lunes, 25 de marzo de 2019

Vas a ver: Año de Emiliano Zapata: ¿De quién hablamos cuando hablamos de Zapata? (Parte 3 de 4)

1. Emiliano Zapata Salazar y Benito Juárez García son los personajes históricos más representados en los espacios públicos. Gran cantidad de monumentos dedicados a celebrar su existencia nos reciben en plazas, jardines y edificios gubernamentales, siendo el nacido en Anenecuilco, el más variado en términos de iconografía, pues la misma incluye la escultura ecuestre.
Por otro lado, sin temor a exagerar, podemos decir que no hay población nacional que no tenga su calle o avenida nombrada “Emiliano Zapata”.
La estatuaria ecuestre se “pone de moda” en los períodos Helenístico y Clásico griegos y después de haberse hecho costumbre representar a reyes y caudillos de ese modo, es acaso el formato preferido del imaginario zapatista. A ello contribuye el arquetipo del héroe -cuya energía incluye la del brioso animal-, pero también la tradición de las artes de la charrería, a las que se sabe era afecto el suriano.
2. Hace casi un mes, varios medios de comunicación anunciaron la cancelación de un timbre postal con la efigie de Zapata para conmemorar los 60 años de la existencia de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg), organismo que publicará para el siguiente ciclo escolar 200 millones de libros, para repartirlos entre 25 millones de estudiantes. Será, pues, éste uno de los vehículos que más contribuyan a perpetuar la imagen del caudillo.
Asimismo, es conveniente recordar que a Zapata se le ha coloreado con el verde, blanco y rojo de la bandera mexicana en infinidad de eventos propagandísticos y que casi no hay oficina pública del país, en la que no haya una pintura o fotografía de Emiliano Zapata en primer plano, reproducida de aquellas en las que él mismo posó para fotógrafos profesionales.
3. En nuestro estado, no podemos dejar de mencionar que en la época en la que fue gobernador el panista Sergio Estrada Cajigal Ramírez (2000-2006), vivimos un “uso político” de la imagen zapatista sui generis, pues las placas de los automóviles incluían un diseño con un rostro que podía interpretarse como el suyo, pero también como el de Emiliano Zapata.
4. De ahí que a Zapata podamos llamarlo “el héroe de las mil caras”, como propone Joseph Campbell cuando habla de los héroes. Terminada la Revolución, Zapata pasó a ser un referente político obligado, se convirtió en señal “de buen gusto” entre los políticos de todos los partidos. Y se le ha usado desde para pedir el voto, hasta para intitular las demandas de los neo-zapatistas, pasando por las luchas sindicales y los derechos de los trabajadores, de los cuáles el Caudillo del Sur habló de manera tangencial, pues su meta primordial era la reforma agraria, inmediata, del país.
En la actualidad podemos encontrar el moreno rostro, de generosos bigotes, coronado con el amplio sombrero de charro, simplificado en carteles y espectaculares en varios países. Las leyendas sobre las demandas de los sectores populares cambian, pero los elementos que identifican su rostro ya codificado permanecen inamovibles.
Dice Carlos Azar Manzur que en nuestro país se ha impuesto la teatralización para contar la historia; que el cine y el teatro nos acostumbraron a revisar los acontecimientos con ópticas melodramáticas y que así seleccionamos a nuestros héroes preferidos. A 100 años de la “traición” de Guajardo, a 100 años del baño de sangre que casi santificó a don Emiliano, éste cristaliza como uno de los mayores elementos polisémicos de la historia nacional. FIN.

Correo electrónico: helenanoval@yahoo.com.mx

miércoles, 20 de marzo de 2019

Vas a ver: Año de Emiliano Zapata: ¿De quién hablamos cuando hablamos de Zapata? (Parte 2 de 4)

1. Según el historiador Felipe Ávila Espinosa, quien impartió conferencia magistral sobre el legado zapatista este sábado, en el Museo de Sitio Casa de Emiliano Zapata, en Anenecuilco: “Sin el zapatismo es posible que la Revolución Mexicana no se hubiera realizado. El maderismo pudo haber sido sólo un cambio de gobierno, representativo de una naciente democracia, pero carente de las transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales que hacían falta.” 
El 7 de junio de 1911 Zapata insistió a Madero en que resolviera el problema agrario, plasmado en el Art. 3o. del Plan de San Luis, pero éste le pidió paciencia. Zapata, dándose cuenta de que sus ideales no eran los mismos, se separó de él. “El Plan de Ayala es en primer lugar un grito de rebeldía contra alguien que ha faltado a su palabra, a su honor y en segundo lugar es el programa agrario más contundente  que se ha escrito”, dijo el doctor en historia por El Colegio de México. 
Los Artículos 3o., 27 y 123 constitucionales son logros revolucionarios propuestos por el caudillo suriano. Tanto la educación laica y gratuita, como la propiedad de los recursos naturales (gas, petróleo, minerales, agua, bosques, ríos, etc.) y los derechos de los trabajadores fueron incluidos en el texto constitucional de 1917, gracias a las demandas de los sectores populares. Se trata de la Constitución más moderna de su tiempo. La Cuarta Transformación -4T- de la que hoy se habla como sinónimo de un gobierno popular al servicio de la gente, tiene sus antecedentes en esta revolución de las consciencias.  

2. Acostumbrados a pensar en el reparto agrario como motivo principal de la lucha zapatista, se nos olvida pensar en otros logros del legado zapatista. Desde el punto de vista político -dijo el Dr. Ávila- el régimen parlamentario, que pone el gobierno en manos del congreso es uno de ellos. Como lo son el Referéndum o Plebiscito y la Revocación de Mandato, iniciativas sinónimo de ciudadanos decidiendo. 
El zapatismo también propuso que hubiera una la ley de funcionarios públicos -éstos debían ser trabajadores que supieran ganarse el pan con el sudor de su frente-, que tendrían que recibir salarios dignos, pero no ostentosos. Y una ley de administración de justicia, impartida por un colegiado rotatorio de gente del pueblo, que no se pusiera al servicio de los ricos.

3. Pero tal vez lo que más sorprenda a quienes esto leen, es que durante el gobierno zapatista -cuyo brazo armado incluye tremendas acciones ofensivas y sangrientas movilizaciones-, es que se le dio un peso específico a la mujer militante. Entre los miembros del Ejército Libertador del Sur hubo “generalas”, situación que contrasta con las facciones villista y constitucionalista, en las que no llegaban a tal grado. 
“Fue tan grande el impacto de las propuestas zapatistas, que sus enemigos tuvieron que incluirlas en el nuevo texto constitucional. Zapata vive en la memoria del pueblo de México y en Morelos se siente su presencia porque es constante fuente de inspiración.”

4. Esto fue lo que se concluyó en el citado museo, cumpliéndose la oferta del Maestro Enrique Anzúres, director del recinto cultural, de que las Jornadas Zapatistas serían motivo de rica reflexión. Lo que no sabíamos era que Lucino Luna, quien lo antecedió en el cargo, nos ofrecería gozosas e informativas explicaciones sobre las pinturas que mandara hacer al Maestro Luis de Antuñano, sobre la vida cotidiana de Zapata en Anenecuilco. 
Vale la pena escuchar el porqué de cada escena representada en estos óleos sobre tela, colgados en otro de los museos zapatistas rehabilitados después de los sismos del 19S. 
Nota aclaratoria: El montaje del acervo que caracteriza la vocación del recinto no está listo aún. Se trabaja en el guión y la propuesta museográfica. 
La siguiente mesa de trabajo de las Jornadas Zapatistas, encabezada por el Dr. Rafael Hernández (INHERM-UNAM) abordará la construcción del zapatismo. La cita es el sábado 30 de marzo, a las 12 del día. Allí nos vemos. FIN.

Correo electrónico: helenanoval@yahoo.com.mx


lunes, 11 de marzo de 2019

Vas a ver: Año de Emiliano Zapata: ¿De quién hablamos cuando hablamos de Zapata? Parte 1 de 4

1. A un mes de la conmemoración nacional del centenario luctuoso del General Emiliano Zapata, es posible encontrar una rica oferta de encuentros que recordarán no sólo su trágica muerte, sino su vida y legado. Esta semana se llevarán a cabo dos de ellos en nuestro estado. 
En ambos los expertos partirán de la complejidad de significados que ha adquirido el zapatismo, no sólo porque al líder revolucionario se le han venido “colgando milagritos” que hoy lo alejan de quien realmente fue, sino porque a tantos años de distancia la investigación de campo fue sustituida por abordajes documentales e intertextuales. 
De ahí que la pregunta básica sea: ¿de quién hablamos cuando hablamos de Emiliano Zapata Salazar? 
2. Para responderla contamos con autores indispensables, uno de ellos John Womack, quien siempre no vendrá a nuestro estado en abril, como se había dicho; el otro. Salvador Rueda Smithers, a quien además del libro titulado “Zapata en Morelos”(Planeta-Lunwerg, 2010), le deberemos el montaje de la muestra temporal del museo zapatista de Chinameca, a cuya reinauguración vendrá el presidente Andrés Manuel López Obrador en un mes. 
Pero es fundamental recordar que también contamos con los testimonios de la familia del nacido en Anenecuilco el 8 de agosto de 1979, destacadamente con Edgar Castro Zapata, quien recién presentó en Nueva York y Los Ángeles un libro que recopila los testimonios de los llamados veteranos zapatistas. Se trata de un facsímil de una publicación de 1938, siendo presidente de la República Lázaro Cárdenas y el zapatista Gildardo Magaña gobernador de Michoacán. El volumen publicado por la editorial del Congreso de la Unión contiene 26 textos que son memoria viva. 
Según Castro Zapata, el objetivo de este libro, que se presentará el 3 de abril en la Sala Ponce del Jardín Borda, es visibilizar la esencia del héroe, mediante los testimonios de familia, entre éstos los de Nicolás y Mateo, primogénito e hijo menor del general. “Los hijos vivieron la persecución la familia una vez terminada la revolución, pero lo más, fuerte fue que el mismo sistema los engulló para generar un discurso oficial ”, concluye el bisnieto, a quien tendremos la oportunidad de escuchar también este miércoles 13, en el MUCIC, en el foro titulado “Zapata, a cien años de su muerte: una mirada intergeneracional” (Ave. Morelos 265, 17 horas).  
3. El Maestro Enrique Anzúres Carrillo, Director del Museo Casa de Zapata en Anenecuilco, dio a conocer formalmente esta semana la Inauguración de las Jornadas de Historia Zapatista, mismas que se llevarán a cabo mensualmente hasta el mes de diciembre, con la participación de destacados especialistas. La primera conferencia se llevará a cabo este sábado 16 de marzo, en dicho recinto histórico a las 17 horas. 
Hasta allá iremos a escuchar “La importancia histórica del zapatismo”, conferencia magistral de Dr. Felipe Ávila Espinoza del INHERM-UNAM. No se la pierda.
4. Recientemente Carlos Lavín Figueroa buscó al presidente municipal de Cuautla. Jesús Corona Damián, para pedirle se restaurara la pieza encargada por su abuelo, el gobernador Carlos Lavín Aranda, al escultor Roberto V. Quiroz en 1930, ubicada en el parque que lleva el nombre del héroe en aquel municipio. 
Hoy la pieza está siendo intervenida a efecto de salvarla de las inclemencias del tiempo, cosa que habla del interés del político en el patrimonio cultural de su localidad. Otro de sus aciertos: haber apoyado las gestiones necesarias para la rehabilitación del museo dedicado al Sitio de Cuautla, dañado por los sismos del 19 S. La STyC y el INAH supervisan ya las obras que realiza la compañía designada. 
5. Me comenta Valentín López González que serán el Arq. Miguel Ángel Betanzos y él mismo, los encargados de supervisar que el inventario de monumentos de Cuernavaca se termine. Quienes antes que ellos conformamos el Consejo Municipal para la Cultura y las Artes le dimos seguimiento al listado, quedando a la mitad la investigación. Por cierto, los otrora 5 consejeros nos quedamos esperando que se nos informara, vía oficial, que fuimos sustituidos. Mal comienza el presidente municipal Antonio Villalobos si no cuida las formas con las que tendría que haber agradecido a quienes trabajamos por la cultura de manera honoraria. FIN.

lunes, 4 de marzo de 2019

Vas a ver: 8 de marzo: arte y cultura de mujeres en Morelos

A Adriana Estrada Cajigal, 
in memoriam.
1. Si revisamos el reconocimiento que se le ha dado a las creadoras en la historia del arte, le quedamos debiendo miles de textos a quienes muchas veces de manera anónima, le han dado brillo a las colecciones públicas y particulares de arte. Las investigaciones especializadas en este rubro nacen pasada la primera mitad del siglo XX, cuando Linda Nochlin se pregunta por qué no hay grandes artistas en la Historia del Arte y Judy Chicago y Miriam Schapiro instalan el programa de arte feminista en CalArts, en Los Ángeles, en 1971. 
De este punto parten las críticas de arte Karen Cordero Reiman y Mónica Mayer, quienes han dedicado su vida al rescate y publicación de textos sobre artistas mexicanas. Para ellas un abrazo solidario por haber subido información a Wikipedia sobre artistas, historiadoras y gestoras este fin de semana, por cuarta ocasión, durante el evento titulado Editatona, en el MUAC de la UNAM.
2. En Morelos la situación es más compleja de lo que parece, no sólo porque no existe una organización dedicada a la investigación constante del trabajo de las mujeres dedicadas a la cultura -sí esfuerzos aislados y un grupo de feministas sólidamente formadas-, sino porque las propias mujeres no creemos que nuestro trabajo merezca ser documentado y archivado correctamente. 
Todavía pesa en nosotras aquella creencia de que nuestro trabajo es menor al de los varones, porque nos tenemos que dedicar también a cuidar a los hijos y las labores del hogar. Mónica Mayer maneja muy bien las cifras de cuánto menos se expone el trabajo de las mujeres en museos y cuánto menos se cotiza la obra de arte producida por mis congéneres en el mercado del arte. Cada vez que pienso en esto me acuerdo de aquel zonzo (no me quiero acordar de su nombre, pero está vinculado a la Academia de San Carlos), que dijo, hace cerca de un siglo, que la pintura de mujeres era igual al bordado, simple entretenimiento, devaluando al mismo tiempo ambos oficios. 
3. Uno de los casos de poca valoración en nuestro estado es el de nuestra querida  ADRIANA ESTRADA CAJIGAL, desaparecida hace unos días. Adriana fue comprometida cronista, traductora, escritora y defensora de nuestro patrimonio. Poco la vimos los últimos tres años, se fue apagando, así discreta como era. Adelgazó mucho, fue quedándose calladita y cuando la veíamos caminar por el centro de Cuernavaca, su paso lento nos anunciaba un aminoramiento de fuerzas, simbólico del devenir del trabajo cultural femenino en el mundillo de los historiadores y cronistas morelenses, dominado por varones. Carlos Lavín publicó este sábado un hermoso texto de Adrianita en las páginas de este diario. No se lo pierda, querido lector. 
Ojalá Lya Gutiérrez Quintanilla, cabeza del Seminario de Cultura Mexicana capítulo Morelos, reconozca este hecho en el prólogo del libro que le ha costado tanto trabajo publicar, por fin próximo a nacer.
4. Actualmente hay un montón de artistas, promotoras y gestoras tratando de abrirse las puertas de museos, galerías, centros culturales, editoriales, fundaciones e instituciones públicas y privadas en nuestro estado y en el mundo. A algunas de ellas las menciono hoy aquí: 
Pili Hinojosa exhibirá su trabajo pictórico este viernes en el MUCIC, a las 17 horas; Isadora Escobedo llegó para hacer historia hace unos días como directora del Centro Cultural Los Chocolates; Ana Rojas expone hasta fines de mes en la galería de Thomas Flechel (CDMX) y estrenará talleres en la nueva ubicación de LAMULI (Privada de la Pradera 52); Sandra del Pilar está siendo reconocida como pintora en Alemania, por haber recibido el Premio a la Cultura de la Ciudad de Hamm; Carmen Rosa Vega no se rinde y sigue promoviendo artistas en su Galería NM (Rayón y Comonfort), mientras Beatriz González hace lo propio en la Galería BAAN de Acapantzingo -aunque saben que el mercado el arte es raquítico en Morelos-; Griselda Hurtado, sigue poniendo el ejemplo como coleccionista de arte morelense; la escultora Miriam Pérez salió recientemente a recibir reconocimientos a España; María Luisa de Mateo impulsa, como nadie más lo ha hecho, el trabajo de Amigos de la Música y le prepara un merecidisimo homenaje a su fundadora, Shikeko Watson, en colaboración con la reconocidísima pianista Silvia Navarrete. ¿Qué más? Que si no nos echamos porras entre nosotras y seguimos esperando la mirada masculina estamos fritas. ¿No creen, chicas? FIN.

Correo electrónico: helenanoval@yahoo.com.mx

lunes, 18 de febrero de 2019

Vas a ver: Mi biblioteca y yo

1. Estoy que no quepo de felicidad en mí, el mérito es de mis amores de papel. Decidí reacomodar mis libros y mientras Analí, mi valiente asistente piensa en cómo repartir anaqueles, yo siento cómo ellos se me declaran de nuevo. Compruebo su callado amor y por ello los acepto con la mirada complacida, como quien se adentra por primera vez en el alma del otro, ese que nos es destinado por obra y gracia divinas. Al mismo tiempo me asombra reencontrarme conmigo misma en ese universo tan especial que es la conformación de una breve biblioteca dedicada al arte. 
Están los que heredé, los que me han ido regalando y en mayor cantidad, los que he ido comprando a lo largo de una vida dedicada a esta profesión. Compro libros, luego existo.
Cerca de mi escritorio elijo tener los diccionarios, esos que brindan certezas y frecuentemente inspiran el comienzo de un texto periodístico. Claro que el de estética tiene su lugar especial, pues cual prótesis me acompañará hasta la tumba. Los demás, incluidos los de símbolos, religiones, filosofía y términos artísticos estarán también a la mano, pues al mismo tiempo son un divertimento para mí. A la mente le complace aprender cosas. 

En el estante adyacente irán los textos de Acha, Sánchez Vázquez, Gombrich, Panofsky, Hausser, Collingwood, Gubern, Arnheim, Varnedoe, Mayer, Berger, Moyssen, Adorno, Benjamin, Eco, Sontag, Foucault, Greenberg, Kristeva y otros teóricos a los que consulto para tratar de coincidir con ellos. Para ampliar mi horizonte. Y es que desentrañar los pensamientos de los señores y señoras más importantes del arte a veces no es fácil, pero cuando una logra penetrar sus discursos y hacerlos propios, el mundo artístico se hace doblemente gozable. 

A un lado Teresa del Conde, con sus psicologías del arte, porque fue mi maestra y porque esta materia me gusta mucho. Doña Raquel Tibol solita en su fragmento de madera, porque era enojona y nos agarró a “tibolazos” a muchos historiadores del arte de mi generación, pero también porque es referencia obligada para muchos asuntos. 
Los temas que atañen a la mujer en el arte, los feminismos y las publicaciones de mis amigas Karen Cordero, Inda Sáenz, Dina Comisarenco y Mónica Mayer tienen su lugar frente a mi silla, para recordarme constantemente que tengo que entrarle al tema desde un compromiso académico. Otro de esos compromisos tiene que VER con la MIRADA, una de mis obsesiones más mencionadas en los diversos ámbitos periodísticos en los que me permiten participar semanalmente. OJOS vemos, corazones SÍ sabemos. 
Claro está que las publicaciones que atañen a nuestro querido estado tienen su muy apreciable espacio y lo que le ha dado sentido a mi vida intelectual (y amorosa)  desde niña, habita todo el librero, por lo que al morir, mis hijos encontrarán un titipuchal de páginas marcadas con las letras  “MGS”.
... Permítaseme hoy domingo no haber colaborado con un texto como los acostumbrados en esta importante sección, querido lector. A veces uno tiene que reposar un poco en lo personal, para regresar a la vida colectiva con la sonrisa renovada. FIN.

Correo electrónico: helenanoval@yahoo.com.mx

lunes, 11 de febrero de 2019

Vas a ver: Sobre las inauguraciones en el Jardín Borda: por amor al arte

  A mis hijos Alonso, Mariela y Diego
1.Aunque usted no lo crea, querido lector, me resulta muy difícil escribir esta colaboración. Tecleo datos y de inmediato borro párrafos porque los siento fríos; luego recuerdo lo vivido mientras inaugurábamos las exposiciones del Jardín Borda en esta nueva etapa encabezada por Margarita González Saravia al frente de la Secretaría de Cultura y Turismo (lo pongo al revés a propósito) y me decido a abrir el corazón para agradecerle a las más de 700 personas que nos hicieron favor de compartir la noche del viernes con nosotros: aprecio mucho su disposición, buena voluntad, tiempo, sonrisas, presencia, comentarios, cariño y amor al arte.
¿Pero qué digo? ¿No sería más correcto comenzar por agradecer a los artistas y artesanos, sin cuya vocación y pasión a prueba de todo careceríamos de sorpresas y amores? Que no se nos olvide que los museos se los debemos a ellos y ellas en primerísimo lugar. Y en esta ocasión es obligatorio reconocer que los homenajeados en la Sección Juárez -Jorge Cázares Campos, Leonel Maciel, Roger von Gunten, Liliana Mercenario Pomeroy, Enrique Cattaneo, Lizette Arditti, además de Claudia Jurado hija de Elisa Cano y Andrea Velasco, viuda de Vicente Gandía-, nos facilitaron su obra a pesar de los tropiezos propios de una gestión que comienza, en medio del cambio de administración y sin recursos. 
También hay que agradecerle a la Secretaría de Hacienda federal, por esa iniciativa llamada Pago en Especie, que ha generado las bases de las colecciones de arte de todos los estados de la República Mexicana, pues mucho de lo expuesto es parte del acervo de la propia institución
2.Como no hay muestra de arte que se precie de ser completa sin la exhibición de objetos procedentes de colecciones privadas, agradezco a Javier Ramírez Campuzano -acervo Pedro Ramírez Vázquez-, Juan Rafael Coronel Rivera, Marcos Manuel Suárez Gerard, Fernando Hidalgo, Edgar Assad y otros coleccionistas privados la generosidad de facilitarnos las piezas que enriquecen el acervo que narra la historia del Jardín Borda como residencia de los señores de la Borda y cien años después de Maximiliano y Carlota, protagonistas del Segundo Imperio Mexicano.  Todo esto brillantemente articulado por el Maestro Edgar Assad, por cuya inspiración, sensibilidad y trabajo esforzado tenemos el éxito que estamos viviendo hoy como equipo. ¿Y qué decir del Arquitecto Gerardo Palma Montes, quien ha sido mi mano derecha en esta franciscana labor y me acompaña desde los tiempos de La Colón? Por cierto, me emocionó mucho ver allí a mis cadetes del colegio de Cuautla, tan bien portados, orgullosamente acompañados de Sonia Rodríguez, María Luisa Cuarón, Nayeli Tapia, Ghady Flores, Josefina Maldonado, oficial René Mejía, Lucecita Vera Jardón y Noemí Guerreo, entregados profesores y admnistrativos de la institución.
Finalmente, pero con la intención de que se den por los más abrazados, es al noble equipo de carpinteros, museógrafos, custodios, jardineros, técnicos, choferes y directores de museos a quienes reconozco su esforzada labor cotidiana: vamos por El Amate, Chinameca, Cuautla, Tlaltizapán, Anenecuilco y Jantetelco. Morelos tiene que ser la ciudad de los 100 museos, como dice el maestro Jorge Cázares. Nos merecemos sostenidas miradas de admiración, ya basta de vergüenzas. 
3.Le recuerdo que “El Borda en el Borda” es una exposición que visibiliza la historia del inmueble desde que José de la Borda, rico minero de Taxco compró la propiedad por 2 mil pesos, en 1765 y su hijo, el Presbítero de la Iglesia vecina, Don Manuel de la Borda la enriqueció con el primer jardín ilustrado -lo dedicó a la aclimatación de plantas y especies endémicas e importadas-, permitiendo que el tránsito de objetos barrocos fuera marcando el estilo del histórico sitio. Pero el guión museográfico incluye también la vida del mismo como restaurante, hotel y centro cultural, por lo que la última sala está dedicada a recordar a quienes pusieron en práctica sus particulares políticas culturales desde allí.
También tenemos una muestra pensada en el público infantil “”El Cumpleaños de Carlota”, elaborada por Francisco Rías Penney; “Sobre el Horizonte de Morelos” aborda la problemática urbana del estado, “El Homenaje a Fernando del Paso” (vitrina arqueológica) rememora la tragedia de Carlota mediante una instalación que incluye una pintura de María Luisa de Mateo que representa el adiós de la emperatriz y cerramos con el homenaje a los 8 pintores que pintan el entorno en sus versiones de jardín, edén, paraíso y paisaje.
4.Ahora a lo que sigue: conciertos de música, teatro, mesas redondas, conferencias, presentaciones de libros, seminario y demás eventos encaminados a captar la atención y más amor al arte. ¿Cansado? Si, pero ese sentimiento es el que nos sostendrá. FIN.

Correo electrónico: helenanoval@yahoo.com.mx


lunes, 28 de enero de 2019

Vas a ver: Rebolledo: instinto, catarsis, talacha, necesidad y esposa

1.“No creo en Dios, pero sí en lo sagrado”, dijo Francisco Rebolledo este viernes en la Sala Manuel M. Ponce del Jardín Borda, a donde acudimos alrededor de 200 personas a aplaudir los 25 años de “Rasero o El sueño de la razón” (Ediciones Era, México, 2012), una novela cuya fortuna crítica da para abordar un montón de temas de la historia del arte, entre ellos, los PROCESOS CREATIVOS. 
Refiriéndose al volumen, Juan Villoro (video) habló sobre las facultades del raciocinio y su contraparte, la sinrazón, -tema estético de la novela-, a partir del famoso grabado de Goya (“El sueño de la razón produce monstruos”, Caprichos, 43); Javier Sicilia evocó la mirada apocalíptica de Jean Robert para dar contexto a la emoción que subyace en el trabajo y el propio autor comentó, como ha hecho en otras ocasiones, que él empezó la vida profesional como maestro de química, siendo a la par un apasionado de la lectura. De este modo, se apuntan tres aspectos que soportan el proceso creativo de la novela: razón, emoción, formación.
2.Por cuanto respecta a lo anímico, Rebolledo confesó que escribió achicopalado, terriblemente triste,  habitado por la idea de que se iba a morir pronto, cercano a la edad en la que murió su padre, hasta que: “decidí echarle todas mis cuitas a Voltaire” -uno de los personajes del libro-, para de este modo sanar mediante la escritura.
También narró que la novela nace de un cuento suyo, para cuyo protagonista, llamado Fausto H. Rasero, tuvo una imagen clara desde el principio: pelón, parecido a Picasso, malagueño, tiene visiones y se enamora, porque de otro modo no puede ser verosímil. Esta claridad la explicó diciendo que cree que hay algo del orden de lo sagrado durante la escritura, trayendo a colación eso que los griegos llamaban Eureka y los cristianos Epifanía. 
Aunque los caprichos no faltan, pues según confesó, durante la elaboración de la novela se le ocurrió que quería que apareciera CUERNAVACA (aquí reside él). Pero como el tema histórico principal está dado en el marco de la Ilustración francesa, tuvo que meter el tema un poco a fuerza, sin poder sortear la inexactitud de los 3 o 4 años que reporta entre lo ocurrido en Europa y lo sucedido en la Nueva España morelense, con un Don José de la Borda retratado como malvado personaje. Otra inexactitud.
3.No se puede narrar toda una época y dar certeros brincos entre hechos culturales, sin años de lecturas nacidas de la gula intelectual y su respectivo gozo. Borges decía que la escritura es producto de la lectura y Nietzsche puso el dedo en la llaga mediante un diálogo imaginario entre dos personajes, A y B, del libro segundo de “La Gaya Ciencia”, Aforismo 93: 
B: Pero, ¿por qué escribes, entonces?.. A: Ah, amigo mío, entre nosotros, no he encontrado hasta ahora otro medio de deshacerme de mis pensamientos” B: ¿Y por qué quieres deshacerte de ellos? A: ¿que por qué lo quiero? ¿Es que lo quiero? Tengo que hacerlo. 
Entra entonces un cuarto elemento en el ejercicio de la profesión de escritor, la NECESIDAD. Y es que más allá de la CATARSIS, la INTUICIÓN, la VOLUNTAD Y la TALACHA, hay una necesidad, un IMPULSO que normalmente se explica como sinónimo de VOCACIÓN, cosa que es imposible de dilucidar completamente hasta nuestros días. La Dra. Teresa del Conde lo explicaba como el retorno de lo reprimido. Pero vaya usted a saber de qué se trata esto. 
5.Me fui feliz del evento, querido lector, pensando en estas cosas de la estética que me encantan, pero al final me di cuenta de que lo que más me gustó de la tarde, fue que Francisco Rebolledo reconociera a su mujer, la ceramista Marcela Kraft, como la persona por la que existe la novela, pues ella, con su trabajo fue quien sostuvo la casa mientras él se aventó el viaje de la confección de la homenajeada novela. 
Y es que se olvida que el creador necesita estar tranquilo para poder concentrase en su cometido, pero poco se habla del tema. Los patrocinios tradicionales (estado, iglesia; hoy fundaciones o asociaciones civiles) sólo los mencionan los sociólogos o economistas del arte, pero la familia y en particular los padres y las parejas, escasamente se mencionan como parte fundamental de la existencia de las obras artísticas. ¿Qué haríamos sin ellos? FIN.
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