domingo, 20 de febrero de 2022

¿Qué onda con las ferias de arte?

María Helena González* / Especial

Cd. de México, México (20 febrero 2022).-

05:00 hrs


1.

Con su gran flujo de visitantes, las ferias de arte han ejercido un gran peso en la construcción histórica del espectáculo del arte, entendiendo este concepto no de manera peyorativa, sino como sinónimo de prácticas de exhibición.



Hace muchos años, siendo una joven estudiante de Historia del Arte escribí un texto en el que deploraba la existencia de los jardines del arte, porque me parecía que la posibilidad de comprar "un cuadro rosa para la sala" era una degradación del pensamiento estético, que esa inclinación a decorarlo todo, que viene empaquetada en el cerebro humano, debía pasar siempre por la reflexión "high brow".


El arte para llevar a casa, ese que anima los circuitos dopaminérgicos -el de las compras, el sistema neural vinculado a las adicciones- no me atraía. Me enojaban las piezas que repetían formas, estilos y contenidos ya probados. Y es verdad que en los jardines del arte y en las ferias se da eso, pero también hay más.


2.

Acudimos a las salas de los museos para llevarnos algo del orden de lo espiritual -belleza, historia, emociones- mientras que a las ferias de arte vamos a "aprehender" algo, pues están pensadas para vender objetos, sólo que al pensar estas prácticas del consumo del arte como opuestas, pasamos por alto, por ejemplo, el impacto que pueden tener en la economía.


Eduardo Caccia expone en "¡Es la Reforma Cultural, Presidente! Propuestas para el sexenio 2018- 2024" que la cultura puede ser una palanca de desarrollo económico y recurso clave de la gestión pública si queremos un cambio estructural en la dinámica social.


En México, la cultura ha sido vista y tratada como un tema de nicho, muy marginal -dice- el reto del país implica nuevas formas de enfrentar la realidad y el sector cultural representa esta oportunidad, la gran actividad nacional en cultura debe estar hecha de pequeñas grandes actividades locales.


3.

Pero ¿a qué va uno a una feria de arte, si no se tiene la capacidad adquisitiva en dólares para llevarse una o más piezas a casa? Existen varios esquemas de feriales. En días pasados nos enteramos por varios medios sobre Zona MACO, el Salón ACME, y un par de ejercicios menores, pero no todos fueron iguales. BADA México, por ejemplo, le rentó el espacio al artista directamente, eximiéndolo de la comisión, a veces altísima de la galería. Productor y consumidor entablaron relaciones sin intermediarios.


Zona Maco se ha ganado un lugar en el mundo de las ferias de arte porque allí se exhibe lo contemporáneo más internacional del país. Y a pesar de que algunas firmas se retiraron del encuentro por efectos de la pandemia, grandes y pequeñas galerías se dieron la mano para dar a conocer qué es lo que piensan que va a formar gusto en las generaciones futuras, no necesariamente coincidiendo con las selecciones curatoriales de los museos, que privilegian el discursos académicos.


4.

Felipe Ehrenberg en "El arte de vivir del arte" expone que el artista tiene que saber solventar sus necesidades vitales, materiales, con creatividad y empuje, que hay que superar aquel cliché de que si se vende, el arte se corrompe.


Por su parte, el investigador Ricardo Pérez Monfort dice en "Cultura en venta" que el anuncio comercial transforma todo lo que aparece en un objeto deseable y que como la publicidad crea el marco estético en el que la experiencia del receptor se manipula, terminamos sintiéndonos aquello que compramos.


Y sin embargo, los creadores tienen que colocar su obra en en el mercado. Más allá de las galerías, las ferias de arte representan una opción más, un modus vivendi.


* Historiadora del arte y titular de la Dirección General de Museos y Exposiciones de la Secretaría de Turismo y Cultura del Estado de Morelos. Correo: helenagonzalezcultura@gmail.com

lunes, 29 de marzo de 2021

Vas a ver: Esta semana en redes: cultura y transtextualidad

 1.

No es posible entender lo que sucede en el complejo universo cultural de la posmodernidad, sin traer a colación un desconcertante término: “transtextualidad”.

Cada vez que lo menciono, tengo que aclarar que no dije “transexualidad”. Que no estoy hablando de intimidades, sino del consumo cultural que nos distingue hoy en día.

Y es que no nos bajamos de las redes sociales, y más en tiempos de la “virtualidad expandida poscovid”. Leemos en papel, pero también en las pantallas electrónicas y para estar al día tenemos que meternos al FB o al Instagram. En YouTube también las academias y sus productos.

Julia Kristeva es la teórica que profundiza en la materia. 

Todo esto para compartirle, querido lector, algo de mis pesquisas de la semana en la WWW, en la que además me encuentro con la cuatitud, cosa que me encanta.

2.
La representación de la Semana Santa como Patrimonio Cultural Inmaterial no es solamente un acto religioso. Es una actividad comunitaria, cultural e identitaria, que obedece a un proceso de gestión (léase chamba, harto papeleo), cuyo cometido fue el reconocimiento del hecho por parte de la autoridad del Distrito Federal, hoy CDMX.

Esto lo recuerda el antropólogo Lucio Lara en el programa de radio “El Garabato”, producido por la Universidad de Guadalajara, transmitido por internet, en tres horarios la semana pasada: https://udgtv.com/radioudg/colotlan/

Consultando la legislación y la historia de las voluntades políticas al respecto, la referencia obligada para el caso es la Constitución Política de la Ciudad de México y uno de los documentos obligados, capítulos 14 y 18 en particular, ayudan a entender cómo se arman estos procesos (https://www.cultura.cdmx.gob.mx/storage/app/media/memoria.pdf).

Lara terminó su intervención felicitando a la Maestra Silvia Zugarazo Sánchez por haber construido el mejor expediente técnico de las 13 declaratorias con las que contamos hasta el momento (la más reciente es la de la Talavera poblana). Y es que el proceso no se da en un solo trancazo. Un decreto protegió la indumentaria, por ejemplo, pero también hubo que pensar en operativos de seguridad pública, la derrama económica, etc. Ahora quieren llevarlo a la UNESCO. 

2.
Blanca González Rosas, crítica de arte de la Revista Proceso organiza conversatorios en la virtualidad de FB llamada “Comunidad de Proceso”. El que vi estuvo dedicado a diferenciar los valores del arte. Siendo simbólicos, económicos, materiales e históricos, no pocas veces contrastan con los del mercado del arte.

Comenzó recordando que hace poco se pagó la friolera de 69 mdd por un certificado que avala la compra de una pieza artística. Una compañía digital se aventuró a comprar un bono. Poco importa ya si no se posee la obra en cuestión.

¿Qué es lo que uno compra cuando compra arte?

Junto con el coleccionista Norman Bardavid organizó una subasta de piezas sui generis del artista oaxaqueño Francisco Toledo, que se llevó a cabo hace dos días. Se trata de una subasta de base cero, en la que los participantes definieron el precio. El objetivo fue favorecer el periodismo libre y la cultura de paz, fundamentales para la democracia.

Durante el conversatorio se concluyó que no siempre adquirimos valores cuando invertimos en una pieza. Y que en una feria se vende el ambiente; un entorno en el que a veces, lo que menos se ve son las obras de arte.

Blanca por cierto imparte cursos online sobre el asunto. Al final, Bardavid leyó un texto que presenta el acto de coleccionar afín a la cacería, asociado con seducción y las aventuras amorosas. Pero lo que queda es claro, es que para saber invertir en arte, hay que leer crítica de arte. Ese tipo de periodismo es el que forma y norma criterio. El juicio crítico es de quien lo trabaja.

3.
Hablando del Maestro Francisco Toledo, les recomiendo el programa que realizó Gabriel Santander, transmitido anoche por canal 22. De obligada observación si somos mexicanos. Aquí el enlace: https://www.google.com.mx/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=&ved=2a...

Por María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-esta-semana-en-redes-cultura-y-transtextualidad

lunes, 22 de marzo de 2021

Vas a ver: Vicente Rojo en Cuernavaca

 1.

De los “rupturistas”, Vicente Rojo es el que más elaboró series. La dedicada a la interpretación -que no representación- de la lluvia es la más conocida. Junto con la dedicada a la letra “T” ha sido expuesta en las salas de muchos museos. Su mano se reconoce fácilmente. Esto tal vez se deba a que su formación como diseñador gráfico lo llevó a incorporar la mesura y la geometría de las cosas en sus composiciones, al tiempo que se dejaba enamorar -y nos enamoraba- con las posibilidades del color y sus matices. Por supuesto también las texturas son logro constante en sus telas, que a fin de cuentas resultan siempre muy agradables.

Hoy, hace una semana que el Maestro festejaba su cumpleaños en casa. Vivía en Cuernavaca, pero mucha gente desconoce este dato. El pintor y su mujer, la escritora Bárbara Jacobs eran más afectos a la vida social en petit comité. Algo de eso se deja ver en el ensayo “Primavera en el Otoño”, que escribió la periodista Adriana Malvido sobre parejas de creadores. Aquí le dejo el link para que lo busque, querido lector:  https://confabulario.eluniversal.com.mx/vicente-rojo-barbara-jacobs/

Vicente Rojo y Bárbara Jacobs: “el enamoramiento, como el arte, es indefinible” | Confabulario | Suplemento cultural

El pintor Vicente Rojo y la escritora Bárbara Jacobs comparten en esta entrevista, que forma parte de un libro aún inédito de conversaciones con parejas de creadores, reflexiones sobre su vida compartida: el descubrimiento mutuo luego de sus respectivas viudeces, sus espacios y horarios de trabajo, su lenguaje privado y los asombros cómplices

confabulario.eluniversal.com.mx

Rojo murió de manera imprevista por una afección en el corazón, pero estaba muy contento porque iba a exponer en esta muy noble ciudad, y nada menos que en la Sección Juárez, del Jardín Borda, dentro de tres meses.

De boca de Tere Vicencio y Mónica López Velarde Estrada, reconocidas funcionarias de El Colegio Nacional lo escuché varias veces. Por la pandemia no pudimos organizar la comida pendiente. Tere fue quien nos invitó a participar en la itinerancia de la muestra en la que vamos con otros estados de la república. Y qué bueno que así fue, porque dadas las tristes circunstancias, resulta que la muestra más reciente del Maestro hoy es su primera exposición póstuma. La misma está dedicada a conmemorar los 80 años del exilio español en México. Un tema que cabe en el marco de los 500 años de la caída de Tenochtitlán, asunto que se viene comentando mucho también en este 2021.

2.

El mundo cultural le ha rendido homenajes en varios medios estos días. El texto de Juan Villoro publicado en el diario Reforma, de tono más intimista es espléndido. En él menciona que de niño le amarraban la mano por ser zurdo, para que aprendiera a dibujar con la diestra. Pero también que la curiosidad lo animó siempre: “Fundó la editorial ERA aportando la letra de en medio (las otras correspondieron a Azorín y Espresate), donde convirtió el diseño y la selección de textos en coautoría. Monsiváis afirmaba que escribía en espera de que Rojo organizara su desorden en un libro... Hizo discos de poesía combinatoria con Octavio Paz, García Márquez le pidió la portada de Cien años de soledad, dio rostro al periódico La Jornada... A sus 89 años no había frenado su ritmo de trabajo, según atestiguan su mural escultórico a un lado del Hotel de Cortés, su vitral en Monte de Piedad y el Memorial de Octavio Paz que se inaugurará en San Ildefonso.”

3.

Esta capacidad de cambiar al mundo a partir del milagro de la pintura me recuerda por supuesto la potencia de su compañero de generación Manuel Felguérez, prodigio de México. Y no puedo dejar de recordar que al tiempo que se ha hablado incesantemente de la llamada Generación de la Ruptura, los mismos artistas convocados a guardarse en este cajón, se empeñaron en aclarar siempre que no iban juntos, sus búsquedas eran independientes. Así las cosas del arte.

4.

Para despedirme, destaco, querido lector, que la muestra que veremos en el Jardín Borda está pensada como un cuaderno de viaje y gira en torno a Vicente Rojo Lluch (1894-1996). Se trata de esas cosas que se hacen en torno a la figura paterna, la hermosa y querida patria que los acogió a ambos, lo que sienten los trasterrados y la “matria” que no se olvida. La España que tuvieron que dejar atrás muchos republicanos cultos por culpa de la Guerra Civil Española. Y él, siendo pariente del famoso perdedor frente al fascismo convierte en asunto pictórico. Pero de eso hablaremos más en su momento. FIN

Por: María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-vicente-rojo-en-cuernavaca

lunes, 8 de marzo de 2021

Vas a ver: Mujeres de Museo

 1.

No concibo ir a ciudad alguna, sin entrar por su mejor puerta, llamada museo. No importa si se trata de los llamados enciclopédicos, nacionales, estatales. O si sus recursos financieros provienen de fondos privados o públicos. Es más, ni siquiera voy de turista a donde no hay museos. Así de radical soy en este asunto. Pero ahora quiero ser más radical. Y es que entiendo que la labor de las mujeres ha sido fundamental en la historia de estos recintos. Ya Chole con no verlo. 

El reconocimiento debe comenzar por las tareas de limpieza y custodia de los espacios. Luego debemos aplaudir las indispensables labores de oficina. Más recientemente aparecen las teóricas que publican desde la perspectiva de género sobre la museología contemporánea, pero en medio de todo eso hay un sinfín de chambas realizadas por mujeres, generalmente a brazo partido y cumpliendo horas extras.

Platicando sobre el tema con un pintor la semana pasada, me recordó que en el universo de las galerías de la CDMX ha destacado el emprendedurismo femenino. Sí, le dije, y también entre dealers de arte hay muchas mujeres, sin embargo, el machismo le torció el discurso a la Historia del Arte en los libros, generándose así muchas injusticias. Y hablando de museos, a algunas mujeres sus colegas varones les han hecho cosas muy feas.

2.

En nuestro país, la participación de la mujer en los museos ha ido creciendo poco a poco, siendo la segunda mitad del siglo XX el momento en el que comenzaron a destacar en cargos directivos. La historia comenzó a virar cuando se comenzó a tomar en cuenta la mirada de promotoras como Inés Amor y a incluirse la opinión de críticas de arte como Raquel Tibol, Teresa del Conde, Carla Stellweg, Bertha Taracena y Alaíde Foppa; o antropólogas como Beatriz Barba, en los guiones de las exposiciones.

Actualmente, la profesionalización del sector incluye a mujeres preparadas en las áreas de gestión, museología, museografía, restauración e Historia del Arte. Recordamos como pioneras a Helen Escobedo, Yanni Herreman, Patricia Real, Miriam Kaiser, Tere Márquez, Carmen Gaytán y otras, cuyos pasos siguieron Graciela de la Torre, Gabriela López, Tere Márquez, Silvia Singer y María Olvido Moreno. Entre las más jóvenes, Marisol Argüelles, Natalia Pollack y Rosa María Franco Velasco.

3.

Siendo director del Museo de San Carlos el Arq. Felipe Lacouture le abrió las puertas a las historiadoras del arte, responsables de muchas de las investigaciones que han dado a conocer el trabajo de conocidos y no tan conocidos creadores. Dentro de esta rama hay que destacar las gestiones de María Estela Duarte, María Teresa Favela Fierro, Dina Comisarenco, Karen Cordero y Rosa María Sánchez Lara, por mencionar a las más renombradas. Entre las expertas en pedagogía del arte y estudios de públicos hoy destacan Madelka Fiesco, Patricia Torres y Paola Araiza.

4.

No podemos olvidar la necesaria colaboración y afiliación de los recintos museísticos al ICOM (Consejo Internacional de Museos) institución que configura el necesario marco teórico. Su actual presidenta Maya Dávalos y sus colegas Luisa Rico, Ana Zagury, Lourdes Monges y otras que se hacen oír desde diversos países de Latinoamérica han hecho un destacado papel.

Por otro lado, es urgente reconocer la indispensable labor de las guías y mediadoras de las instituciones, ya que son el primer contacto del público con los acervos.

5.

Durante el mes de marzo, la Dirección General de Museos y Exposiciones, de la Secretaría de Turismo y Cultura del estado le rendirá homenaje a la suma de estas trayectorias, sin las cuales no se entendería la vida de estas instituciones, hoy consideradas recintos indispensables para la consolidación de la paz social, la salud mental, el fortalecimiento de la equidad de género y la derrama económica por concepto de turismo.

Sirva el preámbulo asimismo para recordarle al mundo entero el papel de las otras mujeres sin las cuales no se entienden la Historia del Arte y otros productos del Patrimonio Cultural Material e Inmaterial: nuestras hermanas artesanas y artistas, las meras meras protagonistas de todo este asunto. FIN.

Por: María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-mujeres-de-museo

lunes, 1 de marzo de 2021

Vas a ver: Ya Chole: más allá de lo políticamente correcto

 1.No debería de ser, pero es. Desgraciadamente, el reconocimiento de los Derechos de la Mujer (y los Derechos Humanos, en general), es muy reciente. De ahí que no podamos hablar de la historia de la mujer en el arte, si no entendemos que el lugar que ocupamos como entes sociales ha requerido un largo trayecto que incluye muchas injusticias. Sangre, sudor y lágrimas se siguen invirtiendo por lograr un trato digno en una sociedad patriarcal y machista, pero por lo menos hoy estamos más conscientes de a dónde queremos llegar y qué mundo les queremos legar a nuestros hijos.

Se dice que este año será el de las voces femeninas, claro está, después de la infodemia generada por la crisis sanitaria que nos ha traído la pandemia COVID. Sabemos también que siendo el 8 de marzo una fecha señalada en el calendario como el “Día Internacional de la Mujer”, la fecha se aprovechará políticamente para cumplir con una serie de actos cívicos y políticos sin mayor trascendencia. Habremos de discriminar publicaciones, en pos de quedarnos con las mejores reflexiones. Pero por favor, vayamos más allá de lo políticamente correcto.

2.
En lo particular, cuando pienso en el papel de la mujer en la Historia del Arte, me sucede lo que a mis colegas; pensamos en que el tema hay que dividirlo claramente en dos. Una cosa es que aparezcamos como género, representadas -frecuentemente cosificadas a partir de la mirada masculina desde tiempos inmemoriales en las obras artísticas-, y otra muy diferente que como creadoras exista una mínima paridad en los libros de Historia del Arte y entre los autores cuyas obras se exhiben en los museos y galerías.

No es necesario repetir la historia de la famosísima pregunta de Linda Nochtlin aquí.  Sobre eso ya se ha escrito y dicho mucho. Lo importante es saber que el eco de sus palabras sigue reverberando entre los pendientes de la historia. Por supuesto que tampoco es necesario decir que el trabajo de las creadoras se cotiza más barato en el mercado que el de los varones. Eso ya se sabe, ¿verdad? Mónica Mayer, Lorena Wolffer, Karen Cordero, Dina Comisarenco y otras expertas en la historia del arte vinculada a los temas de género manejan las cifras al día y reflexiones importantísimas al respecto.

En nuestro estado, son expertas en el asunto las escritoras Elena de Hoyos y Ethel Krauze, la socióloga Patricia Lavín y la licenciada Susana Campos, además de quienes han sido titulares del Instituto de la Mujer.

3.
Participaré el día de mañana en una mesa redonda en la que se abordarán estos temas. Diré allí qué hay casos que vale la pena seguir recordando, porque sin la lucha solitaria de muchas mujeres que nos precedieron careceríamos de los indispensables asideros teóricos e ideológicos que nos sustentan.

A Virginia Woolf, que pedía el espacio vital para desarrollarse, la siguieron Frida Kahlo por aventurarse a compartir lo personal como tema de todas (siendo en resumidas cuentas un tema político también); Aurora Reyes, que fue la primera muralista mexicana y Rosario Castellanos, una estupenda escritora que se atrevió a tratar de resolver mediante su obra la incongruencia que implica ser consciente de los derechos de la mujer, al mismo tiempo que deseaba tener una relación de pareja satisfactoria, en un mundo patriarcal y machista.

4.
Hace unos 10 años, tuve el privilegio de montar la exposición “Maestras, Discípulas y Alegorías”, retratos de varias artistas re-creadas por la Maestra Inda Sáenz, en la Galería del Colegio Cristóbal Colón de Cuernavaca y más recientemente en el Colegio Cristóbal Colón de Cuautla.

En aquella época, tanto Inda Sáenz como yo, nos dimos a la tarea de dar visitas guiadas en las que hablábamos de la vida de cada una de ellas, quienes fueron ganándose su lugar en la Historia del Arte a base de aguantar vara. Artemisia Gentileschi y Susanne Valadon, pasando por Elizabeth Vigée Le-Brun, Katherine Kollwitz y otras, les mostraban a las alumnas y al público en general, que tanto las vejaciones sufridas por la italiana como la valentía de la francesa, pasando por la poca conocida historia de María Izquierdo -a la que sus colegas varones le impedían el paso, como le sucedió a Aurora Reyes- habían abierto brecha para nosotras.

Espero que tanto los jóvenes cadetes como los varones que vieron aquella muestra y este mes serán testigos de charlas, conferencias, entrevistas, manifestaciones y demás muestras públicas en torno a la violencia de género y los derechos de la mujer sean cada vez más empáticos con esta historia que no es sólo nuestra. Ya Chole con pensar que se trata de un asunto hormonal el que nos mueve. Rompamos el pacto. FIN.

Por María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-ya-chole-m-s-all-de-lo-pol-ticamente-correcto

lunes, 22 de febrero de 2021

Vas a ver: Procesos creativos en el CMA

 1.

Entre viernes y sábado se llevó a cabo el Tercer Coloquio en Creación Artística del Centro Morelense de las Artes (CMA), organizado por los responsables del área de investigación y posgrados, equipo encabezado por la Dra. Estela Vázquez. Adelanto que el mismo, disponible para consulta en la página web y el Facebook de la institución no tiene desperdicio, si uno quiere tomarle la temperatura al nivel con el que nos presentamos los morelenses ante el mundo académico global.
Subtitulado como “Bitácora de un corredor en encierro”, el encuentro puede entenderse como la memoria de las tensiones generadas por el confinamiento debido a la pandemia SARS-COVID-2, además del proceso natural de investigación a que está obligado cualquier “maestrante” al final de semestre.
Y aquí hay que agradecer que a pesar de la situación que se vive al interior de la institución por el reciente cambio de la titular de la rectoría, se hayan privilegiado el rigor académico y el compromiso profesionales en el encuentro. Larga vida al CMA por la seriedad de su cuerpo académico. Una institución que se precie de ser seria, debe estar preparada para superar las crisis recordando su esencia y la trayectoria de sus egresados.
2.
Entrando en el tema, destaco el concepto de proceso creativo. Como bien sabe usted, querido lector, cualquier proceso creativo es inextricable por completo, quedando a la luz del consciente sólo ciertas ideas que explican cómo se fue dando paso a paso la creación de las obras. De allí que no se deba hablar de metodologías (porque no aplican a todos por igual) y que los asesores sólo puedan acompañar en el proceso a cada participante.
Una vez adquirido el compromiso de una maestría en creación artística, lo que sigue es aventarse el salto al ensayo y el error. Lo importante es el viaje al interior, descubrir qué es lo que quiere decir y con qué recursos contamos. Los procesos creativos son diálogos entre voces internas y externas, o si usted quiere, una combinación entre miradas exteriores e interiores.
La literatura iniciática, esa que trata sobre viajes en los que el protagonista efectúa un largo periplo en soledad, está plagada de metáforas del descubrimiento del propio yo.
3.
Organizado por el Instituto de Investigaciones Estéticas en 2006, el XXVI Coloquio Internacional de Historia del Arte aborda ampliamente el tema de los procesos creativos. Allí una de las autoras habla de las relaciones entre constancia, habilidad e inspiración y compara creación con cre-acción.
Lo que a mí me parece muy valioso de los 10 participantes en el coloquio del CMA es que obedecieron a una férrea y valiente voluntad de ser honestos. Se arriesgaron a la exposición.
4.
Escuchando las ponencias también valoré las nociones de intertextualidad y  transtextualidad (Julia Kristeva), hecho que le permitió a una de las más destacadas ponentes, vincular terminología médica con la danza. De ello puede inferirse que al usar el texto como herramienta, también se convierten en sujetos de intratextualid.
Hubo un momento en el que se habló de Arte Relacional (corriente que vincula al creador con los consumidores de las piezas) y de inmediato pensé en el beneficio terapéutico del arte en tiempos de pandemia. También en que ya no se puede hablar de arte contemporáneo sin tener presente la importancia de la Estética Comparada, esa que vincula literatura con pintura, instalaciones, música y danza. Vivimos un mundo cada vez más interconectado, no sólo en términos conceptuales y filosóficos, sino porque las neurociencias cada vez iluminan más cómo funcionan nuestros cerebros.
Ojalá el propio proceso creativo del CMA siga por ese camino de la autoconstrucción del conocimiento y de su identidad, a pesar de todo y de todos. FIN.

Por María Helena González / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-procesos-creativos-en-el-cma

lunes, 15 de febrero de 2021

Economía Cultural: 2021 el prometedor año anaranjado (4 DE 4)

 1. Si se dificulta entender las relaciones entre cultura y economía, porque tradicionalmente se han enfatizado los valores simbólicos, estéticos y éticos del patrimonio cultural material e inmaterial por encima de la derrama económica que genera cualquier actividad creativa, se prevé que en tiempos de pospandemia resultará especialmente difícil entender que urge invertir recursos en el ramo.

Decía el economista Carlos MacKinley, Secretario de Turismo de la Ciudad de México, en una de las mesas que hemos venido comentando en esta columna (“Seminario Ciudad, Economía y Cultura”, organizado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México (http:// www.capitalculturalennuestracasa.cdmx.gob.mx/documentos/Seminario_Ciudad_ Economia_y_Cultura.pdf), que existen dos resistencias para pensar en específico turismo vinculado a cultura.

Desde el sector turismo, se piensa que la cultura necesita ser “transgredida”, bajando su nivel, haciéndola más entendible a nivel masivo, mientras que desde el sector cultura se piensa que se “prostituye”, quien piensa en ganar dinero a partir de ésta. En cultura no se habla de dinero, es de mal gusto, piensan muchos creadores.

Yo recuerdo que uno de mis maestros me regañó hace años porque me referí en clase a los “productos culturales”. Le pareció que la palabra “producto” rebajaba la cultura desde una visión capitalista (ojo, con lo que vivimos hoy con respecto al neoliberalismo). Para no ir más lejos, piense usted en tantos creadores que ni siquiera conocen la existencia de páginas web como Art price. com, porque dicen que eso del mercado del arte es para los mal vistos art dealers.

Y sin embargo, como bien mencionó MacKinley, hay productos culturales como el Ballet Folklórico de Amalia Hernández, que a 62 años de distancia y a pesar de que incluye sofisticaciones que lo alejan de la tradición, articula perfectamente turismo con cultura, desde el pensamiento empresarial.

2. Cifras claras establecen que la Ciudad de México vive en gran medida del turismo cultural: al año se hospedan en hoteles 14 millones de personas, 20 millones lo hacen en otros lugares; se general aproximadamente 6000 millones de dólares en derrama económica; y se generan 350 mil empleos directos e indirectos, lo cual da un 15% del PIB, que es mucho, aproximadamente.

La capital ofrece al mundo museos, galerías, sitios arqueológicos, edificios coloniales, el encanto el centro histórico, gastronomía, mercados, artesanías, espectáculos -cuidado con esta palabra que le saca ronchas a la ortodoxia culturaly una identidad que genera el muralismo, único en el mundo, por poner un ejemplo.

Hoy se habla además de un naciente turismo llamado “de barrio” que se está explorando en otros países como Argentina y Colombia, porque genera beneficios como cohesión social y polos de desarrollo alternativo. Ya todo esto está tasado en cuentas satélite de cultura que manejan expertos como Eduardo Cruz Vázquez, Carlos Villaseñor y Ernesto Piedras.

3. En Morelos existen municipios como Cuernavaca, Tlayacapan, Cuautla, Tepoztlán, Yautepec y otros tantos que bien podrían comenzar a tasar sus ofertas culturales en función del nuevo “turismo de lo pequeño” que es el que dicen los expertos será el del futuro inédito e inmediato posterior a la pandemia. He ahí un reto para quienes andan en feroces campañas, peleándose entre sí, sin ver la maravilla de estado que tenemos, cuya rica cultura ven desde fuera muchos de mirada sensible.

4. Con respecto a lo señalado por el periódico Reforma, el martes 9 de febrero, en materia de museos privados en precarios estado, con la urgente necesidad de inversión y apoyo porque la pandemia los dejó sin ingresos por concepto de taquilla y otros rubros, la buena noticia es que sí hubo recaudación para el Papalote de la Ciudad de México. El de aquí desgraciadamente cerró sus puertas.

Además, se están generando estrategias de recaudación para otras instituciones como el Franz Mayer y el MODO (Museo del Objeto). Lo que nos falta en el país, es habituarnos a pensar en donaciones para estas instituciones, porque estamos acostumbrados al esquema de financiamiento público y no existe una ley de mecenazgo, ni filántropos estilo Estados Unidos, que han permitido la operación de museos multimillonarios como los que usted ya conoce.

Por esto ya le he mencionado la importancia de estrategias como Efimuseos y las urgentes leyes de mecenazgo y de museos que harían de la economía cultural mexicana una de mayor musculatura. Una al nivel de nuestra riqueza cultural. FIN

Por MARÍA HELENA GONZÁLEZ / helenagonzalezcultura@gmail.com

https://www.diariodemorelos.com/noticias/econom-cultural-2021-el-prometedor-o-anaranjado-4-de-4