sábado, 17 de junio de 2023

El reto de invertir en los museos

 

Los museos potencian los procesos de enseñanza-aprendizaje, pero falta capacitar al profesorado para sacarles más jugo. Foto: Hugo Balcázar / REFORMA Archivo


María Helena González*

Cd. de México (11 junio 2023).- En nuestro País los sectores cultural y educativo han crecido separados. No obstante, tal desvinculación tendrá que superarse. El nuevo plan de estudios de la Secretaría de Educación Pública tendrá que tomarlos en cuenta. Más allá de la precariedad en la que se encuentran muchas de estas instituciones por falta de políticas públicas en su favor, el reto será la capacitación necesaria para asistir y deambular por sus salas.

A mucha gente tal vez no le importa que el contacto frecuente con el arte, el llamado enfrentamiento estético genere un reto que a la larga se traduce en Reserva Cognitiva (una especie de "cuenta de ahorros" que protege del deterioro al famoso conectoma o red neuronal que nos hace transitar de manera normal por la vida), pues se trata de un asunto para especialistas, pero lo que sí tendremos que tomar en cuenta a partir del próximo ciclo escolar, es que el nuevo Plan de Estudios de la educación básica, obliga a los maestros de secundaria del País a evaluar el progreso de la educación estética de sus alumnos. Son siete los ejes articuladores interconectados en el punto 8.1.8 del nuevo plan.

¿Qué van a hacer el profesorado del País y millones de padres de familia, tan poco entrenados para aprovechar las ventajas de la educación no formal propia de los museos?

El problema reside en el desconocimiento de las relaciones entre la percepción y el pensamiento crítico, otro de los ejes articuladores del citado nuevo plan de la Secretaría de Educación Pública. En Why the museum matters, Daniel H. Weiss, director del Metropolitan Museum of Art de Nueva York nos cuenta cómo las grandes instituciones museísticas nacieron en el país vecino, durante el siglo XIX, para servir al público. Conscientes del capital intelectual que hay detrás de la noción de ciudadanía, los patronos invirtieron grandes sumas de dinero en los museos para crear comunidades de gente más inteligente, no tanto por poseer obras maestras. Esa es una visión sobre la educación que siempre nos ha faltado en este País.

A finales de agosto de 2022, la Asamblea General Extraordinaria del Consejo Internacional de Museos (ICOM) aprobó una nueva definición de museo. La misma destaca el enfoque social por encima del enfoque centrado en el objeto:

Un museo es una institución sin ánimo de lucro, permanente y al servicio de la sociedad, que investiga, colecciona, conserva, interpreta y exhibe el patrimonio material e inmaterial. Abiertos al público, accesibles e inclusivos, los museos fomentan la diversidad y la sostenibilidad. Con la participación de las comunidades, los museos operan y comunican ética y profesionalmente, ofreciendo experiencias variadas para la educación, el disfrute, la reflexión y el intercambio de conocimientos.

Como ve usted, dos veces se mencionan las habilidades del pensamiento vinculadas con los procesos de enseñanza-aprendizaje potenciadas en los museos. Y es que en estos recintos nuestro cerebro crece. El problema es que esto no se sabe. Hoy que los museos sufren por la terrible austeridad que ha llevado a que no contemos con suficientes custodios, recursos para mantenimiento y cabezas de sector preparadas profesionalmente para dirigir estas instituciones, habrá que insistirle a los políticos con nuevos argumentos para que aflojen los presupuestos. A los padres de familia y a los supervisores de las zonas escolares también habrá que hablarles al oído para que desde niños compartan el tiempo de la TV y los paseos a centros comerciales con los tan indispensables museos. El nuevo reto educativo ya está aquí.

*Historiadora del arte y gestora cultural.
helenagonzálezcultura@gmail.com


martes, 21 de marzo de 2023

Juárez: su imagen desde las neurociencias

 

Por Helena González

MARÍA HELENA GONZÁLEZ
Fragmento del texto que aparece en el libro Juárez. A 150 años de su muerte, publicado por la UNAM y ediciones El Equilibrista, de recien- te aparición.
Existen factores que explican nuestro grado de cercanía y afecti- vidad con ciertas representaciones, entre ellas:
a).- Nuestra cultura icónica, ten- diente a formar juicio crítico sobre lo que miramos.
b).- La extendida preferencia por lo escrito -en detrimento de la infor- mación visual- cuando se trata de la Historia.
c).- La desconfianza en la idealiza- ción propia de los héreoes.
En el presente texto proponemos que la imagen de quien fuera presi- dente de México en varias ocasiones, entre 1858 y 1872, se nos aleja en el terreno de las afectividades, porque nos presenta a un personaje estereo- tipado y poco expresivo, sobre todo si lo comparamos con lo que nos ofrece la cultura visual actual, saturada de expresiones emocionales.
Un breve repaso por la historia de la imagen del reconocido estadista nos muestra a un hombre sentado o de pie, investido con los símbolos del poder republicano, o a un hombre re- tratado de perfil, o de tres cuartos, de tez morena, de entre 45 y 60 años de edad. La repetición del mismo ros- tro, peinado y acicalamientos (las variaciones incluyen marcadamente el color de la piel) acentúa la inexpre- sividad del modelo, que carece asi- mismo de flexibilidad corporal. Esto nos lleva a pensar en un estereotipo que se muestra, en un muy reciente ejemplo de circulación de la imagen simbólica, en la serie de los billetes
de 500 pesos, esos que destacan “el principio básico de igualdad ante la Ley”.
El libro Juárez. Memoria e imagen en el centenario de su natalicio (Va- rios autores, 2006) incluye alrede- dor de un centenar de fotografías de pinturas, esculturas, murales y otros objetos que representan al también llamado Benemérito de las Améri- cas. Sin ser especialistas en lectura de rostros, lo primero que llama la atención es el color de ojos de Juá- rez. ¿Cómo era su mirada? ¿Por qué Tiburcio Sánchez, N. Vela, Escudero y Espronceda, Evert A. Duykynck, José Clemente Orozco y Jorge Gon- zález Camarena le aclaran los iris? ¿Será que ante la ausencia de cone- xión emocional -en los seres vivos el entrecruzamiento de las miradas es crucial- la estrategia plástica para acercarnos al modelo es la claridad como sinónimo de iluminación?
Cuando miramos las pinturas de Juárez, llama la atención la cantidad de representaciones que se alejan de la fisonomía del estadista, mis- ma que podemos conocer a partir de dos fotografías famosas: aquella en la que aparece con su hermana María Josefa y su esposa Margarita Maza,eldíadesubodayunadelas últimas que le tomaron (Colección de la SHCP).
Por otro lado, la web ofrece gran cantidad de imágenes hipermedia- das, es decir, que interactuan con diversos medios de comunicación y representación. Pero el efecto estéti- co es el mismo. Haciendo un simple análisis veremos que las característi- cas con que podríamos hacer el retra- to hablado se ciñen al color de la piel, la nariz aguileña, el peinado alaciado de raya un lado, la vestimenta formal y el espacio cargado de símbolos de poder -señaladamemnte la bandera tricolor- que le es propio, e induce nuestra lectura hacia el campo se-
mántico de valores vinculados al respeto, entre ellos la admiración y la sumisión como límites opuestos.

En “Las otras imágenes: Juárez en palabras”, Vicente Quirarte (2006) establece las diferencias entre la imagen narrada y la imagen icónica. Propone como registros objetivos las fotografías que existen sobre el naci- do en Guelatao, estableciendo que la tensión aparece cuando comparamos lo mirado con lo escrito, al iniciarse una espiral de reflexividad que acaba de resolverse cuando aceptamos la constitución de la realidad humana como un juego de representaciones de mediaciones y de remediaciones.
Hasta aquí hemos dicho que Juá- rez nos es familiar porque hemos puesto atención a ciertos rasgos iden- titarios -aunque a veces Juárez no se parezca a Juárez-. Pero el problema de la lectura va más allá del sujeto que se retrata como una ficción que se desenvuelve en el espacio moral: “Los marcos u horizontes morales son un conjunto de distinciones cua- litativas que son aprehendidos por sus adherentes de un modo superior e incomparable en relación con otros, y que, a su vez, inspiran nuestro so- brecogimiento, respeto y admiración. Podemos imaginarlos como los cons- tituyentes de un espacio en el cual juzgamos la realidad y desde la cual lo hacemos. Desde tiempos inmemo- riales, las representaciones son un recurso para captar al “yo” de cada uno, y esto incluye el aspecto emo- cional. El yo de cada uno se enfrenta a los otros yoes de manera emotiva. En las neurociencias encontramos aportaciones interesantísimas y no- vedosas.
Una de ellas permite integrar a esta comprensión la localización y el funcionamiento del Sistema Nervio- so Autónomo y las áreas cerebrales comprometidas en la experiencia, o el reconocimiento y la expresión emocional: “En la actualidad existe un vasto cuerpo de investigaciones abocadas al estudio de diferentes parámetros periféricos ante la acti- vación emocional, tales como la ac- tividad muscular facial, frecuencia cardiaca y respiratoria, así como la respuesta galvánica de la piel… los re- sultados de estos trabajos muestran que existe un patrón de activación del sistema nervioso autónomo que es característico de cada una de las emociones básicas… Otra aproxima- ción al estudio de las emociones está dada por la evaluación de la reacción autonómica que subyace a situacio- nes emocionales de valencia positiva y negativa ante la presentación de es- tímulos visuales afectivos”.
Poco animadas por carecer de gestos, lágrimas, o sonrisas, algunas pinturas de Juárez generan la misma actitud de impasibilidad en quien las mira. No logra conmovernos -aunque lo hagan y puede ser incluso has- ta las lágrimas-, ciertas narrativas basadas en los hechos, números, y datos de su paso por la vida. Lo ad- miramos por lo que sabemos sobre él, pero su imagen no es estimulan- te al respecto. Como vimos en un principio, en el cerebro, la conexión emocional y el reconocimiento facial
son procesos independientes.
Las neuronas espejo, generado- ras de empatía tienen mucho que ver con nuestro apego a ciertas imágenes. Ekman insiste en que es en el rostro en donde podemos decodificar las emociones del otro: “Ya tenemos pruebas de que hay más expresiones faciales diferentes que las palabras que existen en la lengua para nombrar una emoción cualquiera punto el rostro ofrece un mapa de señales sutiles y de matices que el lenguaje no ha podido trazar en palabras únicas (Ekman, P. 2021
pág. 134).
Acaso sean las microexpresiones,
definidas como expresiones emo- cionales que abarcan todo el rostro y duran apenas una fracción de lo que duraría la misma expresión en condiciones normales, las que nos pudieran mostrar una parte del al- ma de Juárez que aparece retratada en los hechos, pero no en su imagen creada. Esas microexpresiones casi imperceptibles, brindan rica infor- mación por su autodelación de emo- ciones ocultas. El miedo a la lente, a quedar mal representado, a no al- canzar a hacer patria como debiera propiciaron su apariencia hierática, poco humana. A Juárez lo peinaron siempre como estatua. FIN.

Disponible en: https://www.lajornadamorelos.mx/sociedad/juarez-su-imagen-desde-las-neurociencias/


miércoles, 8 de marzo de 2023

El 8M debe comenzar en casa

 Dos exposiciones en museos de la Ciudad de México abordan la invisibilidad de la que hemos sido víctimas las mujeres. El Museo Kaluz rescata la continua y propositiva labor de algunas creadoras, a lo largo de la historia del arte mexicano, mientras que el Museo Memoria y Tolerancia aborda la violencia psicológica, física, sexual, económica y patrimonial que experimentamos las mujeres, especialmente después de los 60 años. Las estadísticas son brutales: ¡14.6% de las mujeres sufren “violencia total” en nuestro país!

Es obvio que queda mucho por hacer. A quienes tenemos hijos e hijas nos corresponde concientizar. En lo personal considero que el factor fundamental para generar una cultura de la complementariedad entre géneros reside en la educación, y no en la cultura de la resistencia en la que nos desenvolvemos las mujeres hoy en día. Se trata de que nuestros hijos comiencen a mirarnos con la misma admiración con la que ven a sus padres. No más, no menos. Igual. Sólo así nos acercaremos a un 8M cotidiano.

Por María Helena González

Disponible en: https://www.lajornadamorelos.mx/sociedad/el-8m-debe-comenzar-en-casa/

domingo, 20 de febrero de 2022

¿Qué onda con las ferias de arte?

María Helena González* / Especial

Cd. de México, México (20 febrero 2022).-

05:00 hrs


1.

Con su gran flujo de visitantes, las ferias de arte han ejercido un gran peso en la construcción histórica del espectáculo del arte, entendiendo este concepto no de manera peyorativa, sino como sinónimo de prácticas de exhibición.



Hace muchos años, siendo una joven estudiante de Historia del Arte escribí un texto en el que deploraba la existencia de los jardines del arte, porque me parecía que la posibilidad de comprar "un cuadro rosa para la sala" era una degradación del pensamiento estético, que esa inclinación a decorarlo todo, que viene empaquetada en el cerebro humano, debía pasar siempre por la reflexión "high brow".


El arte para llevar a casa, ese que anima los circuitos dopaminérgicos -el de las compras, el sistema neural vinculado a las adicciones- no me atraía. Me enojaban las piezas que repetían formas, estilos y contenidos ya probados. Y es verdad que en los jardines del arte y en las ferias se da eso, pero también hay más.


2.

Acudimos a las salas de los museos para llevarnos algo del orden de lo espiritual -belleza, historia, emociones- mientras que a las ferias de arte vamos a "aprehender" algo, pues están pensadas para vender objetos, sólo que al pensar estas prácticas del consumo del arte como opuestas, pasamos por alto, por ejemplo, el impacto que pueden tener en la economía.


Eduardo Caccia expone en "¡Es la Reforma Cultural, Presidente! Propuestas para el sexenio 2018- 2024" que la cultura puede ser una palanca de desarrollo económico y recurso clave de la gestión pública si queremos un cambio estructural en la dinámica social.


En México, la cultura ha sido vista y tratada como un tema de nicho, muy marginal -dice- el reto del país implica nuevas formas de enfrentar la realidad y el sector cultural representa esta oportunidad, la gran actividad nacional en cultura debe estar hecha de pequeñas grandes actividades locales.


3.

Pero ¿a qué va uno a una feria de arte, si no se tiene la capacidad adquisitiva en dólares para llevarse una o más piezas a casa? Existen varios esquemas de feriales. En días pasados nos enteramos por varios medios sobre Zona MACO, el Salón ACME, y un par de ejercicios menores, pero no todos fueron iguales. BADA México, por ejemplo, le rentó el espacio al artista directamente, eximiéndolo de la comisión, a veces altísima de la galería. Productor y consumidor entablaron relaciones sin intermediarios.


Zona Maco se ha ganado un lugar en el mundo de las ferias de arte porque allí se exhibe lo contemporáneo más internacional del país. Y a pesar de que algunas firmas se retiraron del encuentro por efectos de la pandemia, grandes y pequeñas galerías se dieron la mano para dar a conocer qué es lo que piensan que va a formar gusto en las generaciones futuras, no necesariamente coincidiendo con las selecciones curatoriales de los museos, que privilegian el discursos académicos.


4.

Felipe Ehrenberg en "El arte de vivir del arte" expone que el artista tiene que saber solventar sus necesidades vitales, materiales, con creatividad y empuje, que hay que superar aquel cliché de que si se vende, el arte se corrompe.


Por su parte, el investigador Ricardo Pérez Monfort dice en "Cultura en venta" que el anuncio comercial transforma todo lo que aparece en un objeto deseable y que como la publicidad crea el marco estético en el que la experiencia del receptor se manipula, terminamos sintiéndonos aquello que compramos.


Y sin embargo, los creadores tienen que colocar su obra en en el mercado. Más allá de las galerías, las ferias de arte representan una opción más, un modus vivendi.


* Historiadora del arte y titular de la Dirección General de Museos y Exposiciones de la Secretaría de Turismo y Cultura del Estado de Morelos. Correo: helenagonzalezcultura@gmail.com

lunes, 29 de marzo de 2021

Vas a ver: Esta semana en redes: cultura y transtextualidad

 1.

No es posible entender lo que sucede en el complejo universo cultural de la posmodernidad, sin traer a colación un desconcertante término: “transtextualidad”.

Cada vez que lo menciono, tengo que aclarar que no dije “transexualidad”. Que no estoy hablando de intimidades, sino del consumo cultural que nos distingue hoy en día.

Y es que no nos bajamos de las redes sociales, y más en tiempos de la “virtualidad expandida poscovid”. Leemos en papel, pero también en las pantallas electrónicas y para estar al día tenemos que meternos al FB o al Instagram. En YouTube también las academias y sus productos.

Julia Kristeva es la teórica que profundiza en la materia. 

Todo esto para compartirle, querido lector, algo de mis pesquisas de la semana en la WWW, en la que además me encuentro con la cuatitud, cosa que me encanta.

2.
La representación de la Semana Santa como Patrimonio Cultural Inmaterial no es solamente un acto religioso. Es una actividad comunitaria, cultural e identitaria, que obedece a un proceso de gestión (léase chamba, harto papeleo), cuyo cometido fue el reconocimiento del hecho por parte de la autoridad del Distrito Federal, hoy CDMX.

Esto lo recuerda el antropólogo Lucio Lara en el programa de radio “El Garabato”, producido por la Universidad de Guadalajara, transmitido por internet, en tres horarios la semana pasada: https://udgtv.com/radioudg/colotlan/

Consultando la legislación y la historia de las voluntades políticas al respecto, la referencia obligada para el caso es la Constitución Política de la Ciudad de México y uno de los documentos obligados, capítulos 14 y 18 en particular, ayudan a entender cómo se arman estos procesos (https://www.cultura.cdmx.gob.mx/storage/app/media/memoria.pdf).

Lara terminó su intervención felicitando a la Maestra Silvia Zugarazo Sánchez por haber construido el mejor expediente técnico de las 13 declaratorias con las que contamos hasta el momento (la más reciente es la de la Talavera poblana). Y es que el proceso no se da en un solo trancazo. Un decreto protegió la indumentaria, por ejemplo, pero también hubo que pensar en operativos de seguridad pública, la derrama económica, etc. Ahora quieren llevarlo a la UNESCO. 

2.
Blanca González Rosas, crítica de arte de la Revista Proceso organiza conversatorios en la virtualidad de FB llamada “Comunidad de Proceso”. El que vi estuvo dedicado a diferenciar los valores del arte. Siendo simbólicos, económicos, materiales e históricos, no pocas veces contrastan con los del mercado del arte.

Comenzó recordando que hace poco se pagó la friolera de 69 mdd por un certificado que avala la compra de una pieza artística. Una compañía digital se aventuró a comprar un bono. Poco importa ya si no se posee la obra en cuestión.

¿Qué es lo que uno compra cuando compra arte?

Junto con el coleccionista Norman Bardavid organizó una subasta de piezas sui generis del artista oaxaqueño Francisco Toledo, que se llevó a cabo hace dos días. Se trata de una subasta de base cero, en la que los participantes definieron el precio. El objetivo fue favorecer el periodismo libre y la cultura de paz, fundamentales para la democracia.

Durante el conversatorio se concluyó que no siempre adquirimos valores cuando invertimos en una pieza. Y que en una feria se vende el ambiente; un entorno en el que a veces, lo que menos se ve son las obras de arte.

Blanca por cierto imparte cursos online sobre el asunto. Al final, Bardavid leyó un texto que presenta el acto de coleccionar afín a la cacería, asociado con seducción y las aventuras amorosas. Pero lo que queda es claro, es que para saber invertir en arte, hay que leer crítica de arte. Ese tipo de periodismo es el que forma y norma criterio. El juicio crítico es de quien lo trabaja.

3.
Hablando del Maestro Francisco Toledo, les recomiendo el programa que realizó Gabriel Santander, transmitido anoche por canal 22. De obligada observación si somos mexicanos. Aquí el enlace: https://www.google.com.mx/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=&ved=2a...

Por María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-esta-semana-en-redes-cultura-y-transtextualidad

lunes, 22 de marzo de 2021

Vas a ver: Vicente Rojo en Cuernavaca

 1.

De los “rupturistas”, Vicente Rojo es el que más elaboró series. La dedicada a la interpretación -que no representación- de la lluvia es la más conocida. Junto con la dedicada a la letra “T” ha sido expuesta en las salas de muchos museos. Su mano se reconoce fácilmente. Esto tal vez se deba a que su formación como diseñador gráfico lo llevó a incorporar la mesura y la geometría de las cosas en sus composiciones, al tiempo que se dejaba enamorar -y nos enamoraba- con las posibilidades del color y sus matices. Por supuesto también las texturas son logro constante en sus telas, que a fin de cuentas resultan siempre muy agradables.

Hoy, hace una semana que el Maestro festejaba su cumpleaños en casa. Vivía en Cuernavaca, pero mucha gente desconoce este dato. El pintor y su mujer, la escritora Bárbara Jacobs eran más afectos a la vida social en petit comité. Algo de eso se deja ver en el ensayo “Primavera en el Otoño”, que escribió la periodista Adriana Malvido sobre parejas de creadores. Aquí le dejo el link para que lo busque, querido lector:  https://confabulario.eluniversal.com.mx/vicente-rojo-barbara-jacobs/

Vicente Rojo y Bárbara Jacobs: “el enamoramiento, como el arte, es indefinible” | Confabulario | Suplemento cultural

El pintor Vicente Rojo y la escritora Bárbara Jacobs comparten en esta entrevista, que forma parte de un libro aún inédito de conversaciones con parejas de creadores, reflexiones sobre su vida compartida: el descubrimiento mutuo luego de sus respectivas viudeces, sus espacios y horarios de trabajo, su lenguaje privado y los asombros cómplices

confabulario.eluniversal.com.mx

Rojo murió de manera imprevista por una afección en el corazón, pero estaba muy contento porque iba a exponer en esta muy noble ciudad, y nada menos que en la Sección Juárez, del Jardín Borda, dentro de tres meses.

De boca de Tere Vicencio y Mónica López Velarde Estrada, reconocidas funcionarias de El Colegio Nacional lo escuché varias veces. Por la pandemia no pudimos organizar la comida pendiente. Tere fue quien nos invitó a participar en la itinerancia de la muestra en la que vamos con otros estados de la república. Y qué bueno que así fue, porque dadas las tristes circunstancias, resulta que la muestra más reciente del Maestro hoy es su primera exposición póstuma. La misma está dedicada a conmemorar los 80 años del exilio español en México. Un tema que cabe en el marco de los 500 años de la caída de Tenochtitlán, asunto que se viene comentando mucho también en este 2021.

2.

El mundo cultural le ha rendido homenajes en varios medios estos días. El texto de Juan Villoro publicado en el diario Reforma, de tono más intimista es espléndido. En él menciona que de niño le amarraban la mano por ser zurdo, para que aprendiera a dibujar con la diestra. Pero también que la curiosidad lo animó siempre: “Fundó la editorial ERA aportando la letra de en medio (las otras correspondieron a Azorín y Espresate), donde convirtió el diseño y la selección de textos en coautoría. Monsiváis afirmaba que escribía en espera de que Rojo organizara su desorden en un libro... Hizo discos de poesía combinatoria con Octavio Paz, García Márquez le pidió la portada de Cien años de soledad, dio rostro al periódico La Jornada... A sus 89 años no había frenado su ritmo de trabajo, según atestiguan su mural escultórico a un lado del Hotel de Cortés, su vitral en Monte de Piedad y el Memorial de Octavio Paz que se inaugurará en San Ildefonso.”

3.

Esta capacidad de cambiar al mundo a partir del milagro de la pintura me recuerda por supuesto la potencia de su compañero de generación Manuel Felguérez, prodigio de México. Y no puedo dejar de recordar que al tiempo que se ha hablado incesantemente de la llamada Generación de la Ruptura, los mismos artistas convocados a guardarse en este cajón, se empeñaron en aclarar siempre que no iban juntos, sus búsquedas eran independientes. Así las cosas del arte.

4.

Para despedirme, destaco, querido lector, que la muestra que veremos en el Jardín Borda está pensada como un cuaderno de viaje y gira en torno a Vicente Rojo Lluch (1894-1996). Se trata de esas cosas que se hacen en torno a la figura paterna, la hermosa y querida patria que los acogió a ambos, lo que sienten los trasterrados y la “matria” que no se olvida. La España que tuvieron que dejar atrás muchos republicanos cultos por culpa de la Guerra Civil Española. Y él, siendo pariente del famoso perdedor frente al fascismo convierte en asunto pictórico. Pero de eso hablaremos más en su momento. FIN

Por: María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-vicente-rojo-en-cuernavaca

lunes, 8 de marzo de 2021

Vas a ver: Mujeres de Museo

 1.

No concibo ir a ciudad alguna, sin entrar por su mejor puerta, llamada museo. No importa si se trata de los llamados enciclopédicos, nacionales, estatales. O si sus recursos financieros provienen de fondos privados o públicos. Es más, ni siquiera voy de turista a donde no hay museos. Así de radical soy en este asunto. Pero ahora quiero ser más radical. Y es que entiendo que la labor de las mujeres ha sido fundamental en la historia de estos recintos. Ya Chole con no verlo. 

El reconocimiento debe comenzar por las tareas de limpieza y custodia de los espacios. Luego debemos aplaudir las indispensables labores de oficina. Más recientemente aparecen las teóricas que publican desde la perspectiva de género sobre la museología contemporánea, pero en medio de todo eso hay un sinfín de chambas realizadas por mujeres, generalmente a brazo partido y cumpliendo horas extras.

Platicando sobre el tema con un pintor la semana pasada, me recordó que en el universo de las galerías de la CDMX ha destacado el emprendedurismo femenino. Sí, le dije, y también entre dealers de arte hay muchas mujeres, sin embargo, el machismo le torció el discurso a la Historia del Arte en los libros, generándose así muchas injusticias. Y hablando de museos, a algunas mujeres sus colegas varones les han hecho cosas muy feas.

2.

En nuestro país, la participación de la mujer en los museos ha ido creciendo poco a poco, siendo la segunda mitad del siglo XX el momento en el que comenzaron a destacar en cargos directivos. La historia comenzó a virar cuando se comenzó a tomar en cuenta la mirada de promotoras como Inés Amor y a incluirse la opinión de críticas de arte como Raquel Tibol, Teresa del Conde, Carla Stellweg, Bertha Taracena y Alaíde Foppa; o antropólogas como Beatriz Barba, en los guiones de las exposiciones.

Actualmente, la profesionalización del sector incluye a mujeres preparadas en las áreas de gestión, museología, museografía, restauración e Historia del Arte. Recordamos como pioneras a Helen Escobedo, Yanni Herreman, Patricia Real, Miriam Kaiser, Tere Márquez, Carmen Gaytán y otras, cuyos pasos siguieron Graciela de la Torre, Gabriela López, Tere Márquez, Silvia Singer y María Olvido Moreno. Entre las más jóvenes, Marisol Argüelles, Natalia Pollack y Rosa María Franco Velasco.

3.

Siendo director del Museo de San Carlos el Arq. Felipe Lacouture le abrió las puertas a las historiadoras del arte, responsables de muchas de las investigaciones que han dado a conocer el trabajo de conocidos y no tan conocidos creadores. Dentro de esta rama hay que destacar las gestiones de María Estela Duarte, María Teresa Favela Fierro, Dina Comisarenco, Karen Cordero y Rosa María Sánchez Lara, por mencionar a las más renombradas. Entre las expertas en pedagogía del arte y estudios de públicos hoy destacan Madelka Fiesco, Patricia Torres y Paola Araiza.

4.

No podemos olvidar la necesaria colaboración y afiliación de los recintos museísticos al ICOM (Consejo Internacional de Museos) institución que configura el necesario marco teórico. Su actual presidenta Maya Dávalos y sus colegas Luisa Rico, Ana Zagury, Lourdes Monges y otras que se hacen oír desde diversos países de Latinoamérica han hecho un destacado papel.

Por otro lado, es urgente reconocer la indispensable labor de las guías y mediadoras de las instituciones, ya que son el primer contacto del público con los acervos.

5.

Durante el mes de marzo, la Dirección General de Museos y Exposiciones, de la Secretaría de Turismo y Cultura del estado le rendirá homenaje a la suma de estas trayectorias, sin las cuales no se entendería la vida de estas instituciones, hoy consideradas recintos indispensables para la consolidación de la paz social, la salud mental, el fortalecimiento de la equidad de género y la derrama económica por concepto de turismo.

Sirva el preámbulo asimismo para recordarle al mundo entero el papel de las otras mujeres sin las cuales no se entienden la Historia del Arte y otros productos del Patrimonio Cultural Material e Inmaterial: nuestras hermanas artesanas y artistas, las meras meras protagonistas de todo este asunto. FIN.

Por: María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-mujeres-de-museo