales y lo hace. Al incluir voces que nacen de supuestos blogs, correos electrónicos, programas de radio y mensajes de texto, la autora está jugando con la noción de transtextualidad, una manera de leer y de escribir literatura, que aprovecha como modelo la manera en la que el mundo se comunica hoy en día.

Sustituir con estos discursos los diálogos de la novelística a la que estamos acostumbrados no debió ser fácil para la escritora, pero menos lo es para el lector que suele acudir al libro de papel para encontrar la dosis de imaginación que ofrece la ficción: estamos acostumbrados a sentarnos frente a la computadora y a saltar entre textos procedentes de varios medios para hacernos una propia y fragmentada idea del mundo real, pero no estamos acostumbrados a que desde la literatura se nos ofrezca un trayecto de lectura accidentado, un discurso quebrantado por voces que supuestamente nacen en la virtualidad. No obstante, le entramos y con mucho gusto, porque la experimentación en el área de la narratología le salió muy bien a la autora.

3.
El tema de la violencia ha sido uno de los más persistentes en la historia del arte; desde los martirios de santos hasta la guerra como asunto, no han faltado las atrocidades representadas, pero es en la literatura de este tipo, en la que cobra voz una víctima tan cercana a nosotros los mexicanos, asustados por los crímenes perpetrados por la delincuencia organizada, en la que más sentimos que el arte ayuda a entender el mundo y la catarsis del artista: Krauze afirma desde la negación de la dedicatoria, que es un libro que escribió a pesar de sí misma, que no debió haberse escrito nunca, y yo le creo.

4.
Pero además, como buena escritora que es, emplea la potencia de la metáfora para hacernos sentir infectados por una enfermedad terrible, ahogados por una plaga, invadidos por unos seres que se reproducen sin control posible. Ella eligió las mandrágoras, unas plantas cuyas raíces antropomorfas han llevado a la humanidad a relacionarlas con rituales mágicos y con presagios de buena o mala fortuna. Por contener sustancias alucinógenas, las mandrágoras además le caen como anillo al dedo a la autora para dar a entender que las drogas se han infiltrado hasta en el más mínimo hueco y de los hogares mexicanos.

5.
Viajo con esta novela al extranjero y una noche le escribo un whatsapp a Ethel; me lleva a hacerlo el afán de felicitarla por su valentía, al querer dejar constancia de una época en la que la calidad humana es más chafa que nunca. Ya por teléfono hablamos del país que “pierde a sus hijos sin el honor del combate…sin la medalla y sin el monumento” (p 164), de la afortunada inclusión de un poema de Sabines que me conmueve hasta las lágrimas (p. 125) y de sus estrategias como escritora: “Un libro es ese diálogo entre el autor y el lector y juntos completan el hecho literario –dice ella-; yo no hago denuncia pública ni política, sino discurso literario, porque es el único que no miente, el que toca el corazón de los seres humanos, el que no ha perdido la ética porque parte de los seres que somos nosotros, los que habitamos la tierra… Como narradora, además está Cayetana (Tana), que es un trasunto mío, pues aparece como una profesora que cuenta la historia de los jóvenes que quieren ser escuchados, por eso al final del texto pide que todo se publique. Y fíjate en el asunto del cuerpo (de Adrián) que le habla a ella, no desde su mirada, sino desde su sentir en carne viva la muerte; porque estos cuerpos que hoy se recuperan fueron personas y eso es lo que quise contar en la novela”. Ω 




Por: María Helena Noval

Morelos, las mandrágoras y Ethel Krauze

1.
Se entiende que como narradora y poeta, Ethel Krauze esté capacitada para traducir en palabras lo que siente, sin embargo, a partir de la lectura de su más reciente publicación -"El país de las mandrágoras” (Alfaguara)-, se percibe este entrenamiento como un proceso más complejo de lo que pudiera parecer. Y es que como llegamos a comprender a lo largo de la lectura, hay veces que los sentimientos son tan abrumadores, de tan pesarosa calidad, que tienen que salir de viva voz del  padece, no de la voz de un narrador omnisciente: dicha estrategia literaria llama la atención –y agarra el alma desde el principio- porque el que habla es Adrián Galindo, un descuartizado que relata su propia tortura y muerte.

La novela comienza con la descripción de su agonía, pero poco a poco vamos conociendo su vida, la preocupación de Gilda, su novia y el contexto social que permite esta atrocidad. Además –y es lo que trae dedicatoria para los morelenses- está el hecho de que nuestro estado es el probable escenario de una violencia que rebasa lo intolerable.

En el andar por las páginas nos enteramos asimismo de que el joven narrador-víctima (ficcional) es compañero de destino de Juan Francisco Sicilia Ortega, el hijo del poeta Javier Sicilia, quien ha llegado a afirmar que aquí los muertos son los que hablan, mientras los vivos callamos.

2.
Como producto cultural, un libro tan trabajado por la Doctora en Literatura Ethel Krauze debe poder ofrecernos además otras lecturas formales y lo hace. Al incluir voces que nacen de supuestos blogs, correos electrónicos, programas de radio y mensajes de texto, la autora está jugando con la noción de transtextualidad, una manera de leer y de escribir literatura, que aprovecha como modelo la manera en la que el mundo se comunica hoy en día.

Sustituir con estos discursos los diálogos de la novelística a la que estamos acostumbrados no debió ser fácil para la escritora, pero menos lo es para el lector que suele acudir al libro de papel para encontrar la dosis de imaginación que ofrece la ficción: estamos acostumbrados a sentarnos frente a la computadora y a saltar entre textos procedentes de varios medios para hacernos una propia y fragmentada idea del mundo real, pero no estamos acostumbrados a que desde la literatura se nos ofrezca un trayecto de lectura accidentado, un discurso quebrantado por voces que supuestamente nacen en la virtualidad. No obstante, le entramos y con mucho gusto, porque la experimentación en el área de la narratología le salió muy bien a la autora.

3.
El tema de la violencia ha sido uno de los más persistentes en la historia del arte; desde los martirios de santos hasta la guerra como asunto, no han faltado las atrocidades representadas, pero es en la literatura de este tipo, en la que cobra voz una víctima tan cercana a nosotros los mexicanos, asustados por los crímenes perpetrados por la delincuencia organizada, en la que más sentimos que el arte ayuda a entender el mundo y la catarsis del artista: Krauze afirma desde la negación de la dedicatoria, que es un libro que escribió a pesar de sí misma, que no debió haberse escrito nunca, y yo le creo.

4.
Pero además, como buena escritora que es, emplea la potencia de la metáfora para hacernos sentir infectados por una enfermedad terrible, ahogados por una plaga, invadidos por unos seres que se reproducen sin control posible. Ella eligió las mandrágoras, unas plantas cuyas raíces antropomorfas han llevado a la humanidad a relacionarlas con rituales mágicos y con presagios de buena o mala fortuna. Por contener sustancias alucinógenas, las mandrágoras además le caen como anillo al dedo a la autora para dar a entender que las drogas se han infiltrado hasta en el más mínimo hueco y de los hogares mexicanos.

5.
Viajo con esta novela al extranjero y una noche le escribo un whatsapp a Ethel; me lleva a hacerlo el afán de felicitarla por su valentía, al querer dejar constancia de una época en la que la calidad humana es más chafa que nunca. Ya por teléfono hablamos del país que “pierde a sus hijos sin el honor del combate…sin la medalla y sin el monumento” (p 164), de la afortunada inclusión de un poema de Sabines que me conmueve hasta las lágrimas (p. 125) y de sus estrategias como escritora: “Un libro es ese diálogo entre el autor y el lector y juntos completan el hecho literario –dice ella-; yo no hago denuncia pública ni política, sino discurso literario, porque es el único que no miente, el que toca el corazón de los seres humanos, el que no ha perdido la ética porque parte de los seres que somos nosotros, los que habitamos la tierra… Como narradora, además está Cayetana (Tana), que es un trasunto mío, pues aparece como una profesora que cuenta la historia de los jóvenes que quieren ser escuchados, por eso al final del texto pide que todo se publique. Y fíjate en el asunto del cuerpo (de Adrián) que le habla a ella, no desde su mirada, sino desde su sentir en carne viva la muerte; porque estos cuerpos que hoy se recuperan fueron personas y eso es lo que quise contar en la novela”. Ω       

lunes, 11 de julio de 2016

Municipios indígenas del estado en la época del neoliberalismo

Como una oportunidad de crecimiento en términos de independencia económica y de auto gobernanza deberán considerar los habitantes de Coatetelco, Xoxocotla, Tetelcingo y Hueyapan el dictamen en sentido positivo de la iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforman, el inciso d) y e) y se adicionan dos prárrafos a la fracción XI del artículo 40 de la Constituticón Política del Estado Libre y Soberano de MOrelos, presentada por el Gobernador Constitucional del Estado, para allanar la creación de municipios indígenas. Aprobada el 15 de junio, la iniciativa deberá contribuir a que dichas comunidades interesadas en constituirse en municipios lo logren, partiendo de la idea de que su especificidad etnolingüística y su organización social determinan condiciones especiales para ellos.

En el dictamen encontramos reflexiones de reconocidos especialistas en los temas de orden socio-político (Sergio López Ayllón, Sergio García Ramírez) y cultural (Rodolfo Stavenhagen, Francesco Taboada, Víctor Hugo Sánchez Reséndiz) que incluyen el reconocimiento de que ciertos “héroes culturales” como Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl y Emiliano Zapata instauraron en los pueblos una cosmovisión que relaciona el territorio con las culturas originales, misma que los faculta para escribir su propio destino.  También se menciona la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, porque ésta justifica su participación en la vida política del estado.

2.
Platico con el cineasta Francesco Taboada, quien también es Coordinador para la Reforma Política de las Comunidades Indígenas sobre este asunto y me dice que es a través de la memoria oral y la transmisión de la historia de larga duración que se podrá evitar la continua erosión de la identidad generada por la imposición de una cultura dominante a raíz de Independencia. Añade que la llamada “raza de bronce” propuesta por el vasconcelismo fue una hipótesis racista que no aceptaba el multilingüismo y que más adelante las políticas del Instituto Nacional Indigenista y la SEP impusieron el español, ocasionando que se fuera olvidando el náhuatl, lengua significante para los habitantes de nuestro estado. Pero tal vez lo más importante --y esto abre el panorama para la inserción de estos grupos en la economía nacional-, es el hecho de que al volver a los valores fundamentales basados en el trabajo agrícola, estos pueblos podrán vivir de acuerdo a su propia realidad y no a una establecida por un sistema económico neoliberal globalizado. “Cuando estos pueblos tienen necesidades creadas por la sociedad de consumo –dice-, se salen de su realidad y nunca llegan al nivel de satisfacción deseado, pero si van de acuerdo a su propio proyecto civilizatorio, la necesidad es diferente. Si sueñan con un OXXO en cada esquina su desarrollo será imposible, pero si sus elementos son los originarios, es más fácil que lo logren. El caso de éxito lo muestran las fiestas patronales, los comités de mayordomías y los consejos de ancianos, pues las finanzas les salen bien. En Cuentepec, por ejemplo, las autoridades no reciben dinero por actuar como tales, se trata de cargos honoríficos, ganados por jerarquía de servicios y por lo tanto no hay corrupción. Hueyapan es similar, porque aunque reciben dinero para el funcionamiento de la ayudantía, siguen funcionando de acuerdo con una ética”.

Taboada Tabone añade que uno de los requisitos para que los municipios se puedan constituir como tales es que comprueben que están regidos por usos y costumbres y advierte que la iniciativa legal contiene candados para que los futuros municipios no puedan ser manejados por partidos políticos, sino que se trata de que conserven la ejecución de la democracia participativa.  

3.
En el dictamen se habla de un Catálogo de Pueblos y Comunidades Indígenas para el Estado Libre y Soberano de Morelos, modificado, para adicionar otras comunidades, mediante Decreto Mil Seiscientos Cuarenta y Cuatro, expedido por la actual Legislatura; este instrumento jurídico fue creado por iniciativa de los diputados integrantes de la Comisión de Grupos Indígenas de la LI Legislatura, señalando en su exposición de motivos lo siguiente:
“Las poblaciones indígenas son aquéllas que se encontraban viviendo en sus tierras antes de que llegaran los colonizadores, comunidades que mediante la conquista fueron segregadas y discriminadas, sin embargo con el paso del tiempo las culturas y pueblos indígenas se han visto amenazadas, sin lograr su desaparición, por lo que los grupos y comunidades indígenas son consideradas como uno de los grupos más desfavorecidos en el mundo.”

Dice el Diputado Javier Montes Rosales, Presidente de la Comisión de Grupos Indígenas del Congreso del Estado, que para evitar tal vulnerabilidad hay que  gestionarles espacios políticos a las comunidades indígenas y añade que de este poder adquirido nacerá de manera natural su desarrollo económico. “Esta iniciativa cambiará el mapa geopolítico de Morelos. El 25 de julio se aprobará la reforma y tengo confianza en que se integre como ley en el periódico ´Tierra y Libertad´. Se hará un estudio por cada población que se quiera hacer municipio y por ende se les etiquetarán recursos. El otro tema es la territorialidad y si no aflojamos el paso, en el 2017 los pueblos indígenas se desincorporarán de los municipios a los que pertenecen y se crearán sus consejos municipales. Luego habrá que acompañarlos en la solicitud de los recursos federales e internacionales; también con ayuda de los empresarios podrán salir adelante, habrá que meterlos a la dinámica económica para que no se extingan”. Me comparte que en el tema de la medicina tradicional hay mucho que rescatar y que trabaja con el Dr. Víctor Manuel Caballero Solano en el mismo.


Por: María Helena Noval
 

lunes, 4 de julio de 2016

Entre forasteros y amigos

Para Rubén Pizano,
con mucho cariño

1.El viernes pasado nuestro amigo José N. Iturriaga dio a conocer dos libros de reciente publicación (“Cien Forasteros en Morelos” y “Otros cien forasteros en Morelos”, CONACULTA-Secretaría de Cultura de Morelos, 2015) dedicados a su área de expertisse, me refiero a la atención que han prestado muchos extranjeros sobre México.  Y para ser más específica, diré que haciendo un análisis de los siglos XVI al XXI, encontró Iturriaga a 200 que vieron algunas cualidades destacables de nuestro estado y las plasmaron en sus diversos escritos, recopilados y comentados ahora por él. Pero fíjense ustedes que lo que hizo más memorable el evento fue que la sala estuvo abarrotada de amigos: los asistentes nos sentimos parte de un grupo amante de la cultura y por eso la cita se tornó una experiencia sumamente gozosa.

Como reinas presentaron María Gabriela Dumay, Eliana Albala y Catherine M. Mayo; la primera dedicándole a la segunda parte de su presentación, misma que incluyó al antropólogo Bernardo Baytelman (marido de Albala); la segunda, o sea Albala habló de la condición de ser trasterrados en una Cuernavaca que recibe con los brazos abiertos y la señora Catherine M. Mayo habló del nieto de Agustín de Iturbide, que estuvo a punto de ser adoptado, nada menos, que por Maximiliano y Carlota en el Jardín Borda. Créanme, este viernes se distinguió por las coincidencias (o sincronismos diría Chopra), pues todo apuntó a una circularidad muy interesante. De verdad que fue una delicia escucharlas a ellas y al escritor y sentirnos todos en nuestros respectivos reencuentros.

Luego, hay que decir, que de los viajeros destacados por Don Pepe Iturriaga --a quien también queremos por ser cocinero mayor-, hay de chile, de verde y de dulce; todo gusta de sus libros, desde el relato de Alejandra Scheiman sobre Frida y Diego estando de luna de miel en la casa del embajador Morrow, hasta cómo García Márquez narra su preferencia por la palabra “cruda” para referirse al estado del cuerpo después de una borrachera, pasando por la historia de la pérdida de la Hacienda de San Gabriel de las Palmas -y la de Pita Amor-, narrada por Michael K. Schuessler.   También conmueven las presencias de Nadia Piemonte, quién habla sobre un Tepoztlán que se hace notar por sus restaurantes y vida artística; María Barbieri con su poema dedicado a Emiliano Zapata y desde el punto de vista de la crisis social que aqueja al estado, el relato de Malcolm Beith sobre la muerte de El Barbas, uno de los narcos más buscados del país.   Pero hay mucho, mucho más que leer para amar a nuestro terruño en estos dos volúmenes.

2.Comentaba nuestro querido amigo Rodolfo Becerril después de la presentación de estos libros, que es curioso que los extranjeros se refieran frecuentemente a Cuernavaca a partir de su clima, los volcanes y los jardines --lo natural--, en vez de hacerlo con respecto a la gente y las relaciones sociales y afectivas que se generan y se generaron en esta ciudad. Por fortuna lo que vivimos el viernes allí fue humano y a nosotros, que somos morelenses de corazón, nos enamoró aún más su gente y el ánimo que aún se da en tiempos de crisis. Iturriaga por su parte enfatizó la importancia de la mirada desde la “otredad”, porque ésta se desplanta desde la diferencia y no desde la experiencia achatada por la costumbre.

3.Y por supuesto no puedo dejar de mencionar que el sábado se le rindió homenaje póstumo a nuestra querida amiga Gloria Ceijka, a un año de su partida, porque sé que fue un evento organizado con el corazón.  Y aunque no estuve por motivos de trabajo, sé por mi amiga Lya Gutiérrez Quintanilla, que fue la gente más representativa de Cuernavaca y que lo más bello fueron los poemas de amor escritos por Gloria a Rubén Pizano, su marido, leídos por Lorena Ahumada y que en ellos se supo lo que es el amor más allá de la muerte; que el poema de la gran poeta Frida Varinia a Gloria, escrito en el momento de su muerte le provocó lágrimas a más de uno y por supuesto que la maestría de la gran SILVIA Navarrete, tocándole el piano a su amiga como si estuviera en Bellas Artes fue inolvidable.  Pero creo que lo mejor de todo fue poder abrazar a Rubén, que me cuentan se mostró a la altura de lo que ella, su amada Gloria, hubiera deseado, con una gran dignidad y elegancia, a pesar de tener el corazón partido. FIN


Por: María Helena Noval

lunes, 20 de junio de 2016

Corredor Cultural Independiente y Solar, segundas ediciones en Cuernavaca

1.
Desde el nacimiento de la Sociedad de los Artistas Independientes en el París decimonónico, se ha venido hablando de una tradición que engloba a aquellos creadores que lejos de amilanarse por el desamparo del apoyo oficial, buscan insertarse por la libre en el contexto que les toca vivir.  Acostumbrados a buscarse a su público, ellos y ellas deciden exhibir sus obras en los llamados espacios independientes, mismos que logran convertirse a veces en referentes indispensables de la historia del arte local.
El viernes pasado se inauguró en Cuernavaca la segunda edición del Corredor Cultural Independiente, una propuesta generada por empresarios, promotores culturales y artistas que piensan que en nuestra ciudad existen el público y el consumidor del arte lo suficientemente sensibles como para interesarte en lo que sucede más allá del museo o la galería establecidos. Concebida sin temática convocante, esta suma de voluntades incluye una instalación patrocinada por una promotora cultural independiente (Laboratorio de Arte Múltiple e Impresos – Ana Rojas), la venta de objetos de diseño (Celofán Tienda), una muestra de escultura en barro (Galería NM Contemporáneo), una exhibición de libros de artista (La Presidencia), el montaje  de una colección privada de bordados (Restaurante Emiliano´s), la exposición de trabajos creados en el ámbito académico (Espacio de Proyectos Una Línea de Gis) y una exposición de pintura patrocinada por una asociación civil (Galería del Colegio Cristóbal Colón – Fundación Noval para el Fomento de la Cultura y las Artes). Además participó Casa Tikal con su muestra permanente de arte contemporáneo. 

2.
Como es lógico suponer, los primeros que acudieron al circuito fueron los promotores culturales y los propios artistas porque son los enterados y los interesados en el arte. Esto desde luego no favoreció el mercado del arte, aunque sí se generó un buen nivel de crítica en torno a las obras. También hay que decir que el hecho de que se pudiera ir caminando de una sede a la otra contribuyó al éxito del evento.
A decir de Juan Pons, Secretario de Turismo y Desarrollo Económico del Ayuntamiento y miembro de PROCENTRO AC, un organismo que aglutina 24 negocios que buscan sumarse a la promotoría cultural, las condiciones están dadas para que estos sitios se conozcan cada vez más y piensa que “Primer Cuadro”, el periódico de próxima aparición dedicado a comunicar lo que sucederá en el centro de la ciudad apoyará enormemente la consolidación de estas empresas culturales allí concentradas. Para dicha publicación preparan textos Fernando Hidalgo, Eleonora Isunza y Carlos Lavín, entre otros.

3.
Bajo el mismo esquema de autogestión del evento artístico, pero sin apoyos económicos de fuera se dio también la segunda edición de Solar - Estudio Abierto, una propuesta de artistas pensada para que la gente pudiera consumir obras artísticas de las dos maneras en las que esto se hace: admirándolas y /o comprándolas. Ubicados en el edificio en el que está la Sociedad de la Beneficencia Española (Hermenegildo Galeana 6 – Centro) abrieron sus puertas 6 antiguos departamentos habilitados como talleres y como galerías; en estos se expusieron básicamente piezas de corte conceptual, no sólo porque se trata de alumnos egresados del Centro Morelense de las Artes que cuentan con una preparación de excelente nivel, sino porque no han dejado de mirar allende las fronteras para trabajar cada uno un lenguaje articulado entre la posmodernidad y lo personal.
Jaime Colín expuso lo que le ha venido dando tanto respeto y admiración, me refiero a sus paper cuts, en este caso de vistas aéreas de ciudades; Gabriel Garcilazo un políptico de dibujos con acuarela basados en imágenes que hablan de las relaciones entre la alquimia y la comida procesada; Minerva Ayón mostró dibujos con cinta y una mica que provocan distorsión, además de cerámica utilitaria que termina siendo escultura; Luis Hidalgo expuso traducciones de archivos digitales a la pintura y la cerámica y una instalación con éstas mismas piezas y Pavel Mora mostró el resultado de la edición de la obra gráfica de los alumnos de su taller personal, un conjunto de grabados pensado para que los creadores realicen piezas que cumplan con los requisitos que piden ciertas becas y concursos. Como vemos, la autogestión  de proyectos y de espacios es afortunada en nuestro estado y si algo hubo que criticar fue el hecho de que las exposiciones del viernes se inauguraron casi todas a la misma hora, lo que impidió que el público viera todo lo que había que ver.



Por: María Helena Noval

martes, 14 de junio de 2016

La Hoja Doblada, Carlos Marín y el Museo Frida Kahlo

1.
Libros de autor elaborados a mano en Tepoztlán
La Hoja Doblada es un sello editorial único en nuestro estado: promueve la creación y difusión de la ilustración gráfica y la escritura empleando los libros de autor como soporte. El resultado es asombroso y si lo revisamos con el amor al que invita su calidad puedo asegurarle, querido lector/a, que le nacerá el afán del coleccionista de estos volúmenes.
Este viernes que se presentó su trabajo en el Museo Morelense de Arte Popular (se hizo en ese lugar porque la elaboración de libros es también una actividad artesanal)  se habló de las condiciones de producción en las que se da este tipo de literatura, unas condiciones que necesariamente llevan a vender las obras a precios un tanto elevados.  Durante el evento, el escritor Hermann Bellinghausen dijo que hay una especie de esquizofrenia en el mundo cultural, porque se habla de la libertad de expresión necesaria para la creación, pero no se apoya con fondos esta práctica; terminó su interesante participación defendiendo el libro de papel por considerarlo un arma, un acto de resistencia que crea gente pensante. No hay manera de no estar de acuerdo con él.
Este taller tiene 10 años de historia y se ubica en Tepoztlán, en Las Bodegas; hasta el momento ha editado La Cripta, un cuento de terror de H. P. Lovecraft, El Paseo de Lia, narración para niños, de Aneleé Rossell y Tayde Bautista y Un Lindo Día, también para niños, de Aneleé Rossell. Éstos dos contienen bellísimas y delicadas ilustraciones sobre diferentes papeles y cuentan con inserciones recortadas a mano que se pueden pegar y despegar, es decir, invitan al lector a intervenir en la parte visual del volumen que tienen en las manos. Es verdaderamente un placer divagar por sus páginas y entregarse a la lectura de textos muy tallereados acompañados de imágenes, seducidos por la materia y la poética lograda por tal conjunción.  Por otro lado, Motel es un conjunto de 4 relatos de tono erótico que no tiene desperdicio por cuanto respecta al tratamiento formal, a pesar de la economía de elementos expresivos que comprende.  
Conocí a Rossell por su trabajo como grabadora y profesora de niños en Tepoztlán hace casi tres años, pero hoy sus libros me tienen encantada. A ella y a todo su equipo, incluyendo a su hijo Jero, también artista, debería apoyarlos este gobierno difundiendo lo que hacen para que sus ediciones puedan crecer el número de ejemplares (hasta la fecha hacen 50 piezas de cada uno) y sobre todo debería apoyarse su labor en las escuelas públicas a las que acuden a enseñar ARTE con tanto convencimiento de que éste sirve para algo.
2.
Carlos Marín
En la Galería NM que dirige Carmen Rosa Vega se está presentando un conjunto de piezas elaboradas en barro por nuestro máximo exponente de ese material en el estado, me refiero a Carlos Marín. Titulada Bestiario, la exposición propone seres de pequeño y mediano formato que se mueven y exhiben sus cuerpos casi desnudos sobre cerdos o acompañados de otros seres animalescos.
La lectura de las piezas no nos transporta a los bestiarios literarios que conocemos por Cortázar o Borges, porque no es la relación entre entes lo primero que nos llama la atención, sino las texturas de las piezas: lo rasposo y seco del barro, además de la carga de elementos decorativos de las figuras. Además de eso se evidencian la influencia de la escultura maya, la hindú y la barroca, efectos que hacen a un lado la ya añeja comparación que se hace del trabajo de Carlos con el de su hermano Javier, quien por otro lado maneja formatos monumentales y elementos dramáticos más expresionistas. Vale la pena mirar también las cabezas medio deformadas de animales que se encuentran al fondo de la sala, porque son el punto culminante de un esfuerzo afortunado por parte del creador que da un paso adelante de su propia historia, al generar una temática novedosa no exenta del misterio propio del arte de la posmodernidad.
3.
Museo Frida Kahlo
Este sábado llevé a un nutrido grupo de personas -entre ellos 11 niños-, a la Casa Azul de Frida Kahlo en Coyoacán. Llama la atención que siendo un museo de sitio operado por un fideicomiso que se ha distinguido por su experiencia en el ramo, prohíba hablar de las piezas expuestas a quienes contribuimos a generar públicos. Los custodios del lugar, lidereados por una tal Jimena, acudieron varias veces y de manera nada amable a pedirnos que dejáramos de dar la visita guiada que con tanto gusto estábamos llevando a cabo con el pretexto de que para eso estaban los guías del museo. Explicaban que para hablar de lo expuesto tendríamos que hacerlo en el jardín. ¿Cómo pueden estos torpes personajes pensar que si uno quiere compartir la experiencia estética pueda hacerlo lejos de las piezas? Qué desatino: maltratar al público asistente es algo que nunca hubieran permitido ni Frida ni Diego, los insignes habitantes de aquella casa coyoacanense. Ω


Articulo publicado en: https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-la-hoja-doblada-carlos-mar%C3%ADn-y-el-museo-frida-kahlo

Por: María Helena Noval
helenanoval@yahoo.com.mx

miércoles, 8 de junio de 2016

Andanzas de la semana


1.Lamuli galería
Platicaba el miércoles pasado con los artistas plásticos Rodolfo de Florencia y Cristo Contel sobre la importancia que ha ido adquiriendo la gráfica en este estado, entre otras cosas por los esfuerzos de Coral Revueltas -quien enseña la materia en la UAEM- y Ana Rojas, quien desde su taller galería Lamuli (Rayón 22, Centro) propicia la valoración y la distribución de los llamados Originales Múltiples.
Señalábamos que un lugar como este pequeño espacio en el que no deja de haber exposiciones a las que acuden los estudiantes de arte del estado se convierte en un detonador de la apreciación de las artes indispensable para la nutrición continua de la reflexión estética.
Lo que vimos en Lamuli fue “Ni de aquí ni de allá”, una muestra colectiva resultado de la elaboración de la carpeta igualmente titulada. Rogelio Gutiérrez, de la Universidad de Arizona en conjunto con Coral Revueltas fueron los responsables de la exhibición que en términos generales mostró abordajes muy personales, escasamente narrativos, del tema convocante que era la convivencia en la frontera norte. Felicidades a Ana Rojas por el trabajo continuo y la fe en el tórculo, la tinta, el papel y el arte.

2.Expo Manuel Peñafiel en el MAICO
El jueves pasado se inauguró la muestra del trabajo más reciente del fotógrafo Manuel Peñafiel en el Museo de Arte Indígena Contemporáneo (MAICO).  Se trata de “fotografías creadas”, resultado del montaje de una escena en la que posa la misma modelo ataviada con diferentes accesorios. La lectura resultante invita a pensar en la antropología, pero también en las estrategias visuales de la fotografía comercial. Las piezas demuestran suma creatividad.
Lo lamentable del evento fue enterarnos de que la Maestra Graciela Salas (Coordinadora de Eventos y Proyectos Especiales) y Wilfrifo Ávila (Director) además del Arquitecto Miguel Ángel Betanzos --a quien le pidieron su renuncia semanas antes--, se retiran del proyecto cultural inaugurado hace exactamente un año. Como todos sabemos, su gestión ha sido impecable en el tiempo que lleva éste funcionando y ellos no sólo han invertido recursos financieros propios, tiempo, esfuerzos, amor y fe, sino que generaron un público afecto al lugar. No podemos dejar de decir que resulta vergonzoso que el patronato que se encarga de este inmueble no haya sabido mantener la plantilla que logró tantos aciertos. Se gana el fantasma patronato un horrible tache en su historia como responsable del lugar.

3.Los Vadas                           
Hace 6 años que Alberto Vadas dejó este mundo y su esposa, la Güera, Ann Thomaes nos invitó a un desayuno cultural como aquellos a los que asistíamos hace años. Resultó una agradable experiencia volver a departir con amigos en aquella mesa en la que no hicieron falta los amores y la reflexión, aunque sí extrañamos la presencia de los que se nos adelantaron: Ricardo Garibay, Ricardo Guerra, Vlady, Santiago Genovés y por supuesto a nuestro querido amigo el “Gordo Vadas”.

4.Ruina Tropical
Con una colectiva titulada “Grietas”, expuesta en el Submarino Morado, un foro abierto a diversas actividades culturales (Ave. E. Zapata 206) se inauguró el primer evento convocado por Ruina Tropical un grupo de gestores encabezados por el escritor Davo Valdés, quien sugiere voltear a ver a los artistas que se han quedado en esta ciudad pese a todos los obstáculos, la destrucción y la violencia, para construir desde aquí su obra. Valdés propone desarrollar una serie de acciones para que la escena cultural local sea más incluyente y junto con Amaury Colmenares, también escritor, generó esta muestra en la que vimos la obra de 10 artistas, entre ellos Cisco Jinénez, Lalo Lugo, Patricia Couto y Minerva Ayón.
Siempre activos, estos talentos locales han venido demostrando que no se necesita más que el compromiso con las ganas de expresarse a través del arte para lograr el respeto de los espectadores. Llama la atención desde hace tiempo la obra de Lalo Lugo porque es un verdadero artista capaz de crear un riquísimo universo de imágenes vinculadas con la fantasía.

5.Día de la Libertad de Expresión
No sólo es un derecho que parte de diversas necesidades humanas: biológica, psicológica y emocional, sino que se ha convertido en un tema relacionado con la impunidad que priva en nuestro país, me refiero a la libertad de expresión indispensable para la sana convivencia social.  Mañana 7 de junio se celebra en este estado, como en todo el país ese concepto y nuestro amigo el periodista y comunicador Carlos Félix motivará la reflexión en torno al tema “Medios, Redes y Sociedad” en el Colegio Cristóbal Colón, a las 5 de la tarde, en el auditorio (Ave. Morelos 345, Centro). Queda usted formalmente invitado, querido lector, lectora. Ω



Articulo publicado en: https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-andanzas-de-la-semana


Por: María Helena Noval